17/10/14

Por la fe…Gedeón





          Al comenzar a leer la historia de Gedeón en Jueces 6, no parece que su nombre fuera a aparecer en la galería de hombres de la fe.

          Estaba escondido mientras sacudía el trigo en un lagar (Jueces 6:11)
          Dudaba del poder de Dios (Jueces 6:13)
          Dudaba de su propia capacidad (Jueces 6:15)
          Pidió señales al Ángel de Jehová (Jesucristo pre-encarnado) porque dudaba de que realmente fuera Él (Jueces 6:18; 6:36-37;6:39-40)
          Tenía miedo de cumplir con el encargo de Dios de destruir el altar de Asera (Jueces 6:28)

          El retrato de Gedeón que leemos en Jueces 6 es el de un hombre temeroso, cobarde, desconfiado y lleno de dudas sobre Dios y Su poder. Y sin embargo, cuando su fe fue más grande que sus dudas, Gedeón llevó al ejército a la victoria contra los Madianitas, se convirtió en juez de Israel y quedó reflejado en la galería de los héroes de la fe de Hebreos 11.

Hebreos 11:32-34

“¿Y qué más digo?  Porque el tiempo me faltaría contando de Gedeón,  de Barac,  de Sansón,  de Jefté,  de David,  así como de Samuel y de los profetas; que por fe conquistaron reinos,  hicieron justicia,  alcanzaron promesas,  taparon bocas de leones, apagaron fuegos impetuosos,  evitaron filo de espada,  sacaron fuerzas de debilidad,  se hicieron fuertes en batallas,  pusieron en fuga ejércitos extranjeros.”


          ¿Por qué? ¿Qué cambió en Gedeón? ¿Qué produjo su fe en Dios? ¿Qué hizo que terminara entre los grandes nombres de la fe?


       1. Obedeció el llamado de Dios

          Un hombre tímido y desconocido se esconde a sacudir el trigo cuando el Señor lo llama para una tarea enorme. Gedeón no se sentía preparado ni listo para una tarea así. Pero las dudas se convirtieron en la fortaleza de la fe de Gedeón. Él sabía que no podía hacer nada con sus fuerzas…pero que sí podía obedecer al llamado de Dios con Su fuerza…

… Y mirándole Jehová,  le dijo: Ve con esta tu fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los madianitas.  ¿No te envío yo? - Jueces 6:14 

Cuando Dios te encomienda una tarea, Él te capacita y te fortalece para llevarla a cabo tal y como Él te ha dicho que hagas.


       2. Peleó a la manera de Dios

          El enemigo era poderoso y, numéricamente mucho más grande que el de Gedeón (Jueves 6:5). Gedeón tenía 32.000 hombres (Jueces 7:3)…pero ¡Dios le dijo que redujera sus fuerzas en dos ocasiones! Al final, se quedó con apenas 300 ¿Por qué? Gedeón debía aprender que la victoria no era suya, sino de Dios.

Zacarías 4:6

Entonces respondió y me habló diciendo:  Esta es palabra de Jehová a Zorobabel,  que dice:  No con ejército,  ni con fuerza,  sino con mi Espíritu,  ha dicho Jehová de los ejércitos.”

          Dios tenía que hacer manifiesto el hecho de que era Él quien peleaba la batalla por Israel. No es con tu fuerza, sino con el Espíritu de Dios que vas a ganar las batallas y superar los obstáculos con los que te estás encontrando.


       3. Luchó con las armas de Dios

          Las armas del ejército de Gedeón eran muy extrañas: trompetas, antorchas y antorchas…

Jueces 7:16

Y repartiendo los trescientos hombres en tres escuadrones,  dio a todos ellos trompetas en sus manos,  y cántaros vacíos con teas ardiendo dentro de los cántaros.

          Habría sido mucho más fácil ir con lanzas, espadas y flechas…pero sabemos que las armas de nuestra milicia no son carnales.

2 Corintios 10:4 

porque las armas de nuestra milicia no son carnales,  sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas”

          ¿Cuáles son las armas con las que cuentas para pelear la batalla de la fe? ¿Para luchar contra lo que sea que te asedia y te derriba cada vez? Las armas espirituales: la oración, la memorización de la Palabra de Dios, el estudio de la Biblia, congregarte en tu iglesia local, rodearte de creyentes fieles…Dios te da todas esas armas, las pone a tu disposición…¡utilízalas!



          La fe de Gedeón le hizo superar sus dudas y pasó de ser un hombre que se escondía a ser un héroe de la fe. ¿Cuántas veces no nos dejamos nosotras llevar por las dudas, los miedos, los temores a lo desconocido? ¿Cuántas veces no dejamos que Dios obre en nuestra vida porque no estamos dispuestas a correr los riesgos que eso conlleva? ¿Cuántas bendiciones hemos perdido la bendición de lo que Dios ponía delante de nosotras por vacilar al no saber lo que vendrá?

          ¿Qué te retiene? ¿Qué te impide superar tus dudas? La historia de Gedeón nos demuestra que la fe puede superar las dudas. Que la fe puede superar el miedo. Que la fe puede fortalecernos en el Señor para cumplir Su voluntad.

          Contenta en Su servicio,

          Edurne

9/10/14

Por la fe…Rahab







Hebreos 11:31

Por la fe Rahab la ramera no pereció juntamente con los desobedientes,  habiendo recibido a los espías en paz.

          Me encanta ver el nombre de Rahab en dos lugares muy especiales de la Biblia: aquí, en la galería de los héroes de la fe de Hebreos 11 y en Mateo 1 cuando se hace el recuento de la genealogía de Cristo. Es maravilloso ver cómo Dios no tiene en cuenta quién era, qué hacía o cuál era su pasado…lo que a Dios le importa es el arrepentimiento y el deseo genuino de un corazón dispuesto a conocerle. Rahab es no sólo una maravillosa historia de fe, de una fe que no mira el costo de sus acciones, sino un ejemplo de la gracia divina y de la misericordia de nuestro Dios.

          Josué capítulo 2 nos da el recuento de quién era esta mujer y de cómo su vida se entreteje con la del pueblo de Israel, que ya está entrando en la tierra prometida. Josué decide enviar unos espías a Jericó para que hagan averiguaciones. Estos espías llegaron a la casa de Rahab, a quien la Biblia describe, de forma poco halagüeña,  como una “ramera”. Probablemente era una prostituta del templo, lo cual era algo aceptable para los Cananeos. Rahab y su familia vivían dentro del muro exterior de Jericó. Eso no era sólo un muro, había casas construidas por toda la fortificación para hacerla inexpugnable.

          ¿Por qué los espías fueron allá si Rahab era una prostituta? Personalmente creo que fueron porque su casa era un lugar en el que podían esconderse sin llamar la atención. Y, sobre todas las cosas, porque ese fue el lugar al que Dios los guió. Quizás no era el hogar al que ellos hubieran ido, pero sí era el lugar al que Dios los estaba llevando.  De entre toda la ciudad de Jericó, ese era el lugar en el que una mujer había puesto su fe en el Dios verdadero.

          La ciudad entera había escuchado sobre estos israelitas que estaban llegando a Canaán, la tierra prometida a ellos por su Dios ¿sería ese Dios tan poderoso como habían oído decir? La mayoría de las personas en Jericó no lo creían, pero Rahab sí. Rahab había creído en el Dios verdadero antes de que los espías llegaran a su casa…y por eso Dios los llevó allí.

Josué 2:8-11

Antes que ellos se durmiesen,  ella subió al terrado,  y les dijo: Sé que Jehová os ha dado esta tierra;  porque el temor de vosotros ha caído sobre nosotros,  y todos los moradores del país ya han desmayado por causa de vosotros. Porque hemos oído que Jehová hizo secar las aguas del Mar Rojo delante de vosotros cuando salisteis de Egipto,  y lo que habéis hecho a los dos reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordán,  a Sehón y a Og,  a los cuales habéis destruido. Oyendo esto,  ha desmayado nuestro corazón;  ni ha quedado más aliento en hombre alguno por causa de vosotros,  porque Jehová vuestro Dios es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra.



          Hermosa la fe de Rahab…

          yo sé que Jehová os ha dado esta tierra..

          yo sé que Jehová vuestro Dios es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra…


          Rahab era una prostituta, una mujer con pasado, con pecado, con faltas ¿le impedía eso tener fe en Dios? ¡No! ¿Le impedía eso tener fe en lo que Dios podía hacer con ella? Definitivamente no. ¿Acaso hay algún pecado en tu vida, algún acontecimiento del pasado, algo en tu historia que te impida poner tu fe en Dios? ¿Qué te retiene? ¿Qué te tiene atrapada y te impide tener la fe de Rahab, esa fe que no mide el costo de obedecer a Dios?

          Rahab ayudó a los espías a escapar por la ventana de su casa, en la parte exterior del muro de Jericó y les dio instrucciones para que escaparan (Josué 2:15-17) y los espías respondieron a su ayuda asegurándole que ni a ella ni a su familia les pasaría nada cuando entraran en Jericó. Y le pidieron que colgara un cordón de grana, un cordón rojo de esa ventana para que ellos supieran cuál era su casa (Josué 2:17-18).

          El propósito de los espías al entrar a Jericó era recabar información para el momento en el que los israelitas atacaran la ciudad…pero el propósito de Dios al enviarlos allá fue salvar a Rahab, a esta mujer que a los ojos de muchos, no merecería ser salvada.

          Déjame decirte algo: Dios te ama.

          Quizás a los ojos de otros o ante tus mismos ojos, tu vida, tu persona no tiene valor. Quizás has cometido pecados horribles. Quizás tu vida es un desastre. Quizás eres de las que destruye todo lo que tocas. Quizás luchas con tu cuerpo, tu carácter, tu amargura, tu dolor…

          …Dios te ama…así como eres, así como estás.

          Y desea hacer grandes cosas en ti y a través de ti. Lo único que hace falta es fe por tu parte, fe en que Dios puede hacer Su obra en ti, fe que no mira el costo de una vida entregada al Señor, fe que no mira sus circunstancias, sino que tiene los ojos fijos en Cristo y en Su poder.

          Si una prostituta de Canaán pudo tener un lugar en esta galería de héroes de la fe y su nombre escrito en la genealogía de Cristo, ¿qué no va a poder hacer contigo?          Nuestro Dios es experto en hacer cosas extraordinarias con mujeres normales y comunes, como Rahab, como tú y como yo…porque para Él nada es imposible.



          Contenta en Su servicio,

    Edurne


7/10/14

10 Razones para memorizar la Biblia









Oh, sí que puedes memorizar la Biblia, no solamente versículos aquí y allá, sino también porciones más largas. ¿Por qué deberías hacerlo? Te dejo estas diez razones que encontré en Desiring God:

1. Porque tienes mala memoria

Esta es la razón principal para no memorizar versículos y, sin embargo, debería ser la primera para hacerlo. Cuanto más esfuerzas tu cerebro en la repetición y la memorización, más fácil es seguir haciéndolo.


2. Porque necesitas alimentar tu mente

Filipenses 4:8 nos dice que tenemos que pensar en las cosas que son verdaderas, rectas, justas, buenas... ¿Pero cómo lo hacemos si no podemos recordar esas cosas? Los conceptos generales de la Biblia no nos ayudan mucho, necesitamos tener las palabras de Dios almacenadas en nuestra memoria para tener acceso a ellas cuando sea necesario.


3. Porque la Biblia es demasiado accesible

Es extraño cómo tener abundancia de algo nos hace dejar de darle importancia. Generalmente en una casa hay varias Biblias, Más las que tenemos en la computadora, el teléfono, la tabla…Es tan accesible que no vemos la necesidad de memorizarla. Una vez leí un libro sobre creyentes en China. Había pastores que se iban a unas cuevas en las montañas durante un mes para estudiar Mateo. Tenían que memorizar un capítulo por día de la única Biblia compartida que tenían para poder volver a sus iglesias en las casas y enseñárselo a los demás.


4. Porque tienes internet

Las generaciones más jóvenes se asombran cuando les decimos que nosotras estudiábamos sin internet ¡sin Google! Teníamos que leer libros en la biblioteca y buscar en enciclopedias para conseguir la información que necesitábamos para hacer los trabajos y las investigaciones que nos mandaban en la escuela. Nos hemos vuelto adictas a la información rápida e instantánea que la web proporciona y hemos perdido el hábito (en muchos casos) de leer de manera pausada y reflexiva. Memorizar la Biblia nos ayuda a reflexionar en el significado y la aplicación de los versículos.


5. Porque no conoces la Biblia tan bien como piensas

A veces queremos echar mano de un versículo y no nos acordamos más que de dos o tres palabras o del sentido general de lo que quiere decir. Y por supuesto no tenemos ni idea de la cita. Para cuando encuentras el versículo ¡hasta se te ha olvidado para qué lo estabas buscando!


6. Porque la Palabra de Dios se hará más preciada para ti

Las cosas en las que invertimos más tiempo y esfuerzo son las más preciadas. Si pasas tiempo almacenando porciones de la Palabra de Dios en tu corazón para que puedas tenerla en abundancia, esta se convertirá en una parte imprescindible de tu vida (Salmo 119:11, Colosenses 3.16, Deuteronomio 32:47)


7. Porque verás más de la gloria de Dios.

Conocemos a las personas cuando vemos lo que hacen y lo que dicen. Para conocer a Dios realmente, Su poder y Su gloria, necesitamos escuchar con claridad lo que Él dice sobre sí mismo (1 Samuel 3:21).


8. Porque te ayudará a reconocer las mentiras

El mundo te miente todo el tiempo. El diablo es padre de mentira (Juan 8:44) y el mundo miente sobre su poder (1 Juan 5.19). Tu naturaleza pecaminosa también te miente todo el tiempo. Cuanto mejor conozcas la Palabra de Dios, mejor podrás diferenciar la verdad de la mentira (2 Timoteo 2.15).


9. Porque vas a sufrir

El sufrimiento va a llegar a tu vida tarde o temprano trayendo consigo confusión y desorientación. Tener memorizados pasajes de la Biblia es una gran ayuda en esos momentos.


10. Porque tus hermanos y hermanas van a sufrir.

La misma verdad sobre el sufrimiento se aplica a otros creyentes. Para consolar y aconsejar a otros hermanos en la fe es necesario conocer de memoria versículos que les muestren una fe que los puede sostener en esos momentos.



¡Comienza a memorizar hoy mismo!

Contenta en Su servicio,

Edurne