Familias Felices

20/9/16




Todas las familias felices se parecen unas a otras; pero cada familia infeliz tiene un motivo especial para sentirse desgraciada”.


Así comienza Anna Karenina, de León Tolstoi.


En el caso de esta novela es la infidelidad y el deterioro del matrimonio lo que les hace infelices. En el caso de otras familias puede ser la enfermedad, las malas decisiones, los hijos que se meten en problemas, las adicciones, los problemas financieros…

Cada familia tiene problemas distintos, luchas distintas, razones distintas para sentirse infelices.


No podría contarte la cantidad de emails y mensajes que me llegan de mujeres que se desahogan conmigo o que me piden un consejo para alguna situación determinada. Cientos de historias de hogares rotos, de familias destrozadas, de mujeres que no dan más y que recurren a una extraña para dejar salir lo que hay en su corazón.

En esos momentos de incertidumbre, de dolor, en el que nos sentimos tan desgraciadas, nos damos cuenta del vacío inmenso en nuestro corazón... ¿Qué podemos hacer? ¿Podemos ser una familia feliz a pesar de todo? 


Te invito a que sigas leyendo todo el artículo en Dulce Fragancia, donde estoy hoy como invitada. Puedes haciendo siguiendo este enlace o pinchando la foto - 


http://dulcefragancia-mujer.blogspot.com/2016/09/familias-felices.html







  

¿Por qué estudiar la Biblia?

19/9/16



¿Por qué tanto revuelo siempre con que cada día abramos nuestra Biblia? ¿Por qué se nos dice siempre que es necesario que leamos, que estudiemos que memoricemos?
¿Es realmente tan importante? ¿Es realmente necesario?

Sí. Lo es.

Para un creyente, nada debería ser más natural que leer la Biblia. Pedro, uno de los primeros discípulos de Jesús, compara la necesidad de leer la Biblia con la necesidad de un bebé de tomar leche materna –

1 Pedro 2:2-3

“desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, si es que habéis gustado la benignidad del Señor.”

Leer la Palabra de Dios debería ser igual de natural para un creyente. No que sea algo que debemos hacer, o que sea parte de una lista de cosas, sino que sea una necesidad profunda que debemos llenar cada día para poder sobrevivir.

Creo que, como creyentes, muchas veces nos olvidamos de que la Biblia no solo es la Palabra de Dios, son las palabras propias de Dios, todo lo que Él fue inspirando a los autores que la escribieron. Ese pensamiento  debería maravillarnos. ¿Qué puede ser más importante que conocer lo que Dios decidió dejarnos por escrito?

Pero la clave es ¿Realmente crees que la Biblia es la Palabra de Dios?

Si lo crees, entonces debería ser más que un libro del que conoces algunas historias o del que sabes algunos versículos de memoria. Debería ser aquello que guíe nuestras decisiones en la vida, aquello que moldee cada aspecto de nuestra existencia.

Dios es el creador de este mundo, de todo lo que en él existe y decidió darnos un lugar en esta tierra y tomarse el tiempo de dejarnos por escrito quién es, cómo es y qué espera de nosotros.

¿Qué puede haber más importante que eso?

Entonces, ¿por qué insistimos una y otra vez en estudiar la Biblia? ¿En que es vital para un creyente conocer y, sobre todo, aplicar lo que la Biblia dice, vivir la Palabra?


1. Para conocer sobre Dios

Dios nos dio Su Palabra para que lo conozcamos. Desde Génesis a Apocalipsis todo gira alrededor de Dios. Dios quiere revelarnos Su carácter, Su poder y, sobre todo, Su amor. Es a través de la Biblia que aprendemos sobre Su justicia, Su misericordia, Su fidelidad, Su santidad… Dios ya está descrito en Su totalidad en la Biblia, no tenemos por qué formular nuestras propias opiniones sobre Él. Debemos estudiar la Biblia para conocerle, para entender mejor a Dios, para conocer la verdad sobre quién es Él.


2. Para conocernos a nosotras mismas y al mundo que nos rodea


La Biblia nos dice de dónde venimos, cómo es el mundo en el que vivimos y qué esperar de él. Nos explica lo que, como seres humanos, deberíamos pensar sobre nuestra existencia.

La Biblia nos da la respuesta a absolutamente todas las preguntas en la vida, no solo las que tienen que ver con religión o con ética, sino también las que tienen que ver con filosofía, ciencia, sociología… nos explica con claridad y precisión el mundo en el que vivimos.

El Dios que escribió la Biblia es el Dios que creó el mundo. Y este solo se explica a través de la visión de su Creador.

3. Para poder vivir vidas piadosas

2 Pedro 1:3

Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos

El conocimiento que ganamos de Dios es lo que necesitamos para vivir vidas piadosas. La estudiamos porque la necesitamos para vivir bien. La estudiamos para que podamos ser mujeres completas, maduras, equipadas y preparadas para hacer todo lo que Dios nos pide, dispuestas a hacer todos los cambios que sean necesarios en nuestra vida.


4. Para facilitar nuestra relación con Dios

Dios quiere que le conozcamos y nos dio la Biblia para hacerlo. Cualquier relación implica comunicación e intimidad. La Escritura es el medio de Dios de compartir Sus deseos y pensamientos con nosotros. En el momento en el que abrimos la Biblia, entramos en comunicación y relación con Dios.


5. Para exaltar a Jesús

Toda la Escritura apunta a Cristo. La ley nos fue dada para mostrarnos nuestra necesidad de un Salvador. Los Evangelios nos muestran al Hijo de Dios en toda Su plenitud. Las epístolas nos muestran cómo a través de la obra de Cristo en la cruz podemos ser libres de pecado y llenas del Espíritu. Todo lo escrito exalta a Jesús y glorifica a Dios y debería movernos a nosotras a hacer lo mismo.


6. Para prepararnos para nuestra misión

Desde el principio Dios ha tenido una misión para la humanidad. No estamos en la tierra para nosotras mismas sino para ser Sus siervas, Sus embajadoras. Para que otros puedan llegar a Cristo a través de nuestra vida y testimonio.
Cuando leemos la Biblia tenemos que verla como nuestra misión personal, como nuestra parte en la obra redentora de Dios hacia la humanidad.



Así que, retomando la pregunta inicial, sí. Es importante. Es esencial. Es vital.

No veas el estudio de la Biblia como una tarea, como una obligación, sino como una necesidad.

Te dejo algunos enlaces que te podrán ayudar a comenzar a estudiar, en profundidad, hoy.





Contenta en Su servicio,



Edurne









Ester – Introducción

16/9/16





El libro de Ester no menciona a Dios directamente en ninguno de sus versículos… pero es esta una historia en la que, sin duda, vemos la mano de Dios en todo momento. Ester nos da un claro recuento de la intervención de Dios y Su cuidado sobre la vida de Su pueblo. Es, además, un relato inspirador de una mujer dispuesta a arriesgar su vida por un bien mayor, dándonos un ejemplo de lo que Jesús diría siglos después en Juan 15:13

“Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.”

Veremos cómo Ester comienza y termina con un banquete de índole muy distinta: un primer banquete para exaltar a un hombre. Un último banquete para exaltar a Dios y Su intervención en la liberación de Su pueblo a través de la celebración de la fiesta de Purim.

Génesis 50:20

Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo.


Lo que más me gusta a mí del libro de Ester es que podemos ver, con claridad, la mano soberana de Dios en la vida de Sus hijos.

Muchas veces pensamos que Dios no está presente, que Dios no nos escucha, que no se preocupa de lo que nos pasa. Y este libro nos demuestra que no, que, aunque no lo veamos, Dios siempre está involucrado y obrando en nuestras vidas.

Salmos 115:3

 

Nuestro Dios está en los cielos;
Todo lo que quiso ha hecho.


Vamos a ver hoy brevemente seis lecciones que vamos a aprender a través del estudio del libro de Ester y que podremos aplicar a nuestras vidas:


1. Dios tiene un plan para nuestras vidas

Siempre. Aunque nos parezca que, en ocasiones, damos vueltas en círculo sin ir exactamente a ningún sitio, Dios siempre tiene un plan, un propósito, un mapa concreto para nuestras vidas. Dios tenía un plan para Ester, tenía un plan para Mardoqueo, tenía un plan para Su pueblo y tiene un plan para tu vida y para la mía. Tenemos que aprender a permanecer cerca de Dios en todo momento para vivir de acuerdo a ese plan.


2. Se nos dan momentos divinos para alterar circunstancias.

Tengamos claro en cada momento que, como creyentes, no nos encontramos frente a accidentes o coincidencias. El tiempo de Dios siempre es providencial. El momento divino de Ester vino cuando aceptó su responsabilidad de ir al rey. Sin embargo, Mardoqueo fue claro en decirle a Ester que ella podía ser la que salvara al pueblo… o no. Dios te usará tan solo si estás preparada y dispuesta. Y, si no, utilizará a alguien más.


3. Los creyentes pueden aguantar con valor.

Ester está dispuesta a morir por ver al rey, por salvar a su pueblo. Nosotras, muy probablemente, no nos encontraremos con ese tipo de situaciones tan drásticas, pero a veces deberemos aguantar con valor ante situaciones en las que nuestra posición como creyentes nos haga ser vulnerables, nos haga ir contra corriente o, incluso, nos ponga en algún tipo de peligro. En todas esas, Dios está con nosotras.


4. El ayuno y la oración nos traen claridad y esperanza

Dios no se menciona en el libro de Ester ni siquiera una vez. Pero Ester tenía claro que, en su situación particular, iba a necesitar una respuesta divina para una situación terrenal. Ester necesitaba dirección y sabía que solo a través del ayuno y la oración iba a conseguirla. Cuando necesitamos de la gracia de Dios, de Su dirección, de Su guía, de Su paz, el ayuno y la oración abren las puertas al crecimiento espiritual, quitan las distracciones de nuestras vidas y pone nuestro corazón en el camino correcto.


5. Dios demanda obediencia.

La obediencia de Ester salvó a un pueblo. Ester no sabía qué iba a pasar al acercarse al rey. Ella no podía hacerlo, era algo que conducía directamente a la muerte. Pero, de igual manera, decidió obedecer y hacer lo que debía y lo que se requería de ella. Y Dios recompensó esa obediencia.


6. Dios puede usar a cualquier persona y cualquier situación para Su gloria.

Dios está en control de cada aspecto de nuestra vida, lo queramos o no. Y no hay nada que no esté sujeto a Él (Hebreos 2:8). Dios va a usar todo y a todos para nuestro bien y Su gloria. La pregunta es: ¿estamos dispuestas a glorificar a Dios con cada aspecto de nuestra vida, con cada cosa que tenemos, con cada situación que vivimos por difícil que sea?



Este libro, por breve que sea, está lleno de contenido y de lecciones que podemos aplicar a nuestras vidas. Durante los próximos viernes estaré estudiándolo en profundidad y compartiendo contigo lo que encuentro. Te daré, además de los artículos, un PDF cada viernes con información extra y preguntas de reflexión para que puedas profundizar tú misma en el estudio.


¿Me acompañas en el estudio del libro de Ester? ¡Espero que sí! Si te animas, deja un comentario de qué esperas aprender a través de este estudio. 


Tarea para esta semana: Lee el libro de Ester completo para que puedas tener una perspectiva globar del libro antes de comenzar a estudiarlo en profundidad. 
 


Contenta en Su servicio,

Edurne


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