25/11/14

Dios no está muerto






¿Has visto esa película? Yo tuve la oportunidad de verla este fin de semana. Esta es la sinopsis de la trama:

“¿Hasta dónde llegarías para defender tu fe en Dios?

Josh Wheaton, (Shane Harper), estudiante de primer año de universidad y devoto cristiano, encuentra su fe desafiada en su primer día de clase de filosofía por el dogmático y argumentativo Profesor Radisson (Kevin Sorbo). Radisson comienza la clase informando a los estudiantes que deben negar por escrito la existencia de Dios en ese primer día, o se enfrentan a una calificación reprobatoria.

Mientras otros estudiantes en la clase comienzan a escribir las palabras "Dios está muerto" en la hoja de papel, como se les había indicado, Josh se encuentra en una encrucijada, al tener que elegir entre su fe y su futuro. Josh, nervioso, ofrece una negativa provocando una reacción airada de su profesor.

Radisson le asigna una tarea de enormes proporciones: si Josh no admite que "Dios está muerto", debe entonces probar la existencia de Dios, presentando argumentos intelectuales bien investigados y fundamentados a lo largo del semestre. Participando a su vez en un debate mano a mano contra el profesor Radisson frente a la clase. Si Josh no logra convencer a sus compañeros de clase de la existencia de Dios, fracasará el curso y obstaculizará sus metas académicas. Con casi nadie de su lado, Josh se pregunta si realmente se puede luchar por lo que cree.

¿Puede realmente probar la existencia de Dios? ¿No sería más fácil simplemente escribir "Dios está muerto" y dejar todo el incidente en el pasado?

DIOS NO ESTÁ MUERTO entrelaza varias historias de fe, de duda e incredulidad, que culminan en un dramático llamado a la acción. La película educa, entretiene e inspira a los espectadores a explorar lo que realmente creen de Dios, motivando a conversaciones importantes y llevando a tomar decisiones que cambian la vida.”


Puedes ver la película en Vimeo en este enlace - http://vimeo.com/105771596 Te la recomiendo, no sólo es entretenida, sino que te hace pensar. 


¿Hasta dónde llegarías por defender tu fe en Dios?

Cuando el profesor de filosofía les pide a sus alumnos que “se liberen de la mitología de sus ancestros” y firmen el manifiesto de que Dios está muerto, Josh, el protagonista, empieza a mirar a todos los lados como preguntándose “¿acaso soy el único que ve que esto está mal?”

Esta película y este personaje me hicieron pensar mucho en mis hijos. ¿Qué harían ellos si se vieran en una situación así? ¿Qué harían en un lugar como la universidad en el que hay tanta presión por parte de los compañeros y del entorno en general? ¿Se atreverían a defender a Dios? ¿O firmarían?

¿Qué harías tú? ¿Qué crees que harían tus hijos?

Otra pregunta más…

¿Qué estás haciendo para que tus hijos se paren firmes en sus creencias aunque eso les haga ser impopulares, aunque eso les haga ir contra la corriente, aunque eso suponga correr el riesgo de perder una materia en sus estudios?

¿Qué estoy haciendo yo?

Romanos 1:16

Porque no me avergüenzo del evangelio,  porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree;  al judío primeramente,  y también al griego.


No me avergüenzo del evangelio.

Al final, en condiciones normales (cuando estás en un país en el que ser cristiano se paga con la muerte no estamos en condiciones normales), cuando no nos plantamos firmes en contra de algo que sabemos que va en contra de Dios y de Su Palabra es porque nos avergonzamos del Evangelio y nos avergonzamos de ser identificadas como cristianas.

En una ciudad sofisticada y moderna para la época como era Roma, algunos podían avergonzarse de un evangelio cuyo punto central era un judío crucificado al que seguían las castas más bajas de la sociedad. Pero Pablo dice: “no me avergüenzo del evangelio”. No, no se avergonzaba del evangelio, no se avergonzaba de ser señalado como seguidor de Jesucristo, para nada. Al contrario, lo proclamaba a los cuatro vientos. Él no estaba en ningún lugar en el que no dejara saber que Jesucristo era el Hijo de Dios, que Jesucristo había muerto y resucitado, que Jesucristo era Su Salvador y el Camino al Padre.

Y Pablo no se avergonzaba porque sabía que ese evangelio tiene poder. Y no cualquier poder. Tiene poder de salvación. Cuando nosotras nos quedamos calladas, cuando nos dejamos llevar por la corriente y no compartimos nuestra fe en Cristo, no somos conscientes de que, lo que en realidad estamos haciendo, es condenar a la muerte eterna a las personas que tenemos a nuestro alrededor. Sí, lo digo en serio. Esas personas que están a tu alrededor quizás no tengan otra oportunidad de escuchar sobre Dios; tal vez tú seas lo más cerca que nunca estén de Cristo.

La sociedad romana estaba necesitaba de un Salvador.


“En la Roma de Pablo, los hombres buscaban salvación. Los filósofos sabían que el hombre estaba enfermo de muerte y que necesitaba ayuda. Epicteto llamaba a su salón de clase “un hospital para el alma enferma”. Epicuro llamaba a sus enseñanzas “la medicina de la salvación”. Séneca dijo que, como los hombres estaban muy conscientes de “su debilidad e ineficiencia en las cosas necesarias”, estaban constantemente “buscando salvación”. Sin saberlo, el mundo antiguo estaba buscando a Dios” – Barclay


Y nuestra sociedad actual lo está de la misma manera…y tampoco lo saben.


Mateo 10:32-33

A cualquiera,  pues,  que me confiese delante de los hombres,  yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres,  yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos.


A todos a los que Jesús llamó, los llamó de manera pública. Si fueras puesta en un juicio por ser cristiana ¿habría suficiente evidencia a tu alrededor para condenarte? ¿O podrías camuflarte sin ningún problema?

Si quiero que mis hijos no se avergüencen del evangelio yo no puedo avergonzarme del evangelio; si quiero que mis hijos hablen de Cristo con denuedo, defiendan su fe y confiesen a Jesús delante de los hombres…yo lo debo hacer también. Proclamara a Cristo no es algo que se cuenta, es algo que se vive.

Seamos valientes para el Señor, no nos avergoncemos del evangelio, ¡hablemos! Criemos una generación de hombres y mujeres que sean capaces de decir “Dios dice que eso no es correcto”, “La Biblia dice que no puedo hacer eso”. Está en nuestras manos. Demos ejemplo. 


Dios no está muerto.


Contenta en Su servicio,

Edurne





20/11/14

Aplica el Antiguo Testamento a tu vida






          A veces tenemos problemas a la hora de aplicar versículos del Antiguo Testamento a nuestra vida y pensamos: “si estos versículos están dedicados al pueblo de Israel… ¿Qué tienen que ver conmigo?”. Pues tienen que ver y mucho.

          Si bien el pueblo de Israel es el pueblo de Dios, nosotras hemos sido adoptadas como Su pueblo a través de Cristo Jesús. Pedro dice a los creyentes:

1 Pedro 2:9

Mas vosotros sois linaje escogido,  real sacerdocio, nación santa,  pueblo adquirido por Dios,  para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable


          Eres pueblo Suyo.
          Eres linaje escogido.
          Eres real sacerdocio.
          Eres nación santa.
          Eres pueblo adquirido por Dios.

          Todo lo que pertenecía en exclusividad al pueblo de Israel, su elección, su sacerdocio, su llamamiento… son ahora propiedad de cada creyente en Cristo Jesús. Si no entendemos cómo el Antiguo Testamento se aplica a nuestra vida, estaremos desechando largar porciones de la Biblia importantes para nosotras. Pero debemos darnos cuenta de que tenemos que aplicarlo de manera diferente al Nuevo Testamento.

          Por eso tenemos que tener cuidado a la hora de aplicar los versículos del Antiguo Testamento, porque ya no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia. Ya no estamos bajo el antiguo pacto, sino bajo el nuevo. Déjame darte algunas pautas para la correcta aplicación del Antiguo Testamento:

          1. ¿De qué forma los autores del Nuevo Testamento aplican el Antiguo Testamento? Ayuda ver cuándo y cómo los escritores del NT aplican la Palabra inspirada de Dios. Santiago nos da algunos buenos ejemplos: aplica las historias bíblicas sobre Abraham (2:21), Rahab (2:25), Job (5:11) y Elías (5:17) así como algunas directrices bíblicas (2:8; 4:6; 5:12)


          2. ¿Qué género literario es? La narrativa se utiliza para enseñar principios de vida y lecciones espirituales y la poesía (los Salmos, por ejemplo), para reflejar imágenes emotivas de nuestra relación con Dios. Tenemos que tener cuidado sin embargo de no interpretar de la misma manera la narrativa, la poesía y la profecía.


          3. ¿Cuál es el contexto histórico? ¿En qué época se escribió? ¿A qué grupo de personas está dirigido? ¿Cuál fue el motivo? ¿fue un momento puntual o algo que continúa en el tiempo?

          4. ¿Qué dicen los comentarios y estudiosos de la Biblia sobre ese pasaje?

          5. ¿De qué manera se conecta el pasaje con el evangelio? Toda la Biblia apunta a la vida, la enseñanza y la obra de Jesús. En el Antiguo Testamento las leyes, la historia y la profecía anticipaban la venida del Mesías. Considera cómo el pasaje que estás leyendo en el Antiguo Testamento re relaciona con el evangelio (Romanos 3:20-26; Gálatas 3:24, Lucas 24:17; Hebreos 8-10).  

          Espero que estas pautas te ayuden no solo a comprender mejor el Antiguo Testamento, sino a poder aplicarlo a tu vida diaria.

          Contenta en Su servicio,

   Edurne


15/11/14

Ocúpate de tu salvación






          Tercera y última parte de nuestro mini estudio en Filipenses 2. Hasta ahora hemos visto el ejemplo de humildad de Cristo y su aplicación para la unidad del cuerpo y lagran paradoja de la vida Cristiana: el que se humilla será enaltecido y el que se enaltece será humillado. Hoy terminamos con la “aplicación práctica” de lo estudiado hasta ahora. Es decir, ¿qué vamos a hacer con la información que hemos recibido hasta ahora? ¿Cómo la aplicamos a nuestra vida?


Filipenses 2:12-16

Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer,  por su buena voluntad. Haced todo sin murmuraciones y contiendas, para que seáis irreprensibles y sencillos,  hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa,  en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo; asidos de la palabra de vida,  para que en el día de Cristo yo pueda gloriarme de que no he corrido en vano,  ni en vano he trabajado.

          Como habéis obedecido…Ocupaos de vuestra salvación con temor y temblor.

          No debemos perder la conexión del pasaje que venimos estudiando durante toda la semana: de la misma manera que Jesús obedeció al Padre humillándose y muriendo en la cruz, Pablo esperaba que los creyentes de Filipos obedecieran también como seguidores de Cristo.

          Y lo mismo se espera de nosotras hoy en día.

          Es ese deseo de obedecer el que nos va a ayudar a “ocuparnos de nuestra salvación”, a poner esfuerzo real en nuestras vidas como creyentes. A vivir bien y de acuerdo a la Palabra de Dios aunque seamos señaladas por el mundo. A hacer evidente en cada aspecto de nuestra vida que somos hijas de Dios.

          ¿Es así tu vida? ¿Refleja tu vida la salvación que tienes en Cristo? ¿Es una vida de obediencia? ¿Una vida que tienen la impronta de Jesús?

          “Estas palabras no son una exhortación a todos los hombres, sino que están dirigidas al pueblo de Dios. No son una exhortación para los inconversos, sino para aquellos que ha sido salvos por la fe en el Señor Jesucristo” – Spurgeon.

          La salvación de tu alma debe verse reflejada en tu manera de vivir. A veces nos preocupamos mucho por la obra de Dios en los demás… pero no lo suficiente en Su obra en nosotras.

          Con temor y temblor refleja la idea no de sentir miedo porque Dios nos castigue al no cumplir los estándares en nuestra vida espiritual, sino al temor de fallar en nuestra vida de obediencia y de parecernos cada día más al carácter de Cristo. Al temor de separarnos cada día más de Dios y vivir nuestras vidas de manera independiente.

          ¿Y por qué debemos ocuparnos conscientemente de nuestra salvación, de nuestro caminar como creyentes? Porque Dios sigue haciendo Su obra en cada una de nosotras. Pero para que esa obra surta efecto, nosotras debemos caminar cada día cerca, muy cerca de Dios.

           Esa es nuestra responsabilidad.

          Por último, encontramos en el pasaje la manera de obedecer la exhortación de Pablo de preocuparnos por la forma en la que vivimos:


          1. Haciendo todo sin murmuraciones y contiendas…para que seamos irreprensibles y sin mancha; para que seamos luz en medio de la oscuridad.

          No murmures sobre los tratos de Dios contigo aunque no te gusten o no te parezcan justos o adecuados; no murmures ni entres en conflicto con otros creyentes: si tienes un problema con alguien arréglalo tal y como la Biblia dice (Mateo 18:15-17). ¿Por qué no debemos pelear unos con otros? ¡Porque tenemos que ser irreprensibles y brillar! Ser irreprensible significa que no haya nada por lo que se nos pueda reprender, nada que echar en cara. Si las personas que no conocen a Cristo nos ven pelear con el cuchillo entre los dientes, estar de contienda en contienda, murmurar sobre otros creyentes… ¿Crees que van a acercarse a Jesús? Permíteme dudarlo.

          Vivimos en medio de una generación maligna y perversa en la que nosotras debemos ser luz, debemos brillar, debemos reflejar la luz de Cristo en todo lo que hacemos y decimos. Nosotras somos la luz del mundo (Mateo 5:14). Ahora bien ¿con cuánta intensidad brillamos? Recuerda para qué sirve una luz:

          Para hacer que las cosas se puedan ver.
          Para guiar en medio de la oscuridad.
          Como advertencia.
          Para traer calma y seguridad.

          ¿Brilla tu luz lo suficiente como para cumplir con estos propósitos? Cuanto más densa sea la oscuridad que te rodea, mayor es la posibilidad de resplandecer.


          2. Viviendo asidas a la Palabra de Vida… cumpliendo lo que Dios demanda de cada una de nosotras en Su Palabra.

          El llamado a los filipenses y a nosotras fue el de vivir de acuerdo a la Palabra, fortalecidas en Sus promesas, confortadas por Su amor, pero también desafiadas por cada exhortación y mandato. Arraigadas en la Palabra para poder tener una relación estrecha con el Señor.

          Espero que el ejemplo de Jesús que hemos visto en Filipenses 2 durante esta semana te ayude a vivir conforme a lo que el Señor demanda de ti.

          Contenta en Su servicio,

          Edurne