Filipenses 4

28/4/17




Terminamos la carta a los Filipenses con referencias personales de Pablo y exhortaciones finales de las que todos podemos sacar una enseñanza para nuestra vida.

Aunque alteremos un poco el orden de los versículos, comencemos con las referencias personales.

Algo que siempre me ha gustado de Pablo es que no tenía problemas en llamar a las cosas por su nombre o en levantar la voz y decir que algo o que alguien no estaba bien. No tenía pelos en la lengua para llamar pecado al pecado ni para señalar conductas fuera de lugar en personas puntuales.

Eso es lo que hace en el versículo 2, donde apela a dos mujeres de la iglesia de Filipos, Evodia y Síntique, que tenían algún tipo de disputa que estaba afectando a la iglesia. Cualquiera que fuera el pleito, Evodia y Síntique habían olvidado que ellas tenían un firmamento en común en Cristo Jesús. Ellas olvidaron que todo lo demás era menos importante en comparación del fundamento básico.

Ellas eran dos mujeres que habían trabajado codo a codo con Pablo y habían colaborado estrechamente. Pero el conflicto que surgió rompió el equipo. Algo que Satanás sigue haciendo hoy en día.

En nuestras iglesias dejamos que malentendidos, discusiones y problemas no resueltos se interpongan en la comunión entre hermanos en Cristo y en el servicio al Señor.


Exhortaciones de Pablo


1- Estad firmes

Filipenses 4:1

Así que, hermanos míos amados y deseados, gozo y corona mía, estad así firmes en el Señor, amados

Solamente podemos estar firmes cuando estamos en el Señor. Cualquier otro lugar no es un lugar seguro para estar. El gozo, la paz, la gracia, la resistencia, todo lo que nos ayuda a estar firmes, lo tenemos en el Señor.

La Escritura dice “el que crea estar firme, mire que no caiga”. Esa firmeza que nos ayuda a permanecer, a no tambalearnos a pesar de todo lo que suceda, solo nos la puede dar Dios.


2 – Estad gozosos

Filipenses 4:4

“Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos!”

Otra vez vemos que el gozo de Pablo no estaba basado en un optimismo alegre o en una actitud mental positiva, pero en la confianza de que Dios estaba en control. En verdad que era un gozo en el Señor.


3 – Sed gentiles para con todos

Filipenses 4:5

Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca.

Pablo utilizó una interesante palabra griega antigua (epieikeia) el cual aquí se traduce a gentileza. Otras versiones de la Biblia traducen epieikeia como paciencia, suavidad, una mente tranquila, modestia, el espíritu paciente o magnanimidad. El campo es amplio. Nosotros mostramos esta gentileza a todos los hombres, no solamente con quien queramos.

Cuando vivimos con el conocimiento de que Jesús regresará pronto, esto hace que nuestro regocijoen el Señor sea más fácil y así mostrar la gentileza a todos los hombres. Sabemos que Jesús despachará cada mal en Su regreso, y podemos confiar en Él para hacer las cosas bien en nuestro mundo decadente.


4 – No os afanéis

Filipenses 4:6

“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.”

Esto es un mandamiento, no es una opción.

Léelo de nuevo: esto es un mandamiento, no una opción.

Cualquier asunto, grande o pequeño, de tu vida es importante para Dios. Así que, sea lo que sea que te haga afanarte, déjaselo a Él. No hay algunas áreas de nuestras vidas que no le importen a Dios. Oremos, roguemos, y tengamos en todo momento un corazón agradecido con aquellas cosas que Dios haga en nuestra vida.

Y, cuando hagamos eso, cuando dejemos a Dios nuestros afanes y nuestras preocupaciones en oración, Él promete llenarnos de Su paz. No de cualquier paz, sino de esa que sobrepasa todo entendimiento.

Estoy segura de que ha habido más de una ocasión en tu vida en la que has experimentado esa paz. Y te habrás dado cuenta de que esa paz que has sentido en esos tiempos solamente podía venir de Dios.


5 – Cuidad vuestra mente

Filipenses 4:8

Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.”

Pablo es consciente de que una de las principales razones por las que perdemos el gozo es nuestra mente, en nuestros pensamientos, así que da una pauta precisa de qué tipo de cosas debemos pensar.

Estas cosas son el fruto de la mente que es guardado por la paz de Dios. Cuando ponemos estas cosas en nuestra mente, estas se quedan en nuestra mente y después salen de nosotros.

Romanos 12:2 habla del lugar esencial de ser transformado por la renovación de nuestra mente y 2 Corintios 10:5 habla de la importancia de desechar los argumentos y cualquier cosa superior que se exalta a sí misma en contra del conocimiento de Dios, trayendo todo pensamiento cautivo a la obediencia de Cristo. Si importa aquello en lo que elegimos en pensar. Lo que Pablo aquí describe es una manera práctica de traer todo pensamiento cautivo a la obediencia de Cristo.


6 – Seguid mi ejemplo

Filipenses 4:9

“Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros.”

Pablo tenía la integridad para presentarse a sí mismo como un ejemplo de todas estas cosas para los Filipenses. Él en verdad podía decir, “Síganme como yo sigo a Jesús”. Si los Filipenses hacían todo lo que Pablo les había instruido, no sólo tendrían la paz de Dios, pero el Dios de paz también estaría con ellos.


Y termina Pablo su carta acordándose de la generosidad de los filipenses y dándole gracias por sus oraciones y sus ofrendas de amor (Filipenses 4:10-18)

Los Filipenses fueron los únicos que apoyaron a Pablo durante ese periodo en particular. Pablo les recuerda especialmente a ellos cuando le apoyaron cuando él estaba en Tesalónica.

Pablo describe el regalo de los Filipenses en los términos que nos hacen recordar los sacrificios del Antiguo Testamento (Génesis 8:21, Éxodo 29:18, 29:25, y 29:41). Nuestra ofrenda a Dios funciona de manera similar que los sacrificios del Antiguo Testamento, el cual cuesta mucho a la persona que trae el sacrificio. Los bueyes y carneros no eran baratos de conseguir.

Efesios 5:2 usa la misma terminología en referencia al sacrificio de Jesús por nosotros; nuestros sacrificios son de la misma manera agradables a Dios como olor fragante.

2 de Corintios 8:1-5, Pablo se jactó de los Filipenses como un ejemplo de una generosidad correcta. Él describe como ellos dieron voluntariamente, más allá de sus fuerzas, y dieron después de darse primeramente ellos al Señor.


Pablo le recordó a los Filipenses que su gratitud por la ofrenda de los Filipenses no era porque él tuviera necesidad (aunque de hecho si estaba en necesidad), sino porque era bueno para ellos el ser generosos.

“He aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación” - Este es el cómo Pablo podía decir que su gratitud no estaba basada en su propia necesidad. Aun cuando Pablo estaba en necesidad, él estaba contento en el lugar donde él estaba – aun en su prisión en Roma.

Pablo tuvo que aprender el estar contento; esto no es natural de la humanidad.
Nos recuerda que su contentamiento no sólo era teórico. Él en realidad vivió esto. Pablo había tenido abundancia financiera; y él había tenido escasez financiera y sabía cómo vivir humildemente.

Y en este contexto de abundancia y escasez, de aprender a vivir con contentamiento, es que Pablo escribe un versículo que hemos empleado muchas veces:

Filipenses 4:13

“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”

Se refiere a la habilidad de Pablo de estar contento en todas las cosas. Para alcanzar este contentamiento, él necesitaba la fuerza de Cristo Jesús. Desafortunadamente, muchas personas toman este versículo fuera de contexto y lo utilizan para reforzar una mentalidad “triunfalista” o “súper cristiana”, en lugar de ver que la fuerza de Jesús en la vida de Pablo era evidente en su habilidad de contentarse cuando él padeciera necesidad.

Esta generosidad hasta las últimas consecuencias, trae consigo una promesa de provisión por parte de Dios –

Filipenses 4:19

“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.”

No debemos de pensar que los Filipenses eran los benefactores adinerados de Pablo quienes podían disponer fácilmente del dinero. Como Pablo los describió en 2 Corintios 8, sencillamente, su generosidad requería sacrificio. ¡Esta promesa tenía significado para ellos!

“Él les dice a ellos, ‘Ustedes me han ayudado; pero mi Dios será su proveedor. Ustedes me han ayudado en una de mis necesidades – mi necesidad de vestido y comida; pero mi Dios suplirá todas sus necesidades. Me han ayudado, algunos de ustedes, dando de su pobreza, tomando de su escasa alacena; pero mi Dios suplirá todas sus necesidades conforme a sus riquezas en gloria.’” (Spurgeon)


¿De qué manera ha hablado Dios a tu vida a través de la carta a los Filipenses? Te animo a que puedas leer todos los artículos y descargar los PDF para que puedas estudiar la carta a tu ritmo y aplicar a tu vida los principios que en ella aparecen.


Descarga aquí el imprimible correspondiente al capítulo 4 para que puedas estudiarlo con mayor profundidad. - Filipenses 4


Contenta en Su servicio,



Edurne



Historias de amor – Rut y Booz

26/4/17







El libro de Rut me encanta porque no solo podemos deleitarnos con el recuento de lo que sucede de manera literal con los personajes que allí aparecen, sino que se trata también de una alegoría sobre la redención de Cristo (representado por Booz) y la iglesia (representado por Rut).

Para aprender más sobre el libro de Rut puedes leer aquí la serie que hice con algunos imprimibles – Serie: Rut 

Es la de Rut y Booz una historia que nos habla sobre varios conceptos que, desgraciadamente, se están perdiendo en nuestra sociedad de hoy. Este artículo de hoy creo (espero) que no solamente va a servir a mujeres casadas, sino que va a ser útil también para mujeres que aún no se han casado y, especialmente, para jóvenes.

La historia de amor de hoy nos habla sobre respeto, habla sobre saber esperar y habla, sobre todas las cosas, de dos personas que aman, en primer lugar, a Dios. Tres ingredientes imprescindibles para que un matrimonio funcione.

Rut había pasado por un sufrimiento terrible al perder a su marido y mudarse a una tierra desconocida en la que era extranjera, pero buscaba a Dios de todo corazón. Por lo que vemos de Booz a través del libro de Rut, también él era un hombre piadoso.

Cuando estamos esperando por una pareja la cualidad más importante, aquello en lo que tenemos que fijarnos sí o sí es en su relación con Dios. ¿Es creyente? ¿Se congrega? ¿Sirve a Dios? ¿Es una persona de oración y de estudio de la Palabra? ¿Me acerco más a Dios cuando estoy con él o me hace alejarme del Señor?

Y también esto sigue siendo importante cuando ya estamos casados. Debemos cultivar nuestra relación personal con el Señor y animar también a nuestra pareja a hacer lo mismo. Una relación fluida y constante de ambos con el Señor, ayudará a que la relación dentro de la pareja sea mejor. Obviamente va a haber altos y bajos, peleas y malentendidos. Pero también va a haber perdón, gracia, misericordia, cualidades que nos da el hecho de estar cerca de Dios.

Volviendo a la relación entre Rut y Booz, vemos cómo el carácter de Rut, su humildad, el esfuerzo, su cuidado por su suegra… atrajeron la atención de Booz hacia ella. Ahora vivimos en un mundo que se mueve por las “mariposas en el estómago” en lugar de por rasgos piadosos que, en última instancia, son los que hacen hermosa a una persona, hombre o mujer.

Vemos en todo el capítulo cómo él tuvo cuidado especial de ella:

Booz le dice que no espigue en ningún otro campo, que se quede allí en el suyo y que siga a sus criadas. Incluso había mandado a sus trabajadores que no la molestaran (Rut 2:8-9)

Booz la trata, no como a una viuda extranjera y pobre que no tiene derecho a nada, sino como a una de sus criadas al proveerle de agua para aplacar la sed (Rut 2:9)

Booz la sienta a comer con él, le invita a compartir su comida (Rut 2:14)

Booz da instrucciones a sus criados de que, no solamente dejen a Rut recoger las gavillas, sino que intencionalmente dejen caer algunos manojos de trigo para que ella pueda recogerlos (Rut 2:15-16)


Rut no merecía el favor de Booz. Nosotras no merecíamos el favor de Dios. Y, sin embargo, de la misma manera que Rut recibió gracia, la recibimos nosotras. No la merecíamos. No la ganamos. Es, simplemente, el favor de Dios sobre nuestras vidas. 


“Es la relación de Booz y Rut una imagen de la relación de Jesús con la iglesia. Como Rut, el pecador está fuera de la familia de Dios. Pero Dios tomó la iniciativa y proveyó de una manera para que seamos parte de Su familia por medio de la fe en Jesucristo (Efesios 2:10-22)” – Warren Wiersbe, Be committed

David Guzik nos da una base bíblica para aconsejar a nuestros jóvenes sobre las relaciones entre creyentes:

De acuerdo a las costumbres de aquel entonces, no podríamos decir que Rut y Booz estaban “saliendo” de la manera en que lo pensamos en nuestra cultura moderna. No se les veía como pareja pasando tiempo juntos solo ellos dos; mas bien, pasaban su tiempo juntos en el contexto de grupo – los hombres y mujeres que trabajaban para Booz en la cosecha.

Desde la perspectiva de Dios, hay mucho en el “juego de las citas” que es perjudicial para formar largas y saludables relaciones. Para mucha gente, salir con alguien en una cita significa un continuo hacer y romper relaciones románticas casuales – patrones que nos enseñan mas a terminar relaciones que a hacerlas durar.

Además, “tener citas” generalmente es una manera relativamente superficial de conocer a alguien. Cada persona en una relación así tiende a ponerse una máscara para el otro. Por ejemplo, muchas mujeres han sido engañadas pensando que un hombre es bueno y agradable porque es bueno y agradable con ellas en la cita. Pues claro que lo es! Un mejor calibre para medir al hombre o la mujer es ver cómo actúan con otros en un grupo – porque, tarde o temprano, así es como te van a tratar.

Entonces, durante el período de la cosecha, Rut y Booz llegaron a conocerse muy bien – viendo cómo cada uno de ellos era en medio de un grupo, no saliendo de la manera que se hace tradicionalmente en nuestros días.

¿Qué nos enseña esta historia de amor de hoy? Personalmente, me ayuda a estar más pendiente de mi relación personal con Dios y a animar también a mi esposo en su propia relación con el Señor. Me enseña también a fijarme en las cualidades de mi esposo en lugar de solamente en sus fallos. Y me alienta a respetar y a saber esperar…algo que para mí es terriblemente difícil. Esta historia entre Booz y Rut me ayuda también a tener claros los principios bíblicos en cuanto a las relaciones que quiero inculcar a mis hijos cuando sea el momento.  

¿De qué manera puedes aplicarla tú a tu matrimonio? ¡Comparte si te animas!

Contenta en Su servicio,

Edurne