20/11/14

Aplica el Antiguo Testamento a tu vida






          A veces tenemos problemas a la hora de aplicar versículos del Antiguo Testamento a nuestra vida y pensamos: “si estos versículos están dedicados al pueblo de Israel… ¿Qué tienen que ver conmigo?”. Pues tienen que ver y mucho.

          Si bien el pueblo de Israel es el pueblo de Dios, nosotras hemos sido adoptadas como Su pueblo a través de Cristo Jesús. Pedro dice a los creyentes:

1 Pedro 2:9

Mas vosotros sois linaje escogido,  real sacerdocio, nación santa,  pueblo adquirido por Dios,  para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable


          Eres pueblo Suyo.
          Eres linaje escogido.
          Eres real sacerdocio.
          Eres nación santa.
          Eres pueblo adquirido por Dios.

          Todo lo que pertenecía en exclusividad al pueblo de Israel, su elección, su sacerdocio, su llamamiento… son ahora propiedad de cada creyente en Cristo Jesús. Si no entendemos cómo el Antiguo Testamento se aplica a nuestra vida, estaremos desechando largar porciones de la Biblia importantes para nosotras. Pero debemos darnos cuenta de que tenemos que aplicarlo de manera diferente al Nuevo Testamento.

          Por eso tenemos que tener cuidado a la hora de aplicar los versículos del Antiguo Testamento, porque ya no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia. Ya no estamos bajo el antiguo pacto, sino bajo el nuevo. Déjame darte algunas pautas para la correcta aplicación del Antiguo Testamento:

          1. ¿De qué forma los autores del Nuevo Testamento aplican el Antiguo Testamento? Ayuda ver cuándo y cómo los escritores del NT aplican la Palabra inspirada de Dios. Santiago nos da algunos buenos ejemplos: aplica las historias bíblicas sobre Abraham (2:21), Rahab (2:25), Job (5:11) y Elías (5:17) así como algunas directrices bíblicas (2:8; 4:6; 5:12)


          2. ¿Qué género literario es? La narrativa se utiliza para enseñar principios de vida y lecciones espirituales y la poesía (los Salmos, por ejemplo), para reflejar imágenes emotivas de nuestra relación con Dios. Tenemos que tener cuidado sin embargo de no interpretar de la misma manera la narrativa, la poesía y la profecía.


          3. ¿Cuál es el contexto histórico? ¿En qué época se escribió? ¿A qué grupo de personas está dirigido? ¿Cuál fue el motivo? ¿fue un momento puntual o algo que continúa en el tiempo?

          4. ¿Qué dicen los comentarios y estudiosos de la Biblia sobre ese pasaje?

          5. ¿De qué manera se conecta el pasaje con el evangelio? Toda la Biblia apunta a la vida, la enseñanza y la obra de Jesús. En el Antiguo Testamento las leyes, la historia y la profecía anticipaban la venida del Mesías. Considera cómo el pasaje que estás leyendo en el Antiguo Testamento re relaciona con el evangelio (Romanos 3:20-26; Gálatas 3:24, Lucas 24:17; Hebreos 8-10).  

          Espero que estas pautas te ayuden no solo a comprender mejor el Antiguo Testamento, sino a poder aplicarlo a tu vida diaria.

          Contenta en Su servicio,

   Edurne


15/11/14

Ocúpate de tu salvación






          Tercera y última parte de nuestro mini estudio en Filipenses 2. Hasta ahora hemos visto el ejemplo de humildad de Cristo y su aplicación para la unidad del cuerpo y lagran paradoja de la vida Cristiana: el que se humilla será enaltecido y el que se enaltece será humillado. Hoy terminamos con la “aplicación práctica” de lo estudiado hasta ahora. Es decir, ¿qué vamos a hacer con la información que hemos recibido hasta ahora? ¿Cómo la aplicamos a nuestra vida?


Filipenses 2:12-16

Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer,  por su buena voluntad. Haced todo sin murmuraciones y contiendas, para que seáis irreprensibles y sencillos,  hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa,  en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo; asidos de la palabra de vida,  para que en el día de Cristo yo pueda gloriarme de que no he corrido en vano,  ni en vano he trabajado.

          Como habéis obedecido…Ocupaos de vuestra salvación con temor y temblor.

          No debemos perder la conexión del pasaje que venimos estudiando durante toda la semana: de la misma manera que Jesús obedeció al Padre humillándose y muriendo en la cruz, Pablo esperaba que los creyentes de Filipos obedecieran también como seguidores de Cristo.

          Y lo mismo se espera de nosotras hoy en día.

          Es ese deseo de obedecer el que nos va a ayudar a “ocuparnos de nuestra salvación”, a poner esfuerzo real en nuestras vidas como creyentes. A vivir bien y de acuerdo a la Palabra de Dios aunque seamos señaladas por el mundo. A hacer evidente en cada aspecto de nuestra vida que somos hijas de Dios.

          ¿Es así tu vida? ¿Refleja tu vida la salvación que tienes en Cristo? ¿Es una vida de obediencia? ¿Una vida que tienen la impronta de Jesús?

          “Estas palabras no son una exhortación a todos los hombres, sino que están dirigidas al pueblo de Dios. No son una exhortación para los inconversos, sino para aquellos que ha sido salvos por la fe en el Señor Jesucristo” – Spurgeon.

          La salvación de tu alma debe verse reflejada en tu manera de vivir. A veces nos preocupamos mucho por la obra de Dios en los demás… pero no lo suficiente en Su obra en nosotras.

          Con temor y temblor refleja la idea no de sentir miedo porque Dios nos castigue al no cumplir los estándares en nuestra vida espiritual, sino al temor de fallar en nuestra vida de obediencia y de parecernos cada día más al carácter de Cristo. Al temor de separarnos cada día más de Dios y vivir nuestras vidas de manera independiente.

          ¿Y por qué debemos ocuparnos conscientemente de nuestra salvación, de nuestro caminar como creyentes? Porque Dios sigue haciendo Su obra en cada una de nosotras. Pero para que esa obra surta efecto, nosotras debemos caminar cada día cerca, muy cerca de Dios.

           Esa es nuestra responsabilidad.

          Por último, encontramos en el pasaje la manera de obedecer la exhortación de Pablo de preocuparnos por la forma en la que vivimos:


          1. Haciendo todo sin murmuraciones y contiendas…para que seamos irreprensibles y sin mancha; para que seamos luz en medio de la oscuridad.

          No murmures sobre los tratos de Dios contigo aunque no te gusten o no te parezcan justos o adecuados; no murmures ni entres en conflicto con otros creyentes: si tienes un problema con alguien arréglalo tal y como la Biblia dice (Mateo 18:15-17). ¿Por qué no debemos pelear unos con otros? ¡Porque tenemos que ser irreprensibles y brillar! Ser irreprensible significa que no haya nada por lo que se nos pueda reprender, nada que echar en cara. Si las personas que no conocen a Cristo nos ven pelear con el cuchillo entre los dientes, estar de contienda en contienda, murmurar sobre otros creyentes… ¿Crees que van a acercarse a Jesús? Permíteme dudarlo.

          Vivimos en medio de una generación maligna y perversa en la que nosotras debemos ser luz, debemos brillar, debemos reflejar la luz de Cristo en todo lo que hacemos y decimos. Nosotras somos la luz del mundo (Mateo 5:14). Ahora bien ¿con cuánta intensidad brillamos? Recuerda para qué sirve una luz:

          Para hacer que las cosas se puedan ver.
          Para guiar en medio de la oscuridad.
          Como advertencia.
          Para traer calma y seguridad.

          ¿Brilla tu luz lo suficiente como para cumplir con estos propósitos? Cuanto más densa sea la oscuridad que te rodea, mayor es la posibilidad de resplandecer.


          2. Viviendo asidas a la Palabra de Vida… cumpliendo lo que Dios demanda de cada una de nosotras en Su Palabra.

          El llamado a los filipenses y a nosotras fue el de vivir de acuerdo a la Palabra, fortalecidas en Sus promesas, confortadas por Su amor, pero también desafiadas por cada exhortación y mandato. Arraigadas en la Palabra para poder tener una relación estrecha con el Señor.

          Espero que el ejemplo de Jesús que hemos visto en Filipenses 2 durante esta semana te ayude a vivir conforme a lo que el Señor demanda de ti.

          Contenta en Su servicio,

          Edurne



12/11/14

Las paradojas de la vida Cristiana







          El mundo nos vende la falacia de que tenemos que ser “importantes” y destacar para ser exaltados por otros, pero la Biblia nos dice algo completamente diferente:

          Porque el que se enaltece será humillado,  y el que se humilla será enaltecido. – Mateo 23:12

          En la primera parte del capítulo 23 de Mateo, Jesús pone en evidencia a los líderes religiosos, quienes se encargaban de, por sí mismos, anunciar a los cuatro vientos su propia justicia. Ellos agrandaban sus filacterias y hacían más largos los flecos de su manto para aparentar ser más espirituales que otros. Y no solamente eso, sino que se paseaban por las plazas  para que todos pudieran ver lo espirituales que eran.

        Porque el que se enaltece será humillado,  y el que se humilla será enaltecido. – Mateo 23:12

        En la carne, medimos la grandeza de alguien por cuánta gente la sirve y la honra. En Jesús, medimos la grandeza por cómo servimos y honramos a otros.

          Al revés completamente, ¿verdad? Sigamos viendo el capítulo 2 de Filipenses y examinando el ejemplo de Jesús:

Filipenses 2:9-11

Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo,  y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos,  y en la tierra,  y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor,  para gloria de Dios Padre.

          Jesús no se exaltó a Sí mismo. Piénsalo por un momento ¡era Dios! ¡Se iba a convertir en el Salvador de la humanidad! ¿No era más que suficiente de acuerdo a la medida humana como para decir “miren todos lo que voy a hacer, qué grande soy”? Pero no lo hizo. Se quedó callado. Fue obediente. Dejó que Dios lo pusiera en el trono y que fuera Dios el que le diera un nombre sobre todo nombre.

          Teniendo en cuenta la importancia que para los judíos tenía el nombre de una persona, decir que el nombre de alguien estaba sobre todos los demás nombres era una suma exaltación.

          Y ante ese nombre toda rodilla se va a doblar y toda lengua va a confesar que Jesús es el Señor. No va a ser exaltado únicamente por el Padre, sino que toda la humanidad se rendirá ante Cristo, o con gozo o con resentimiento y desesperación, pero llegará un momento en el que nadie sobre la faz de la tierra pueda negar que Jesús es el Mesías prometido, el Salvador de la humanidad.

Isaías 45:22-24

Mirad a mí,  y sed salvos,  todos los términos de la tierra,  porque yo soy Dios,  y no hay más. Por mí mismo hice juramento,  de mi boca salió palabra en justicia,  y no será revocada: Que a mí se doblará toda rodilla,  y jurará toda lengua. Y se dirá de mí: Ciertamente en Jehová está la justicia y la fuerza;  a él vendrán,  y todos los que contra él se enardecen serán avergonzados.

          Jesucristo exaltado para gloria de Dios Padre. Pablo no da esta descripción de Jesús a los Filipenses para educarlos teológicamente. Él la da…

          …para equiparlos y ayudarlos a soportar lo que estaban soportando.
          …para ayudarlos a comprender las durezas que Pablo estaba viviendo (recuerda que Filipenses es una de las cartas que Pablo escribió desde la prisión).
          …para ayudarlos a practicar unidad real en medio de la dificultad.
          …para mostrarles cómo la humildad, la obediencia y la paciencia son cualidades que Dios honra, siempre.

          Buscas ser exaltada por el mundo? ¿Necesitas que te digan lo buena que eres, lo bien que haces las cosas? Amiga, eso no va a durar. En el mundo un día estás arriba y al siguiente estás abajo. Sin embargo, la exaltación que Dios da ¡ah! ¡esa es eterna! Dios recompensa una vida humilde y una vida de obediencia. ¡Vivamos de acuerdo al ejemplo de Cristo! El viernes termino este mini estudio de Filipenses 2 y hablamos más sobre cómo vivir una vida en semejanza a Jesús.

Contenta en Su servicio,

Edurne