Sigue adelante aunque las circunstancias sean adversas

¿Alguna vez has querido echar a correr y esconderte de alguna circunstancia difícil y dolorosa que parece no terminar? ¿Qué haces en momentos como este? Si bien es cierto que no podemos elegir nuestras circunstancias, sin duda podemos escoger cómo reaccionamos ante ellas. La próxima vez que te sientas así, trata de poner en práctica alguna de estas ideas:
1.    1 Pedro 5:7 – Escoge creer en el carácter inmutable de Dios:
Por un lado, es reconfortante saber que Dios es Todopoderoso y que tiene el control de nuestras vidas, pero, por otro lado, este conocimiento nos deja perplejas cuando las cosas no van tan bien como esperamos. Estoy segura de que no soy la única que, ante las circunstancias adversas, se pregunta “¿por qué tengo que pasar por esto?” Quizás haya habido ocasiones en las que tal vez tú también hayas cuestionado a Dios. Para no cae en esto, sin duda necesitamos conocer más a Dios, necesitamos ir a Su Palabra. En 1 Pedro 5:7, El nos dice claramente que se preocupa por nosotras, que cuida de nosotras. Muchos otros versículos nos hacen saber que Dios nos ama con amor eterno. Si dejamos que este conocimiento penetre profundamente en nuestra mente y nuestro corazón, puede ayudarnos a seguir adelante cuando las circunstancias nos superan.
2.   1 Tesalonicenses 5:17 -  Escoge responder ante la prueba con adoración y gratitud:
¡Esto es probablemente lo ultimo que queremos hacer cuando las cosas nos van mal! Pero necesitamos aferrarnos a la verdad de que, sin importar los cambios en nuestras circunstancias, El nunca cambia. Si Dios es bueno, santo, justo, amante, misericordioso y fiel (entre muchas otras cosas) cuando todo nos marcha bien, entonces, también es así cuando algo malo nos sucede (Malaquías 3:6) Por tanto, en todo momento, debemos escoger adorar a Dios por quién Él es, dejando a un lado nuestra circunstancia presente. Dar gracias a Dios debe ser, también, otro aspecto de nuestra alabanza. Incluso en los malos momentos, tenemos un montón de cosas por las que estar agradecidas. En 1 Tesalonicenses 5:18 se nos demanda estar agradecidas por todo.
3.    Salmos 46:10 - Escoge esperar a que el Señor obre:
Soy una persona a la que no le gusta esperar y probablemente a ti tampoco. Soy más bien, del tipo de las que pasan a la acción Dios no siempre actúa de la forma en la que nos gustaría y, generalmente, no lo hace según nuestro horario.  Así que, debemos esperar. Pero ¿cómo podemos hacer buen uso de este tiempo de espera?
          Toma tiempo para centrarte en Dios, en lugar de en tus problemas
          Intenta aprender lo que Dios está tratando de enseñarte
          Confía en que Dios es el que va a dar salida a tu problema, no tú. 
          Toma la determinación de que, pase lo que pase, seguirás alabando a Dios y sirviéndole de todo corazón.
4.    Proverbios 17:17 - Escoge compartir tus problemas con una amiga de confianza:
No menosprecies el consuelo que una buena amiga pueda brindarte. No tienes por qué pasar tú sola por las circunstancias adversas de la vida. Escoge hablar con una o varias amigas que amen a Dios y que puedan consolarte a través de Su Palabra, no con sus propios consejos. En mi caso, cuando mi cerebro “se apaga” debido a las pruebas, son amigas queridas, espirituales y que caminan cerca del Señor las que me ayudan a “encenderlo” de nuevo y me dan sabios consejos y gran apoyo en oración. Muchas veces no van a decirte exactamente lo que quieres oír, pero, sí lo que necesitas en ese momento. Recuerda Proverbios 27:5-6.
6.    Habacuc 3:18 - Escoge regocijarte en el Señor:
Habacuc habla sobre el peor escenario posible que le puede pasar a un agricultor en (Habacuc 3:17) pero, en el versículo siguiente dice: “con todo, yo me alegraré en Jehová y me gozaré en el Dios de mi salvación” (Habacuc 3:18). Date cuenta de que él dice que se regocijará y se gozará no que en ese momento se sienta gozoso. Por voluntad, determina cómo va a responder ante la prueba, reconoce que tiene dos opciones: enfocarse en su circunstancia adversa y sentirse miserable o regocijarse y contentarse. Pero Habacuc no se queda ahí, él deja claro que se va a regocijar “en el DIOS de su salvación”. Debemos formar el hábito de enfocarnos en Dios y creer en la gran cantidad de promesas que encontramos en Su Palabra.

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