Devocional Semanal 3 - Hospitalidad

2/5/11

“El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno. Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros. En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor; gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación, constantes en la oración; compartiendo para las necesidades de los santos; practicando la hospitalidad
Romanos 12:9-13
Al final del versículo 13, Pablo dice que practiquemos la hospitalidad. Esta es la última recomendación que nos da en este pasaje para poner en acción el amor sin fingimiento entre los hermanos del que habla. Hospitalidad significa, literalmente, ser amable con los extraños, abrir tu corazón y tu hogar a otros, sean personas conocidas o no.
La Biblia es muy tajante a la hora de hablar sobre hospitalidad porque en un modo de demostrar al mundo el amor de Dios por las personas que tienen necesidad. Siempre hay maneras en las que puedes practicar la hospitalidad. Puedes invitar a comer o a cenar, o simplemente a un café, a personas que llegan nuevas a tu iglesia o que no conoces mucho. Puedes brindar comida a una familia que lo necesite, puedes abrir tu hogar a algún predicador o alguna familia que venga de visita a tu iglesia, puedes ofrecer un lugar para dormir a una persona que esté de paso… ¡Hay muchas formas de practicar la hospitalidad! Busca una para comenzar a poner en marcha ese amor que se nos demanda que sea práctico.

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