Regalos de Navidad

“¡Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir” (Lucas 6:38)

         El mundo quiere que creamos que el valor de la Navidad depende de cuánto gastamos, cuántos regalos damos o cuántos recibimos.
La Navidad trata sobre dar, pero los precios no determinan el valor de lo que damos. Dar no depende de cuánto dinero tengamos en el bolsillo. Dar depende de la condición en la que esté nuestro corazón. Cuanto más damos, más recibimos. Y eso no es algo que se aplique al valor financiero, sino a la motivación detrás del regalo. Hoy os presento algunas ideas creativas para que podamos hacer regalos que salgan directamente de nuestro corazón y que no cuestan (casi) nada.



Regala algo hecho en casa
         En 1 Corintios 4:12, Pablo enseña sobre trabajar duro con nuestras manos. Este principio puede aplicarse fácilmente a los regalos de Navidad. Dar un regalo hecho por nosotras mismas representa tiempo y es una parte de ti. ¿Qué sabes hacer? O ¿qué puedes aprender a hacer para regalar? Pueden ser tarjetas, galletas u otro tipo de dulces, cosas tejidas, algo pintado por ti… ¡Pon tu imaginación a funcionar y dedica algo de tiempo a hacer regalos con tus manos!

Regala algo tuyo
         En Mateo 5:40, Jesús habló sobre dar la túnica y la capa. Dar algo nuestro puede ser un hermoso regalo de Navidad si es algo que tiene un valor especial para nosotros. La idea no es deshacernos de algo que no nos sirve, sino de compartir un tesoro, algo que tenga significado para nosotros y para la persona a la que se lo vayas a regalar. En lugar de preguntar “¿Qué le puedo comprar?” pregunta “¿Qué tengo para regalar?” 

Regala tiempo
         El tiempo es un regalo de valor incalculable y precioso. Pablo escribió “Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.” (Efesios 5:15-16). Cuando le damos a alguien 30 minutos de nuestro tiempo, le estamos dando 30 minutos de nuestra vida. ¿Qué puedes hacer con tu tiempo que sea de valor para otra pesona? Puedes visitar, cuidar los hijos de una familia por una noche, sacar a alguien a pasear… ¡piensa!

Regala tiempo… en oración
         Uno de los mayores regalos que podemos darle a alguien es nuestro compromiso de orar consistentemente por esa persona. Santiago escribe “orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.” (Santiago 5:16). ¡Qué maravilloso regalo! Pregúntale a la pesona por la que vayas a orar qué necesita y por qué cosas puedes estar orando. Sólo Dios sabe lo que va a poder hacer con esa persona gracias a tus oraciones.

Regala ánimo
         Como dice Proverbios, el ánimo es un regalo poderoso “La congoja en el corazón del hombre lo abate; Mas la buena palabra lo alegra.(Proverbios 12:25). Muchas veces damos por sentado que las personas a nuestro alrededor saben cuánto significan para nosotros. Generalmente no lo saben. Escribe una carta a alguien que amas y aprecias y sé específico en decirle lo importante que es para ti. Esas cartas, tarjetas o notas pueden guardarse y releerse en los momentos de desánimo ¡Un regalo continuo! 

Regala preocupación por otros
         Gálatas 6:2 dice “Sobrellevad los unos las cargas de los otros.”              
         Para muchas personas, la Navidad es un tiempo de soledad, nostalgia, añoranza e, incluso, dolor. Toda pérdida se ve más grande. Toda herida se hace más profunda. Toda distancia se ve más lejana. Ora para que Dios te permita ver a esas personas que te necesitan, que están heridas o solas o que simplemente, necesitan un lugar para celebrar y un hogar en el que sentirse bienvenidas.

Regala perdón  
         Colosenses 3:13 “soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.”
         Uno de los grandes regalos que podemos dar, no sólo a otras personas, sino a nosotras mismas, es el regalo del perdón. Cuando elegimos perdonar a alguien, nosotras nos liberamos de una pesada carga ¡es un regalo doble! Cada minuto de enojo nos quita otro minuto de gozo. No merece la pena.   

         ¡Sé creativa! Este año elige dar regalos que provengan directamente de tu corazón y celebra así el nacimiento y la vida de nuestro Señor Jesucristo. Toma tu lista de Navidad y separa un tiempo para orar por cada persona en esa lista. ¿Hay algún regalo que quieras cambiar? ¡No es demasiado tarde! Pídele a Dios que te muestre la mejor manera de honrar el nacimiento de Jesús por medio de los regalos que des este año.

¡Ah! Y no te olvides de que sean cuales sean tus circunstancias, puedes celebrar la Navidad, porque Dios está contigo.

¿Qué vas a regalar este año? ¿Tienes alguna idea que puedas compartir con nosotras y que nos pueda ser útil a todas? ¡Deja tu comentario!

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