Cuando el gozo desaparece del Ministerio

11/4/12





            Para las mujeres que desean servir a Dios, a veces es difícil saber cuándo es suficiente. Una de las primeras señales de que estás manejando demasiadas cosas al mismo tiempo es, sin duda, la falta de gozo.
            Si después de tu reunión de liderazgo, del estudio bíblico con mujeres o de cualquier actividad que desarrolles en el ámbito de tu ministerio, regresas a casa y tu familia piensa que ya no te diviertes (o peor, ¡que ya no es divertido estar contigo!) tienes un problema. Quizás estás tomando demasiada responsabilidad sobre tus hombros o estás haciendo demasiadas cosas o tu tiempo libre, simplemente, ha desaparecido de tu vida. Llega un momento en el que cruzamos la línea de ayudar y servir a otros y llegamos a la ciudad del agotamiento, el estrés y la falta de gozo.
            El hacer demasiado o el no saber cuándo parar, pueden manifestarse en forma de depresión, insomnio, ansiedad, problemas en nuestras relaciones y pérdida de deseo de pasar tiempo con el Señor. La buena noticia es que el desgaste es prevenible y puede combatirse.
            En una encuesta reciente, descubrieron que el 64 por ciento de los líderes de iglesia de Estados Unidos luchan con algún tipo de desgaste o agotamiento. Ya no disfrutan el ministerio. Este cansancio emocional era, en buena medida, debido a querer llevar adelante su servicio a Dios dependiendo en ellos mismos en lugar de en el Espíritu Santo.
            Jesús nos dejó dos pautas fundamentales para lidiar con el desgaste en el ministerio:

            1. Pasar tiempo con Dios – Jesús siempre apartaba tiempo para orar y pasar tiempo con Su Padre. Las personas en el ministerio también necesitan tiempo con Dios para recargar las baterías.
            2. Tener discípulos – Toda persona en el liderazgo necesita entrenar ayudantes y futuros líderes. En Éxodo 18:14-18, Jetro le dijo a Moisés que su tarea era demasiado pesada para él solo y que necesitaba ayudantes. Los líderes deben entrenar a otros y equiparlos para el ministerio de forma que éste pueda seguir adelante.

            Aquí te dejo algunos consejos prácticos para evitar el desgaste en el ministerio (o para recobrarte de  él, si te encuentras con que ya has perdido el gozo en lo que sea que estás haciendo para Dios):

~        Construye tu ministerio a partir de tu tiempo diario con Dios.
~        Practica la presencia de Dios.
~        Entrena a otras personas para el ministerio. Dales oportunidades para crecer y ministrar a otras personas.
~        Actúa bíblicamente ante cualquier circunstancia en lugar de reaccionar. Escoge tus actitudes.
~        Aprende a decir que no a cada propuesta que no sea la voluntad de Dios para ti y que no esté dentro del llamado de Dios para este tiempo.  
~        Trata con el estrés a medida que va llegando, no dejes que se acumule. Toma tiempo libre cuando puedas. No tienen que ser unas vacaciones, una simple tarde de diversión será suficiente para recargar baterías.
~        Establece un tiempo determinado diario para trabajar en lo relacionado al ministerio y no te pases de ahí.
~        Asegúrate de estar comiendo bien y ejercitándote para cuidar tu salud.
~        Desarrolla amistades que te animen y te den energía.
~        Actúa de acuerdo a tu don espiritual tanto como te sea posible. Deja que las personas que están contigo en el ministerio hagan lo mismo.
~        Céntrate en ser, no en hacer.
~        Prioriza tu familia. No descuides ese tiempo especial en tu hogar y no dejes pasar por alto fechas especiales o tradiciones familiares.

           
            Dios quiere que estés bien en tu ministerio, que le sirvas con pasión, buen ánimo y satisfacción. ¡No te dejes arrebatar el gozo!



2 comentarios:

  1. GRACIAS POR ESTE ARTÍCULO AMIGA, NO LO HABÍA LEÍDO.

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    1. A la orden Jessi! Besos y bendiciones =)

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