Jehová Maccadeshcen – Dios el que te santifica





            El nombre de Jehová Maccadeshcen aparece por primera vez en Éxodo 31:13:

Tú hablarás a los hijos de Israel, diciendo: En verdad vosotros guardaréis mis días de reposo; porque es señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico

            En este pasaje (Éxodo 31:13-17), Dios constituye el sábado como una señal de Su relación con Israel como pueblo Suyo. La importancia de esta señal se ve en la insistencia posterior de los profetas de que guardar el sábado era una evidencia de la condición espiritual del pueblo.
            Este nombre aparece otras nueve veces en la Biblia: Levítico 20:8; 21:8, 15, 23; 22:9, 16, 32; Ezequiel 20:12; 37:28. Es significativo, que aparezca tantas veces en Levítico, que es el libro que trata sobre el andar y la adoración de un pueblo ya redimido, asociado con la pureza moral y espiritual.

             El llamado a la Santidad

            Éxodo 19:6 - “Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel

            Levítico 11:44 - “Porque yo soy Jehová vuestro Dios; vosotros por tanto os santificaréis, y seréis santos, porque yo soy santo

            El deseo de Dios para Israel era que fuera una nación santa, separada, dedicada y consagrada a El (Levítico 20:26). Santificar significa hacer santo, separar del uso común y dedicar a Dios. Consagrar, apartar del mundo y de la vieja naturaleza para un uso sagrado. También desea que tú, como su hija, también seas santa:

            1 Pedro 2:9 – “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable”

            1 Pedro 1:14 – “como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia

            Dios no te mandaría ser santa si no te hubiera dado la capacidad para hacerlo por medio de Su Palabra:

            Juan 17:17-19 – “Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo. Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad.”

            Dios ya te ha santificado y es por eso que Su Espíritu santo te capacita para vivir una vida santa en la que se manifieste el deseo de agradar a Dios con lo que piensas, dices y haces. Jehová Maccadeshcen, Dios es el que te santifica, es por Su poder y voluntad que te capacita para ir viviendo en santidad al ir conformándote a la imagen del Santo de Israel, Su Hijo, el Señor Jesucristo.

            ¿Por qué debes desear la santidad?

            1. Porque estás diseñada para encontrar la plenitud en una vida separada para Dios.
            2. Porque el pecado puede parecer que trae placer (Hebreos 3:13, 11:25), pero a la larga, es autodestructivo (Cantares 2:15)
            3. Porque tiene sentido vivir de forma que se refleje nuestra identidad y propósito especiales (2 Corintios 6:14-18)
            4. Porque Dios te ha escogido para que seas especial, diferente, SANTA, como testimonio de Su amor y Su gracia hacia un mundo esclavo del pecado (1 Pedro 2:9)
            5. Porque la santidad es una respuesta apropiada de gratitud hacia el regalo de tu salvación (2 Corintios 5:14)
            6. Porque Dios es Santo y si quieres conocerlo mejor debes aprender a vivir según Sus términos (Isaías 6:3, Apocalipsis 4:8)
            7. Porque Dios te manda ser santa (Levítico 11:44-45, 1 Pedro 1:13-15)
            8. Porque te deja probar cómo será el cielo y la vida maravillosa que te espera para toda la eternidad (Apocalipsis 20:6; 21:2, 10)


            2 Timoteo 1:9 – “quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos

            Sobre este versículo Spurgeon comentó lo siguiente:

            La salvación viene acompañada de un llamamiento sagrado. Aquellos salvados por Jesucristo en la cruz son llamados por el poder del Espíritu Santo a la santidad, que es la evidencia de que una persona ha sido sacada de la oscuridad hacia la maravillosa luz de Cristo.”

            No caigas en la trampa de hacer ciertas cosas o mantener reglas para ser santa ¡Ya lo eres! Lo que debes hacer es vivir de acuerdo a eso ¿Cómo? Poniendo tus ojos en Jesús, el Autor y Perfeccionador de tu fe. Ora pidiéndole a Dios que te ayude a desarrollar en plenitud el Fruto del Espíritu Santo en tu vida, para que cada día más, tu carácter se asemeje al carácter de Cristo. “Sed santos porque yo soy santo”, cuanto más te parezcas a El, más vas a vivir en santidad. Deja que el Señor te transforme progresivamente de gloria en gloria (2 Corintios 3:18).

            Puede que no te sientas “santa” hoy, pero si has sido redimida por la gracia de Dios a través de la fe en Su Hijo Jesucristo, eres santa por medio de Él. Como eres santa, tienes la responsabilidad de vivir de manera que glorifiques a Dios en todas tus decisiones para que andes como es digno de la vocación con la que fuiste llamada (Efesios 4:1. Renueva tu mente (Romanos 12:2) con la verdad de que eres extranjera y peregrina en este mundo y que te espera una herencia incorruptible en el cielo (1 Pedro 1:4). Examina tus pensamientos, palabras y acciones a través de la Palabra de Dios constantemente y ve si en verdad estás actuando de acuerdo a tu llamamiento santo.

            La clave para vivir una vida santa es depender de Dios y poner en Él toda tu esperanza y tu confianza. Alaba a Jehová Maccadeshcen porque Él es el que te santifica y capacita para vivir en santidad.

            Colosenses 2:6 – “Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él”




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