¿Quién se levantará?



“¿Quién se levantará por mí contra los malignos? ¿Quién estará por mí contra los que hacen iniquidad? Si no me ayudara Jehová, Pronto moraría mi alma en el silencio Cuando yo decía: Mi pie resbala, Tu misericordia, oh Jehová, me sustentaba En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, Tus consolaciones alegraban mi alma
Salmo 94:16-19

            ¿Quién se levantará?
            Esa es la pregunta que se hace el salmista.
            Y, ¿sabes qué? Es una pregunta que te hace directamente a ti... sí, a ti.
            Dios no te salvó para que digas “soy salva, qué bien, pero voy a seguir con mi vida”. Dios tiene obras para cada creyente. ¿Cómo vas a responder a eso?
            Puede que pienses “No tengo ningún talento”, “Otro lo haría mejor que yo” o “No sé qué hacer”. ¿Sabes cuál es la reacción del salmista a este tipo de respuesta?

“SI NO me ayudara Jehová, pronto moraría mi alma en el silencio. Cuando yo decía: Mi pie resbala, Tu misericordia, oh Jehová, me sustentaba. En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, Tus consolaciones alegraban mi alma

            Hay tres cosas que Dios demanda de ti:

Lucas 9:23 “Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame


            1. Niégate a ti misma - 
            A tus deseos, tu voluntad, tu parecer, tus decisiones... y reemplázalas por Sus deseos, Su voluntad, Su parecer y Sus decisiones para tu vida. Tú debes menguar para que El pueda ir creciendo (Juan 3:30)

            2. Toma tu cruz
            ¡Nadie dijo que iba a ser fácil! ¿Vas a tener recompensa? ¡Sí! Pero quizás no las veas en esta vida, sino en la eternidad. Recuerda que “te ha sido concedido a causa de Cristo co sólo que creas en El, sino también que padezcas por El” (Filipenses 1:29).

            3. Síguele
            Sigue sus pisadas (1 Pedro 2:21), sigue el ejemplo que Dios te ha dado y busca en oración y por medio de Su Palabra cuáles son las obras que tiene para ti ¡Porque tiene obras para ti! (Efesios 2:10)

            Dios te ha equipado para las obras que ha preparado par ti. Así que... ¡hazlas! Sin excusas, sin reparos, sin temor... ¡Sólo hazlas!


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