18/6/12

El Alabastro por Fabiana Vazquez







Entonces una mujer de la ciudad, que era pecadora, al saber que Jesús estaba a la mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con ungüento, y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus pies, y los ungía con el perfume. Cuando vio esto el fariseo que le había convidado, dijo para sí: Este, si fuera profeta, conocería quién y qué clase de mujer es la que le toca, que es pecadora.”
Lucas 7:37 – 39


             Leer Lucas 7: 36 - 50

            Significado de las palabras:
            Pecado - falta cometida con conciencia contra la ley de Dios o de algún precepto de la doctrina.
            Fariseo -  miembro de la principal secta político-religiosa judía del tiempo de Jesucristo. En sentido figurado - hipócrita, especialmente el que afecta una piedad que no tiene.
            Alabastro - variedad de yeso o calcita, blanca y translúcida, parecida al mármol, que se trabaja fácilmente debido a su escasa dureza y se usa en escultura y decoración.
            Ungüento -  sustancia líquida o pastosa que se unta en el cuerpo y sirve para curar o calmar dolores

            Podemos ver dos tipos de pecado:

            1. El pecado visible de la mujer, ese por el cual cualquiera puede señalar a otro, sin mirarse a si mismo.
            2.- El pecado interno del fariseo, los pensamientos, los juicios hacia otros, que es el que Dios ve aunque nadie lo perciba. 

            A veces no nos damos cuenta de que Jesús está sentado a la mesa, esperando que nos rindamos a El para que pueda sacarnos todo el pecado que tenemos.
            Y llegamos al punto principal “el alabastro“, el contenedor del mejor perfume. Somos ese alabastro que necesita ser roto para que salga el mejor perfume para Dios. En ese preciso momento, cuando es quebrantado, logramos entregar todo a Dios, el pecado visible y el invisible. Una vez hecho esto, las mismas manos de Dios nos van a volver a esculpir hasta llegar a ser a su imagen.
            El mejor perfume es Jesús en nosotras, sin mancha, sin pecado, camino a eso vamos, ¿qué estamos esperando?
            ¿Cuál es el perfume que hoy tengo?
            Si no es el de Cristo, te invito a que oremos y pidamos juntas a Dios, ¡que nos ayude a tener el mejor perfume para El!
           
            Fabiana Vazquez

            Andrea Fabiana Vazquez vive con su esposo Andrés y su hija Ivana en Sal Luis, Argentina donde asisten a la Iglesia Evangélica Pentecostal. Es maestra de escuela dominical, parte del grupo de alabanza y líder junto con su esposo del equipo de membresía. También es parte de LAPEN Argentina. Actualmente estudia en F.I.E.T. la Universidad teológica a distancia.


2 comentarios:

  1. Felicitaciones amiga. Amén. Norma

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    1. GRACIAS AMIGA !!! QUE ESTAS LINEAS LLEGUEN A TU CORAZON Y A MUCHOS ;) TE QUIERO .

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