Bases para el Matrimonio – 5. Risa





Bases para el Matrimonio –
5. Risa

            ¿Recuerdas cómo eran las cosas antes de casarte? ¿Te acuerdas de cómo te reías con el que ahora es tu esposo cuando estaban de novios? En ese entonces te reías de cada ocurrencia, de cada chiste malo, de cada situación ¡Reconócelo! Todas lo hemos hecho... Y ahora? ¿Aún te ríes con tu esposo de la misma forma? ¿Está tu hogar lleno de risas? ¿O quizás ahora te lo tomas todo muy en serio?
            Sé lo que estás pensando...
            ...Ya no me queda tiempo ni para reírme.
            ...Mi esposo ya no se esfuerza en ser gracioso.
            ...La vida es dura y es matrimonio es difícil...
            Y tienes razón... en parte. No olvides nunca que la risa puede traer sanidad a un matrimonio complicado y que puede fortalecer aún más a los matrimonios saludables.
            Sí, así de poderosa es la risa. No lo digo yo, lo dice Dios:

Proverbios 17:22 “El corazón alegre constituye buen remedio; Mas el espíritu triste seca los huesos.”

Proverbios 15:13 “El corazón alegre hermosea el rostro; Mas por el dolor del corazón el espíritu se abate.

            La risa es una buena medicina para tu salud, para tu corazón ¡y para tu matrimonio!
            Pero a veces es difícil reírse. Cuando tu matrimonio no va bien, cuando los problemas, las diferencias, hasta la falta de respeto mutuo surgen, reírse es lo último que te apetece hacer. Aunque, déjame decirte, que es lo primero a lo que puedes recurrir para superar una mala situación.
            Las estadísticas dicen que las parejas que se ríen juntas tienen matrimonios duraderos. No sólo es importante reírse, es necesario. Y te vas a sorprender de cómo mejoran las cosas cuando le pongas un pongo de chispa a tu vida matrimonial y comiences a reírte con tu esposo de nuevo.
            Tu esposo necesita saber que disfrutas estar con él y él quiere disfrutar su tiempo contigo. ¡La risa reduce el estrés! ¿No crees que es bueno y necesario reducir el estrés en nuestra vida?
            Aquí te dejo algunas ideas para hacer de la risa parte de tu experiencia diaria en casa:

            1. Comienza o termina el día con un chiste. Tengo unos amigos que compraron un calendario de chistes, así que cada día comienzan el día compartiendo algo gracioso.
            2. Haz una buena guerra de almohadas. Puedes involucrar a tus hijos en esto... o acostarlos y tener una buena batalla “privada” ;)
            3. Organiza una noche de juegos. Apaga el televisor y pónganse a jugar en familia.
            4. Vean una película de risa de vez en cuando. Sí, una de esas que generalmente no verías o que les pondrías a tus hijos para mantenerlos ocupados mientras tú haces otra cosa.
            5. Organiza una noche fuera de casa y vayan a jugar minigolf o bolos, o hagan algo que disfruten.
            6. Agarra la cámara y saca fotos divertidas. Pongan caras, hagan gestos... Después puedes armar un collage con todas las fotos y enmarcarlo en un lugar en el que lo vean fácilmente ¡La risa es contagiosa!
            7. Yo vivo en el trópico ¡verano continuo! Si estás en la época calurosa del año te recomiendo hacer una buena guerra de agua. Risa garantizada.
            8. Jueguen con los niños en el parque. Juega fútbol, baloncesto, baseball, voley ¡lo que sea! No importa que no sepas jugar, porque lo importante es... ¡aha! ¡divertirse!

            Llena de risa tu hogar. Practica estas ideas y verás cómo el ambiente cambia en casa. No hay excusa ¡ríete! Ríete con tu esposo, ríete con tus hijos, ¡ríete de ti misma! Disfruta de la vida que el Señor te ha dado.




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