Características de un hipócrita







            La palabra hipocresía, literalmente, denotaba en griego una actuación dramática, de teatro, referido al hablar de los actores en un diálogo. Era costumbre entre los actores griegos y romanos hablar en grandes máscaras con dispositivos mecánicos para aumentar la potencia de la voz; de ahí este término vino a usarse para denotar a un engañador, un hipócrita.
            De ahí, por su sentido secundario de actuar, de dar una representación ajena a la realidad de la propia persona, vino a denotar un engañador, uno que pretende lo que no es, o que oculta sus verdaderos pensamientos, actitudes e intenciones bajo una máscara de falsas apariencias.
            La hipocresía constituye una constante tentación, en la que incluso grandes creyentes cayeron y tuvieron que ser reprendidos, por ejemplo el apóstol Pedro (Gálatas 2.11-13)
    
            Hay distintas áreas en las que puedes ser hipócrita: Ante tu esposo, ante la familia, ante la iglesia y ante la sociedad.

            Por lo tanto,  vamos a estudiar 5 características de una persona que es hipócrita.

            1.- ESTA EN PECADO.

            1 Juan 1.6-7.-   Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad;   pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.”

            Luz es claridad, nos permite ver las cosas como son. Si tenemos comunión con Dios, seremos transparentes, sin hipocresía, porque no tenemos nada qué tapar. Cuando alguien está en comunión, no lo presume, se le nota.

            2.- SE CREEN MÁS SANTOS QUE LOS DEMÁS Y JUZGAN EL PECADO DE LOS OTROS.

            Si digo que tengo comunión con Dios y ando en tinieblas, el pecado me hace aparentar y simular para que la gente no se entere de quién soy en realidad, y me convierto en alguien que se entretiene señalando el pecado ajeno para que no se fijen en el propio. Esta actitud, a veces puede ser hasta inconsciente.

            Mateo 15.7, 8.- “Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo: Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí.“

            Romanos 2.1-3.- “Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo;  porque tú que juzgas haces lo mismo. Mas sabemos que el juicio de Dios contra los que practican tales cosas es según verdad. ¿Y piensas esto, oh hombre, tú que juzgas a los que tal hacen, y haces lo mismo, que tú escaparás del juicio de Dios?”


            3.- GUSTAN DE SER ALABADOS POR LOS HOMBRES.

            Mateo 6.1-4.- “Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos;  de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos. Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.  Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha,  para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.”

            Ellos practicaban la limosna no por obedecer a Dios ni por amor a los hombres, sino por orgullo y vanagloria. Tocar la trompeta significa gran viveza y ostentación de parte de los hipócritas, ya que se usan en el ejército para llamar la atención y hacen mucho ruido.
            Escogían las sinagogas y avenidas grandes para que todos los vieran, que todos se enteraran.
            Su recompensa obviamente vana y pobre: que los hombres los vean. Es una recompensa pequeña y pasajera.

             Alejandro I, emperador de Rusia, tenía grandes deseos de que la Biblia fuese difundida por todas las partes de su imperio.
            Un día, estando de viaje, vio por una ventana una Biblia abierta en el evangelio de Mateo. Entró a la casa y preguntó al hombre que allí estaba si leía el libro y dijo que sí. Mientras se fue el hombre para dar agua a los caballos del monarca, éste puso un billete de 100 rublos en Ef. 4, “Por lo cual dejada la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo”. Al cabo de un tiempo, volvió el emperador a pasar por allí, y otra vez le interesó saber si el labriego leía la Biblia. Éste le contestó otra vez que sí.
-¿En qué punto estás de tu lectura?
-En Apocalipsis, dijo el hombre.
Entonces acercándose el monarca a la Biblia, la abrió y buscó el lugar donde había puesto los 100 rublos y los encontró todavía allí.
-Mira embustero lo que hubieras encontrado si hubieras leído la Biblia., y no sólo esto, sino tesoros mayores que el dinero.

            ¿Te ha pasado que a veces se requiere un servicio u ofrenda en la iglesia o en cualquier otra parte, y solo te ofreces ayudar o dar para que no vayan a pensar mal de ti o decir que eres poco espiritual? ¿Cuántas veces has ido a un baby shower o despedida de soltera de alguien que no te cae bien, pero vas para que no vayan a decir que eres una antisocial o que no te unes al grupo? Es más, hasta te puedes haber ofrecido a organizarlo, ¡puede habernos pasado más de alguna vez!

            4.- ACTUAN DIFERENTE A LO QUE PREDICAN.

            Aquí podemos considerar dos tipos de personas.

            Los primeros, que piensan que son cristianos,  se colocan en los siguientes supuestos:

            Apocalipsis 3.1.- “Escribe al ángel de la iglesia en Sardis: El que tiene los siete espíritus de Dios, y las siete estrellas, dice esto: Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto.”

            Tito 1.16.- “Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra.”

            Esto es típico cuando los jóvenes (que se dicen creyentes)  argumentan que se identifican más con los jóvenes de afuera, que tienen mejor testimonio, que los que sí conocen del Señor.

     Los segundos podemos llamarlos creyentes fariseos. Que predican y aconsejan y no son de buen testimonio; o aun critican supuestos pecados que no lo son.

            Romanos 2.21-24.- “Tú, pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo? Tú que predicas que no se ha de hurtar, ¿hurtas? Tú que dices que no se ha de adulterar, ¿adulteras? Tú que abominas de los ídolos, ¿cometes sacrilegio? Tú que te jactas de la ley, ¿con infracción de la ley deshonras a Dios? Porque como está escrito, el nombre de Dios es blasfemado entre los gentiles por causa de vosotros.”

            5.- SIENTEN LO CONTRARIO A LO QUE HABLAN.

            No son genuinos con las personas.

            Salmos 55.21.- “Los dichos de su boca son más blandos que mantequilla, Pero guerra hay en su corazón; Suaviza sus palabras más que el aceite, Mas ellas son espadas desnudas

            Salmo 28.3.- “No me arrebates juntamente con los malos, Y con los que hacen iniquidad, Los cuales hablan paz con sus prójimos, Pero la maldad está en su corazón.

            Cuando sufres algún engaño por alguien hipócrita que fue descubierto, lo primero que se te viene a la mente es: “él me dijo que:..” es lo que más te duele.
            Actúan traicioneramente, sin consideración hacia los demás, fingen amistad mientras tratan el mal.
            Por nuestra parte, debemos contribuir a no cultivar la hipocresía. Si tú preguntas algo, debes estar dispuesta a que te digan lo que no quieres escuchar. No confundir la amabilidad con la mentira. Si no te quieres arriesgar, no preguntes. Por ejemplo ¿Se me ve bien este vestido? ¿Se nota que llevo 5 kilos menos?

            Así que la Palabra de Dios nos lleva a reflexionar:

            1Juan 2.4, 5.- “El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él
            “La nueva reina de Madagascar que ascendió al trono tras un terrible periodo de persecución, reunió en su palacio a los oficiales de la corte que profesaban ser cristianos y les dijo:
  -Se ha proclamado la libertad religiosa en este país. No tengo inconveniente en que os reunáis para vuestro culto, pero acordaos de esto: Espero que seréis dignos de vuestra profesión. Yo sé que la gente que ora es justa, verdadera, honesta y procura el bien para otras personas. Si lo hacéis así, vuestra religión será respetada; si no, os haréis indignos de esta nueva época que se abre para el cristianismo en Madagascar.”
            Tenemos una invitación de Dios: Examinar nuestro corazón, arrepentirnos,  acercarnos al Señor, alimentarnos de Su Palabra… si es que nos consideramos hijas de Él.

            1 Pedro 2.1-3.- “Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones,   desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación,  si es que habéis gustado la benignidad del Señor




Jéssica Jiménez de Beltrán


Comentarios

  1. Buen artículo, ya tengo una idea con tantos ejemplos. Saludos.

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    1. en mi iglesias hay unos cuantos hipocritas y envidiosos tambien .hay uno que es co pastor cuando predica llora y tiene una parla que no se imajinan es peor que la presidenta .despues te ve x la calle da buelta la cara para no saludarte ...ami no me mira mas desde que vino a casa .......dios le da a cada uno lo que se merese algunos un poco mas de ladrillos ,a otros disernimiento unsion sabiduria .algunos 0k ,en fin el ser humano no es perfecto como jesus por eso falla y es hipocrita .en cambio el sinsero lo llaman rensillosox que las chanta.y eso tampoco gusta y son odiados

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  2. tengo una hermana que sus publicaciones super cristianas, no falta nunca a la iglesia, siempre reprendiendo y escandalizándose por todo pero bastó que no pude asistir al cumpleaños de su hija para que mde dejara de hablar y las veces que hemos coincidido la mirada de odio no es normal. Qué se le podría decir bíblicamente para que entre en razón

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