Cómo permanecer el la Palabra de Dios

6/7/12






            Nunca hubo tantas Biblias impresas como hoy. Sin embargo, no tienen ningún valor en una repisa. Millones de creyentes mueren de hambre por causa de desnutrición espiritual. Para ser un discípulo de Jesús, alimentarte de la Palabra de Dios debe ser tu prioridad. Jesús usó la palabra “permanecer” para referirse a eso. El dijo:

Juan 8:31 “Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;”

            En la vida diaria, permanecer en la Palabra de Dios implica 3 acciones:

            1. Debo aceptar su autoridad

            La Biblia debe ser la guía de autoridad de mi vida, la brújula en la que confío, el consejo que escucho para tomar decisiones sabias y la referencia para evaluarlo todo. La Biblia debe ser la primera y la última palabra en mi vida.
            Muchos de nuestros problemas ocurren porque fundamentamos nuestras decisiones en factores de autoridad no confiables: la cultura, la tradición, la razón o la emoción. Lo que necesitamos es una norma perfecta que nunca nos guíe en la dirección equivocada y sólo la Palabra de Dios satisface esa necesidad:

Proverbios 30:5 “Toda palabra de Dios es limpia; El es escudo a los que en él esperan.”

2 Timoteo 3:16 “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,”

            2. Debo asimilar su verdad

            No basta sólo con creer en la Biblia, debo llenar mi mente de ella para que el Espíritu Santo pueda transformarme con la verdad. Hay cinco maneras de hacerlo:
~        recibirla  
~        leerla
~        investigarla
~        recordarla
~         reflexionarla.

            3. Debo aplicar sus principios

            Debemos llegar a ser “hacedores re la Palabra” (Santiago 1:22). Este es el paso más difícil de todos, porque Satanás lucha intensamente. A él no le molesta que hagamos miles de estudios bíblicos con tal de que no hagamos nada de lo que aprendemos, Sin aplicación, todo lo aprendido carece de valor. Jesús dijo:

Mateo 7:24 “Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca.”

            D.L. Moody dijo: “La Biblia no fue dada para aumentar nuestro conocimiento, sino para cambiar nuestra vida”


Rick Warren, Una vida con propósito, capítulo 24.


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