Las 5 necesidades fundamentales de los jóvenes

27/7/12






            La gran pregunta que debe hacerse todo líder de jóvenes antes de pensar en las reuniones, los programas y las estrategias es ¿Qué necesitan los jóvenes para llegar a ser adultos maduros?  La respuesta tiene 5 componentes:

1. Definir el sentido de identidad
2. Ganar independencia
3. Relaciones significativas
4. Cultivar valores sanos
5. Descubrir o renovar la vocación

            Vayamos analizando cada una de ellas:

            1. Definir el sentido de identidad

            Avanzada la pubertad surge el gran interrogante ¿Quién soy?  Esta búsqueda de la identidad propia se efectúa con una experimentación que suele resultar muy conflictiva en la adolescencia. Muchos de los problemas que surgen en este proceso se dan por la búsqueda constante de aprobación. Mientras los jóvenes experimentan este tipo de dilemas es lógico que expresen disgusto e inconformidad con casi todo y muchas veces utilicen distintos mecanismos de adaptación para exteriorizar sus sentimientos interiores:
·         Agresión
·         Compensación
·         Identificación
·         Racionalización
·         Egocentrismo
·         Evasión
            Todos estos son recursos que los seres humanos utilizamos durante la juventud para poder “encontrarnos”.
            Un claro sentido de identidad es vital para un crecimiento y una maduración sanos. Aquello que creemos de nosotros mismos determina en gran manera lo que hacemos.
            Como lideres de jóvenes, debemos ayudarlos a acercarse al Creador para poder encontrar su identidad. La Biblia está llena de información con respecto a lo que Dios cree de nosotros y el propósito para el que nos creó. Deben saber que la respuesta suprema a la gran necesidad humana es Cristo: su persona nos dice cuánto nos ama Dios y sus enseñanzas nos demuestran cuál es el plan maestro para que nuestros jóvenes sepan qué quiere Dios que hagan y cómo.


            2. Ganar independencia

            Si queremos jóvenes que lleguen a ser adultos maduros tienen que aprender a ser cada vez más independientes. Los jóvenes comienzan a desprenderse poco a poco de los padres y nuestra labor como líderes es conducir ese proceso a buen puerto. La maduración física conduce a la motriz, la intelectual a la espacial y la emocional a sentirse seguros sin la mirada de nadie más. Se miran a sí mismos y su cuerpo indica que ya son adultos, por lo que requieren todos los derechos que los adultos tienen. La cuestión de los límites se convierte en objeto de negociación y discusión constantes. para poder ayudar a nuestros jóvenes en este proceso, debemos tener claro que va a ser un asunto, en gran medida, de ensayo y error y que nuestra tarea es ayudarlos a que ganen cada vez más independencia. Otro aspecto de la independencia es la privacidad. Es normal que los jóvenes se vuelvan un poco “místicos” con esto, pero eso es algo que los líderes (y los padres) debemos respetar.


            3. Relaciones significativas

            Es normal que los jóvenes busquen ejemplos de lo que quieren ser y es esencial que nosotros como líderes se los proporcionemos. Necesitan personas con las que identificarse, columnas que los sostengan en esta etapa de inseguridad. Por eso es habitual ver a los jóvenes en grupos cerrados. Es más fácil enfrentarse al mundo en grupo que solo y es esencial sentirse aceptado y tener una comunidad a la que pertenecer. Debemos ser “modelos reales”, personas en las cuales puedan ver las características de en quienes se quieren convertir. Estos modelos reales deben competir con los ficticios, proporcionados por los medios, que casi siempre son adultos que viven vidas de adolescente (Tienen todos los derechos sin que parezca que se hacen responsables de nada). Pero en esta etapa los jóvenes son muy sensibles a las personas que se acerquen a influenciarlos.
            Después de los padres, los líderes de jóvenes tienen la posibilidad de constituirse en la principal influencia en la vida de los jóvenes con el potencial de poder subsanar o compensar debilidades de la familia y convertirse en modelos mucho más relevantes que los de los medios. Nos demos cuenta o no, los jóvenes están constantemente sacando una radiografía a los adultos que tienen cerca. Por eso los líderes efectivos comprenden que los jóvenes necesitan modelos que les ayuden en la elaboración de sus presupuestos morales y en la ejemplificación de cómo desempeñar ciertos roles sociales y usan esa necesidad para ventaja del reino de Dios.
            Tener relaciones significativas sanas y estables les creará a los jóvenes el ambiente propicio para ir reconociendo su personalidad, moldear su carácter y encontrar su vocación.


            4. Cultivar valores sanos

            Los jóvenes necesitan tomar decisiones sobre lo bueno y lo malo y elaborar opiniones que estén basadas en la convicción de hacer lo correcto aunque nadie esté mirando.
            Un valor es un principio de conducta con el cual se siente un fuerte compromiso intelectual y emocional que provee de un criterio para juzgar actos y metas específicas. Los valores son adquiridos en un contexto. Mientras están en esta etapa, están decidiendo cuáles son sus valores principales, desarrollando así su moralidad.
            Las fuerzas que condicionan la formación de los valores de los jóvenes:
·         La familia
·         Los medios masivos de comunicación
·         El factor cultural y socioeconómico
·         La escuela
·         El grupo de amigos
·         Las instituciones sociales

            Para asegurarnos de que sus valores sean sanos, debemos añadir a la iglesia a esa lista. Es nuestra misión pasar los valores de Cristo a las nuevas generaciones.


            5. Descubrir o reforzar la vocación

            ¿Qué quiero ser? ¿Qué talentos o habilidades poseo? ¿A qué me voy a dedicar? Son preguntas habituales. Obtener la confianza y la habilidad necesarias para desarrollar una carrera es una necesidad fundamental desde que se comienza la adolescencia. ¿Cómo entra la iglesia en esto? Es importante considerar que Dios nos creó con un propósito que quiere llevar a cabo a través de cada uno de nosotros. Tiene que ver con la extensión del reino de Dios y con el sostenimiento de la obra de Cristo en la tierra.
            Los jóvenes tienen preguntas respecto a sus roles sociales futuros y nosotros debemos ayudarles. Nuestros jóvenes se encuentran ante la necesidad de descubrir sus dones y talentos para ponerlos al servicio de la iglesia.
            Recuerda que el medio en el que un adolescente se desenvuelve determinará la cantidad de posibilidades que considerará para su futuro.


            Estas cinco necesidades se mezclan y cruzan según las circunstancias. Todas tienen que ver con la identidad, pero tienen sus luces propias. Conocer estas necesidades nos ayuda a identificarnos mejor con los jóvenes que queremos impactar y ser más sensibles al lugar donde se encuentran en este momento.


***** Porciones de El ministerio juvenil efectivo por el  Dr. Lucas Leys





1 comentario:

  1. me gusto el articulo, solo que me gustaria que pusieran informacion mas especifica, como un plan de trabajo, citas biblicas
    .. me seria de gran ayuda que me dieran mas informacion sobre este tema..

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