Guía práctica para la oración

31/8/12




            Sabemos que orar es hablar con Dios... tan fácil y tan difícil a veces...
            Quiero decir, el hecho de orar es simple, incluso cuando no encontramos las palabras adecuadas sabemos que el Espíritu Santo intercede por nosotras (Romanos 8:24), que Jesús mismo intercede también por nosotras a la diestra de Dios (Romanos 8:34) y que Dios sabe lo que hay en nuestro corazón aun antes de que salga de nuestros labios (1 Crónicas 28:9).
            Pero, ¿alguna vez has pensado que necesitas “algo más”? ¿Quizás profundizar tu vida de oración, hacerla más significativa, más “intencional”? ¿Tal vez has pensado en cómo pasar de tener una vida de oración superficial a ser una guerrera de oración... pero no sabes cómo?
            La oración significativa es el deseo de ponernos en contacto con Dios sin importar la respuesta. Es buscar su rostro sólo para disfrutar del privilegio de saber que el Dios del universo desea que nuestro corazón esté en sintonía con el Suyo en lo que sea que estemos orando. Es pedir que se haga Su voluntad.
            La oración es el mayor privilegio que tenemos... y, generalmente, nuestra carencia más grande. Quizás se deba a que estamos demasiado ocupadas o somos demasiado independientes... o tal vez se deba a que no comprendemos realmente la grandeza del privilegio que supone dirigirnos a Dios en oración y el poder que esta nos otorga (Santiago 5:16).
            Lo único que necesitamos es un plan para centrarnos en la oración, y te traigo algunas ideas para ello:

            1. Ora

            En Instituto Bíblico nos decían algo que nunca olvidé:
            “Cuando no tengas ganas de leer la Biblia, lee, cuando no tengas ganas de orar, ora, cuando no tengas ganas de ir a la iglesia... ve” No es muy profundo, lo sé, pero te aseguro que cada vez que se me cruza la idea de quedarme en casa un domingo o que no estoy muy inspirada para orar o leer... ¡Es lo primero en lo que pienso! Y me hace reaccionar y actuar. No esperes a que te llegue la “inspiración” para orar, hazlo aunque no tengas ganas. Es más pídele al Señor que te ayude a orar, que te motive a hacerlo.


            2. Sé constante

            De la misma forma que agendamos nuestras citas laborales, de estudio, médicas o que planificamos nuestras actividades del día, podemos (y debemos) tener un tiempo al día designado única y exclusivamente a la oración. Este tiempo va a variar dependiendo de la época de la vida en la que te encuentres, si tienes hijos, si trabajas fuera del hogar... Sea cual sea el momento del día que escojas para orar, mantenlo y haz de él un hábito (¡Recuerda! se necesitan 21 días para formar un hábito)


            3. Haz una lista de oración

            Anota todo aquello por lo que quieras orar y divídelo en los diferentes días de la semana. Por ejemplo, mi esquema general de oración es este:
Todos los días

Familia – esposo, hijos, nuestra familia y ministerio. ¡Yo!
Salvación de mi familia

Lunes
Martes
Miércoles
Jueves
Viernes
Sábado
Domingo
Misiones
Iglesia
Enfermos
España
Amigos y familiares
Peticiones especiales
Adoración


            A este cuadro general puedes ir añadiendo recursos como libros (Toda la serie de El poder de... de Stormie Omartian), cuadros de oración por tu esposo o tus hijos... En la sección “Descargas” del blog puedes encontrar varios recursos para ello. Ve de lo general a lo particular y rellénalo según tus circunstancias.


            4. Anota las fechas en las que haces las peticiones y las fechas en las que Dios responde. Ora en específico.

            5. Lleva un diario de oración

            ¡Oh cómo cambió mi vida de oración desde que comencé a llevar un diario! ¡Gracias Elizabeth George! ¿Qué puedes incluir en un diario de oración? Te cuento alguna de las cosas que puedes ver en el mío (cuando quieras te lo muestro):
~        Oraciones - ¡Obvio! Pero déjame explicarte: tengo tres hijos pequeños de 5, 3 y 1 año a los que adoro con todo mi corazón... pero que se despiertan o necesitan algo en cuanto comienzo a orar. Para mí es más fácil a veces concentrarme en la oración si la escribo, siempre puedo retomarla después de la interrupción. Además, de la misma forma que con un diario normal recuerdas partes de tu vida, con un diario de oración recuerdas momentos maravillosos pasados con el Señor... algunos buenos y otros malos... pero recuerdos al fin y al cabo que son parte de tu vida espiritual.
~        Fotos – me encanta orar por las personas viendo fotos de ellos
~        Versículos – que me dicen algo especial en un momento especial, promesas, algunos que estoy memorizando o quiero memorizar...
~        Frases que me inspiran o motivan
~        Estudios personales – ahora mismo, las hojas de mi diario están llenas de anotaciones sobre el libro de Rut.
~         Predicaciones y enseñanzas, totales o parciales, notas de sermones
~        Artículos de los blogs o las páginas que sigo habitualmente
~        Consejos, planes, proyectos, ideas
~        Pensamientos – generalmente los que no quiero decir a nadie más o los que, simplemente, quiero compartir primero con el Señor.
            Es algo completamente a elección, tú decides lo que pones en tu diario. Sólo comprométete a escribir en él todos los días, así sean un par de líneas. Personalmente, me encanta releer diarios de oración de otras épocas de mi vida. No sólo recuerdo acontecimientos, sino que veo la mano de Dios en tantas cosas... Elige un lindo cuaderno ¡Y comienza a escribir!


            6. Ora la Palabra de Dios

            Ten a la mano una lista de versículos sobre los que orar. Por ejemplo, cuando oro por mi iglesia, tengo anotados versículos que hablan sobre la unidad, ser de un mismo sentir, los requisitos de los ancianos y diáconos (y Tito 2:3-5 ¡por supuesto!). También suelo utilizar libros aquí. El último que compré y que leo y releo es Orando la Palabra de Dios, de Beth Moore. El Señor nos ha dejado Su Palabra como nuestra arma más poderosa en contra de Satanás (Efesios 6:17, Hebreos 4:12) ¡Utilicémosla!


            ¿Quieres transformar tu vida de oración? ¡Sólo tú puedes conseguirlo! ¡Comienza hoy!

            ¿Qué otras cosas añadirías a esta lista? ¡Me encantaría escucharte!




9 comentarios:

  1. Cristy Treviño25/8/14 8:23

    Gracias por ayudarnos a tener una mejor vida de oración, gracias por guiarnos y por los tips
    Bendiciones

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    1. Gracias a ti por pasarte y comentar Cristy!! un abrazo =)

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  2. Anónimo25/8/14 8:25

    Hermosos consejos.... yo leí el libro de Elizabeth George... de isnpiración para mi vida... =)

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    1. Ah para mí ella ha sido de inspiración y ejemplo en muchas cosas!!! =)

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  3. Just0 h0y escuchaba un0 de |0s mensajes de E|izabeth Ge0rge acerca de |a 0raci0n, y ah0ra tus c0nsej0s, sin duda Di0s me está diciend0 a|g0, teng0 que empezar !!!

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    1. Cuando el Señor repite...algo quiere con nosotras, tienes toda la razón =)

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  4. Gracias Edurne ! Dios esta hablando a mi vida, antes hacia lo de escribir, lo voy a retomar. BENDICIONES! desde Mexico!

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