Una mujer Agradecida







            Alguien dijo “El descontento no es producto de circunstancias, es una condición del alma.

            Una de las cosas más contagiosas en la vida de cualquier persona es la queja, la autocompasión y el desánimo, y la consecuencia de todo esto es la falta de GRATITUD a DIOS. La queja es adictiva y en ocasiones se hace hábito en la vida de la mujer. Una mujer piadosa que ama a Dios debe tener un espíritu agradecido, lleno de amor y gratitud a Dios.
            David estaba decidido a no fallarle a Dios de esa manera, por lo que nos exhortó diciendo:

«No olvides ninguno de sus beneficios» en el Salmo 103:2

            ¡Qué bello! ¿verdad? Qué actitud  tan linda, NO OLVIDAR ninguna de sus bendiciones, aun en medio de las dificultades.

            UNA ACTITUD DE AGRADECIMIENTO PUEDE HACER QUE TU VIDA SEA UNA  BENDICIÓN, no solo para tu disfrute sino para los que están a tu alrededor, tu esposo, hijos y la gente a la que influencias, una mujer con un espíritu agradecido es alguien a quien todos quieren amar, y estar a su lado, el estar agradecido nos llena el alma de gozo, satisfacción, bondad y buen ánimo. Una mujer así ha puesto sus ojos en Jesús y ha aprendido que nada escapa de sus manos, vive pensando en lo eterno y no en estacionarse en lo temporal y carnal, el hogar de una mujer agradecida es un hogar de paz y armonía, sus hijos son hijos con espíritu sano y saludables, con una sonrisa y una constante paz, son hijos optimistas.
            El hogar de una mujer quejumbrosa y desagradecida es un hogar de hostilidad, amargura, dolor y resentimiento y en ocasiones hace que se reaccione con agresión y violencia por la falta de contentamiento.

Proverbios 15: 15 NVI “Para el afligido todos los días son malos; para el que es feliz siempre es día de fiesta”

Filipenses 4:11-12 “No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad

            Dios nos deja en su Palabra ejemplos para tener contentamiento en medio de cualquier circunstancia. Una persona felizmente agradecida ve la vida con alegría, con optimismo y hasta positivismo de que todo va a mejorar. Sé que hay muchas ocasiones en que las cosas no salen como quisiéramos, pero es mi decisión como voy a enfrentar eso si con descontento, desánimo, queja y amargura o con todo lo contrario.
            Yo puedo hacer y marcar una diferencia ante la circunstancia, quiero sonreír y reflejar a Cristo en mi vida, quiero mostrarle al mundo que mi Salvador me da su gozo, porque es uno de sus frutos que debo reflejar.      Quiero que mis hijos y esposo puedan ser contagiados por mi buen ánimo y gratitud, recordemos que es una decisión no una emoción,  hay mucho que agradecer hoy, mira a tu alrededor y cuenta como David cada una de tus bendiciones.

Hechos 24:3 “lo recibimos en todo tiempo y en todo lugar con toda gratitud.”



Con amor y gratitud

Olimar de Pirela

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