5. Amar a sus maridos

26/9/12




Tito 2:4
Que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos

            En nuestra revisión de los requisitos para la vida piadosa que Pablo da a las ancianas en Tito 2:3-5, hemos visto instrucciones sobre cómo deben comportarse: deben ser reverentes, hablar apropiadamente, tener disciplina personal y animar a otros. Ahora comenzamos a ver las cosas que, directamente, deben enseñar a las mujeres más jóvenes. Y la primera de ellas es amar a sus esposos.

            ¿Por qué subraya Pablo que las jóvenes cristianas deben amar a sus esposos y familias? Aunque esta enseñanza quizás parezca demasiado evidente para mencionarla, existen fuerzas de acción en el mundo de hoy que socavan hasta esa parte tan básica de la vida familiar. Se les dice a las mujeres que sus intereses y deseos están en primer lugar, que deben buscar lo que las hace felices antes de ser buenas esposas y madres. Aunque se debe alentar a las mujeres a que usen sus dones y habilidades, cada mujer cristiana debe alinear sus prioridades con la sabiduría de Dios, no con los valores del mundo. Debe amar a su esposo y a sus hijos aceptando los sacrificios que trae el amor. Dios honrará a las que valoran lo que valora El

            Con la sabiduría de Dios, no con los valores del mundo.
            En lo que respecta a nuestros matrimonios y a la forma en la que debemos amar a nuestro esposo, muchas veces nos dejamos guiar por las fuentes equivocadas: revistas femeninas, programas de televisión, consejos de amigas no creyentes... Así que hoy vamos a repasar lo que Dios dice al respecto en Su Palabra, que es la fuente a la que deberíamos recurrir en primer lugar siempre y lo único que nos va a garantizar tener un matrimonio fructífero y exitoso.
            Comencemos con el término que se traduce como “amar al esposo”, que es, en realidad una sola palabra,  filándros”, que solo aparece aquí. Está formada por el verbo “fileo” y la palabra “andrós”.

            Fileo – es el tipo de amor que denota amistad, deleite y placer en hacer algo.                                  Alude a las dimensiones emocionales del amor.
            Andrós – es el genitivo del sustantivo “aner”, que significa, simplemente, “hombre”.

            De modo que, literalmente, la palabra significa “deleitarse en amar a su hombre”. ¿No crees que esto le cambia un poco la profundidad al asunto?      Elizabeth George dice en su libro que este término se refiere al amor voluntario y decidido que no se basa en hasta qué punto se lo merezca el esposo, sino en el mandamiento de Dios, y es el corazón de una esposa cariñosa y obediente el que lo otorga.

            Hay dos cosas que nos van a facilitar la tarea de amar a nuestros esposos:

            1. Orar por ellos

            Algo increíble sucede a nuestros corazones cuando oramos por otra persona. La dureza se disipa, somos capaces de perdonar, de superar el dolor. Esto sucede porque Dios nos llena de Su Espíritu de amor cuando oramos.
            La oración es el lenguaje principal del amor. Comunica en maneras que nosotros no podemos. El hablar a Dios sobre tu esposo es un acto de amor. La oración da lugar al amor, el amor genera más oración, que, de nuevo, produce más amor ¡Es un maravilloso círculo vicioso!
            Orar continuamente por tu esposo va a ayudarlos a estar en el mismo camino y ser compatibles, compañeros para toda la vida. Va a permitir acercar puntos de vista, limar diferencias y nos va a ayudar a no querer cambiar esas cosas que a veces no nos gustan del todo en nuestro esposo y que tantas peleas inútiles nos acarrean. Las oraciones de una esposa por su esposo tienen un efecto mucho mayor sobre él que las de cualquier otra persona. Cuando un hombre su casa, deja a su padre y a su madre y se vuelve uno con su mujer (Mateo 19:5). Se convierten en un equipo, una unidad.
            ¿Por qué cosas puedes orar? Por su papel como esposo y padre, su liderazgo, su trabajo, su salud, sus relaciones... Te recomiendo el libro de Stormie Omartian El poder de la esposa que ora para comenzar a orar sistemáticamente por tu esposo. También en la sección “descargas” del blog encontrarás un calendario de oraciones por tu esposo que puedes imprimir para empezar a orar por él hoy mismo.


            2. Buscar su bienestar de manera intencional.

            Mientras hacía el estudio de Proverbios 31, hubo un versículo que me quedó grabado:

Le da ella bien y no mal todos los días de su vida”
Proverbios 31:12

            Debes buscar la forma de “darle bien” todos los días, de buscar su bienestar, de darle prioridad sobre tus hijos y sobre las demás cosas. El amor es un sentimiento tanto de la mente como del corazón. Involucra la voluntad tanto como las emociones. Describe el esfuerzo deliberado que solo podemos realizar con la ayuda de Dios.
            No existen condiciones ni excepciones para esto. No depende de cómo sea tu esposo contigo, no depende de lo bien que te trata o de cuánto “se merece” que busques su bienestar. Le “das bien” a tu esposo cuando te acomodas a su temperamento, dirigiéndole buenas palabras, proveyéndole lo que es bueno para su salud, atendiéndole con cariño y diligencia, no haciendo nada que pueda dañarlo a él en cualquier aspecto de su vida, cuidando de sus hijos, de su casa y de su reputación.
            Buscar su bienestar implica tener constantemente a la vista su felicidad y tener una actitud permanente de querer suplir sus necesidades.


            Amar a nuestro esposo nos va a permitir cumplir con algunos de nuestros deberes básicos como esposa, entre los que están:

            1. Ser ayuda idónea –

Génesis 2:18 “Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.”

            Fuiste creada para ayudar a tu esposo con sus responsabilidades, sus tareas, su trabajo...


            2. Someterte a tu esposo  

1 Pedro 3:1 “Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas”

            El esposo debe guiar y la esposa debe seguir su liderazgo en sumisión (Efesios 5:22-32; Colosenses 3.18-19). “Someterse” es un término de origen militar que describe la actitud de alinearse voluntariamente bajo la autoridad de otra persona.


            3. Respetar a tu esposo

Efesios 5:33 “Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido.”

            Demostrar de manera activa la alta consideración que tienes de él para que todos puedan verla, especialmente tus hijos, y puedan aprender a respetarlo también.



            Para terminar, te dejo algunas ideas prácticas que Elizabeth George nos da  para mostrarle amor a tu esposo:

~        Escríbele palabras románticas en una tarjeta o un poema; cántale una canción.
~        Cocínale su postre favorito y sírveselo a la luz de las velas cuando los niños se hayan ido a dormir.
~        Elógialo en cuanto a su apariencia, su dedicación al Señor, la forma en la que trata a sus hijos.
~        Enumera sus mejores cualidades utilizando esta frase de Elizabeth Barret Browning “¿Por qué te amo? Déjame contar los por qué”. Pega la lista en su espejo.
~        Infórmate sobre su pasatiempo favorito y compártelo con él.
~        Esconde notas personales y versículos de aliento en su bolsillo, su billetera, el cajón de las medias...
~        Llévale el desayuno a la cama
~        No pierdas el hábito de darle un beso de despedida cuando se va a trabajar.
~        Toma fotos de los dos
~        Prepara su comida favorita
~        Sonríe cuando le veas
~        Dale gracias por las cosas rutinarias que esperas que haga
~        Hazle un pequeño regalo sin ninguna razón
~        Deja que duerma una larga siesta mientras entretienes a los niños.


Edurne

Basado en El llamado supremo de la mujer de Elizabeth George
Capítulos 9 y 10



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