7. Sabiduría y prudencia






Tito 2:4-5 “Que enseñen a las mujeres jóvenes... a ser prudentes

“La mujer sabia es la que tiene una mentalidad sobria, bien intencionada y profunda. Las pasiones y los pensamientos están bajo control, por lo tanto tiene dominio propio, y es juiciosa, actuando con sabiduría”.

            Si bien el texto bíblico de la RV60 traduce el original griego /sofrosíne/ por “prudentes”, la escritora prefiere la traducción “sabias”. De hecho, vamos a verlo traducido también como “sensatas”  o “con dominio propio”, todas aludiendo al mismo concepto. Comencemos nuestro análisis haciendo un pequeño estudio etimológico del término en griego para entender esto un poco mejor:


Término griego - /sofrosíne/
/sótzo/ “sano, salvo, bien”
/fren/ “corazón, mente, pensamiento”
Significados – discreto, moderado, templado, con dominio propio, sobrio, sereno, sensato, razonable, prudente, sabio y disciplinado.
Opuestos – insensatez, irreflexión, entusiasmo excesivo, impulsividad, emotividad excesiva, falta de decoro.


            La prudencia, la sabiduría, la sensatez, el dominio propio... como prefieras traducir el término /sofrosíne/ es un llamado constante por parte de Dios para nosotras las mujeres:

Proverbios 14:1 “La mujer sabia edifica su casa; Mas la necia con sus manos la derriba.”

Proverbios 11:22 “Como zarcillo de oro en el hocico de un cerdo es la mujer hermosa y apartada de razón.”

Proverbios 19:14 “La casa y las riquezas son herencia de los padres; Mas de Jehová la mujer prudente.”

            Veamos algunas de las cosas que Dios nos dice en Su Palabra sobre la sabiduría para poder sacar algunas de las características de una mujer prudente:

            1. Teme a Dios y reconoce que la sabiduría y la capacidad para aplicar a su vida el conocimiento adquirido viene de Él (Proverbios 1:7; 2:6;  Santiago 1:5)

            2. No se apresura en hablar, no dice palabras de las que se arrepienta, piensa antes de que las palabras salgan de su boca y edifica a los demás con ellas (Proverbios 10:19; 31:26)

            3. Considera las cosas antes de actuar, sopesa sus opciones y no toma decisiones apresuradas (Proverbios 6:6; 31:16)

            4. Escucha buenos consejos de su esposo, sus autoridades y otras mujeres piadosas (Proverbios 12:15; 19:20)

            5. Controla sus emociones, no se deja llevar por el momento, sino que confía en Dios y en Sus planes para ella en cada momento (Proverbios 19:11, Isaías 26:3)



            Elizabeth George dice en su libro que una mujer sabia es una mujer equilibrada que mantiene en orden sus prioridades:

            1. Vida espiritual – amar a Dios en primer lugar, buscar tiempo a solas con El en oración, tener un devocional diario, escudriñar Su Palabra...

            2. Vida familiar – amar y servir a los que están en casa en primer lugar

            3. Vida hogareña – ocuparnos bien del lugar en el que vivimos junto a nuestros seres queridos haciendo de él un hogar al que todos deseen llegar.

            4. Vida en la iglesia – descubrir, desarrollar y usar nuestros dones espirituales, desarrollarnos en el Cuerpo de Cristo, cultivar las relaciones con nuestros hermanos, participar de los distintos ministerios de la iglesia.

            5. Vida física – asegurarnos de que el “recipiente”, el cuerpo, está en condiciones de servir al Señor y a los demás.

            6. Vida social – sacar tiempo para compartir con nuestros amigos y vecinos.

            7. Vida financiera – ser mayordomas de cada cosa grande o pequeña que Dios nos ha dado.

            8. Vida mental – utilizar nuestra mente para crecer y glorificar a Dios.


            Sin duda alguna, para ver el ejemplo de una mujer sabia, podemos leer Proverbios 31.10-31. Ahí encontraremos una mujer que temía al Señor, que amaba y atendía a su esposo y a sus hijos, se ocupaba con esfuerzo y excelencia de su casa, ministraba a su comunidad utilizando su mente para administrar su vida y su hogar y ayudaba a mantener las finanzas de la familia.

            Querida mía, te animo a que puedas seguir el llamado a la sabiduría de esta preciosa mujer de Proverbios 31 y, como dice la Palabra, ante todo adquiere sabiduría, adquiere inteligencia (Proverbios 4:5). Sé esa mujer sabia que el Señor quiere hacer de ti, practica tus prioridades, desarrolla las características de la mujer sabia y prudente de Pr 31 y ayuda a otras a responder a este llamamiento supremo.


La sabiduría es la habilidad dada por Dios para ver la vida con singular objetividad y para manejarla con singular estabilidad





Basado en:
El llamado supremo de la mujer, Elizabeth George
Capítulos 13 y 14

Edurne

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