22/10/12

Consecuencias por ser una mujer rencillosa




“- ¿Cómo empiezan las guerras? –preguntó un chico a su padre. En un alarde de sabiduría, el padre empezó:
- Pongamos por caso la 1ª. Guerra Mundial; aquélla guerra empezó cuando Alemania invadió Bélgica…
Su  mujer le interrumpió y le dijo a secas:
-Explícale todo al chico. Empezó cuando alguien asesinó al duque de Sarajevo.
El marido, algo molesto, replicó:
-¿Quién está contestando la pregunta, tú o yo?
La esposa se encolerizó, salió refunfuñando del cuarto y azotó la puerta. Un silencio tenso siguió a la salida tempestuosa de la mujer. Al final el chico dijo:
-Papá, no hace falta que me expliques cómo empiezan las guerras ¡Ya lo sé!”

¿Cuántas veces en nuestras casas suceden acontecimientos parecidos a éste? Desgraciadamente muchas ¿verdad?
La Biblia tiene varios versículos que hablan en especial sobre la mujer rencillosa.
¿No pudo hablar Dios sobre el iracundo en general, por qué hay pasajes específicos sobre consecuencias que suceden sólo a la mujer?
No vamos hablar de una definición específica de la rencilla, porque en el original tiene distintos significados, como lo veremos a lo largo de este estudio. Pero podemos entenderlo como pelea o pleito.
Hay un versículo que habla un poco sobre el origen de las rencillas.

Pr. 10:12. El odio despierta rencillas; Pero el amor cubrirá todas las faltas.

¿Por qué una mujer es rencillosa? Porque a lo mejor tiene asuntos que no ha arreglado, se los ha guardado en su corazón y esto hace que esté enojada con Dios, con su esposo, con sus hijos, hermanos, con la vida, con sus padres, y por eso vive enojada con todo el mundo.
           
¿Cuál es la consecuencia de esto?
          Prov. 29.22.- El hombre iracundo levanta contiendas, Y el furioso muchas veces peca.

Falta de comunión con el Señor, el principal ofendido va a ser Él. Estamos en pecado cada vez que peleamos con alguien.
En la Biblia tenemos ejemplo de mujer rencillosa, la esposa de Job, estaba enojada porque su esposo seguía en santidad aun con todas las desgracias que le habían sucedido.
         Job 2.9, 10.- 9 Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete.   Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado.
           
Ni aun fue digno escribir su nombre en todo el libro de Job, pero sí como una persona a la que no debemos imitar.
Por eso, vamos a checar tres consecuencias por ser una mujer rencillosa.

1.- DISTANCIAMIENTO.
Prov. 21:9.- Mejor es vivir en un rincón del terrado
Que con mujer rencillosa en casa espaciosa.”

Empecemos explicando qué es un terrado. Es una azotea, la cubierta llana de una casa. No es un lugar para habitar, ni tampoco es cómodo.
Rencillosa en este versículo es discordia, contienda o pelea.

Prov. 15.17.- Mejor es la comida de legumbres donde hay amor, Que
de buey engordado donde hay odio.

Si somos mujeres con la “creatividad” de hacer pleito de la nada, las personas se alejan de nosotros porque transtornamos el ambiente. Es lo contrario a ser amable (digna de ser amada).
Pr. 15:18 a.- El hombre iracundo promueve contiendas;

2.- SOLEDAD. 
Prov 21:19. Mejor es morar en tierra desierta Que con la mujer rencillosa e iracunda.

“Para los israelitas, el desierto representaba lugares solos ( Dt 32.10 ), secos ( Os 13.5 ), oscuros ( Jer 2.6 , 31 ) e inseguros ( Lm 5.9 ). “
 Los estudiosos explican que eran llanuras abiertas, sin cultivos, donde los animales salvajes vagaban en libertad. Es frecuentemente una soledad que llena de pavor, la verdadera imagen de la desolación.
En el Nuevo Testamento, el desierto simboliza una separación de la vida social, como Juan el Bautista ( Mr. 1.4 ) y Jesús cuando fue a  orar ( Mr 1.35 ).

En este pasaje de Proverbios, rencillosa da la idea de juzgar como árbitro, castigar o disputar.
Esta rencillosa, al juzgar, saca conclusiones equivocadas de las personas para provocar más peleas.
Iracunda tiene los conceptos de provocación, queja, rebelión, enojo, furor, irritar, molestia, dolor, aflicción, sufrir.

Con lo anterior, se da la impresión de que es mejor andar entre animales salvajes y pasando penurias solos y en lugares álgidos o calurosos, que acompañados de una fémina problemática.

Prov. 22.24.- No te entremetas con el iracundo, Ni te acompañes con el hombre de enojos,

En este versículo recomienda que no tengas contacto con personas que tienen el hábito de la rebelión y queja, ya que hacen sufrir a los que los rodean y los lastiman con sus palabras y actitudes.
Cuántas madres han quedado solas sin sus hijos o abandonadas por sus esposos por la soberbia y falta de la capacidad de una convivencia armónica y de disfrute cuando están en compañía de los que supuestamente ama.

3.-RECHAZO.
Pr. 27:15-16.- Gotera continua en tiempo de lluvia Y la mujer
rencillosa, son semejantes; Pretender contenerla es como refrenar el viento,
O sujetar el aceite en la mano derecha.

Las goteras eran una forma de tortura en la antigüedad, se colocaba la frente de las personas debajo de una para horadar su cabeza.
Si has tenido goteras, enfadan, no paran; se traduce como  necedad, porque si le explicas a la persona que no tiene razón su enojo, igual no hace caso.
 Mathew Henry comenta que “una mujer pendenciera termina con la paciencia del marido y le expone a que se marche de la casa, pues es como si el hogar se cuartease por el agua que penetra por la falta de reparación y para acostarse en seco, es necesario salir de allí.”

Me llaman la atención las siguientes frases con las que compara a la dama conflictiva.
Refrenar el viento.- ¿Cuándo deja de soplar el viento? Cuando quiere.
Debe controlarse a sí misma, porque aunque las personas  traten de parar el viento, es imposible; aunque gente externa hable con ella, no deja de pelear, es una decisión personal.
Por su parte, el aceite, mientras no esté en un recipiente, no se puede contener, necesita algo que lo sujete.
 Esto significa que debe poner límites a su carácter y checar qué provoca el enojo.
           
     Prov. 19.19.-El de grande ira llevará la pena; Y si usa de violencias, añadirá nuevos males.

Es muy triste que alguien esté enojado todo el tiempo, ríe poco, imagínate si no se puede disfrutar de la vida y seres queridos, esta persona debe sufrir mucho.
         Terminemos con este versículo que leímos en un principio:

Pr. 10:12. El odio despierta rencillas; Pero el amor cubrirá todas las faltas.

El odio se irrita ante el bien, la paz y la virtud. El amor  procura la paz y excusa las faltas de los demás considerándolas un descuido y dejándolas de lado sin atesorar cada cosa en el corazón.
           Debemos  examinar nuestro interior y descubrir las causas de nuestras malas reacciones, para después poder ir arreglando una por una pidiendo perdón con las personas involucradas.
            Seamos fuente de amor y bendición para quienes están alrededor.
           
      Rom. 13.10.- El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor.

Por Jéssica Jiménez de Beltrán.

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