Llamado a la pureza

24/10/12


 

 
 



Tito 2.4, 5.- “que enseñen a las mujeres jóvenes (…) a ser (…) castas,


Dentro de las peticiones de Pablo para las ancianas, está el enseñar a las jóvenes a ser castas y puras.

Preparándome para platicar con ustedes sobre la pureza, encontré un sinnúmero de exhortaciones para las jóvenes, que escojan bien al novio, que se esperen, que no tengan relaciones prematrimoniales, que cuiden sus ojos… pero no artículos específicos para las mujeres casadas, quienes también podemos caer es cuestiones de inmoralidad. Creo que Satanás está desviando la atención.

¿Por qué digo esto? Cada vez me da más tristeza que por la tecnología y en las redes sociales, observo mujeres que sé que son casadas, creyentes, casi siempre de 40 en delante, que comparten fotos de artistas comentando lo atractivos que son;  mostrando fotos propias, aunque sea solo de su rostro, con unas miradas y actitudes que se apartan de los parámetros que Dios marca para una dama piadosa, es notorio que están pasando por crisis de baja autoestima.

¿Qué pensarán los esposos e hijos de esas féminas que ven lo que su cónyuge y madre publican en sus muros y perfiles, qué ellas no piensan que con esto los ofenden a ellos y a Dios?

Antes de responder a este llamado de enseñanza, tanto para las solteras como para las casadas jóvenes, creo que hay que hacer un examen para saber cómo anda mi pureza personal. Sin duda, como en todo, no podemos dar lo que no tenemos ¿verdad?

Haciendo un mini-resumen de lo que veremos a continuación, te invito rápidamente a meditar sobre tus conversaciones, la música que escuchas, lo que miras en la calle, lo que ves y lees en TV, revistas o internet, tus amistades y sus aficiones, y espectáculos a los que asistes.

Recordemos que no hay vida cristiana clasificada como en las películas, para niños, adolescentes y adultos. Todos tenemos la misma obligación de obedecer y agradar a Dios.

Mis queridas es difícil tratar el tema, pero debe ser directo porque es real y peligroso, tengamos un corazón dispuesto para agradar a Dios en esta área.

Después de esta reflexión, te invito a dar un repaso sobre el concepto de pureza, que es sin mancha, libre de contaminación, limpio, inocente y sin culpa.

Específicamente el vocablo utilizado en el original para Tito 2.5, es la que se usa en el Nuevo Testamento para el atributo de la santidad de Dios, lo que significaría que “ser puro quiere decir que estamos tan limpios  de cualquier motivación oculta y del yo que hemos llegado a ser lo suficiente puros como para ver a Dios”.

¿Ahora explico mejor la importancia de lo que escribí al principio? El mundo nos bombardea constantemente sobre situaciones impuras. Debemos estar velando por nuestros pensamientos, intenciones y acciones, ya que de lo contrario, podemos llegar a la ruina espiritual iniciando con un desliz que pensamos en inofensivo. ¡Esto puede pasarnos a cualquiera!

En la Biblia tenemos ejemplos positivos y negativos sobre el tema. Los primeros son por ejemplo Rut, María (la madre de Jesús) y Elisabet (su prima). Los segundos son Dina (Gn. 34) y la esposa de Potifar (Gn. 39).

El llamado a ser puras es vital y afecta nuestra santidad, la relación con los varones, que este concepto sea transmitido adecuadamente a las jóvenes y para la causa y reputación de Dios (Tito 2.3-5).

Elizabeth George nos da una lista de parámetro de pureza:

Ø  La pureza es un asunto del corazón.- Cuando una mujer comete adulterio, es porque su corazón dejó de estar puesto en Dios y en Su Palabra (Pr. 2.17).

Ø  Es asunto de carácter.- Procura con diligencia no tener mala reputación, manifestará un dominio de sí misma con pureza en sus pensamientos, palabras y obras.

Ø  Es un asunto de la mente. Siempre en guardia contra el ataque del enemigo.

Fil.4.8.- Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.

Ø  Es un asunto de modestia.- “Con el tiempo, nuestro carácter y pensamiento se revelan en el comportamiento, en nuestra vestimenta, en nuestros gestos, en nuestro lenguaje y en el lenguaje del cuerpo. Y aun en estas cosas externas de todos los días, como representantes de un Dios tres veces santo, como sus esposas y madres y miembros de su iglesia, debemos ser modestas, castas y puras, reservadas y recatadas.”

Ahora pasemos a la parte práctica de la pureza en pensamiento, palabras y acciones.

¿Cómo ser puras de pensamiento?

ü Usa la palabra NO, a todos los pensamientos acerca de cualquier hombre que no sea mi esposo, ni fantasear con otro real o imaginario. La instrucción de Pablo aquí es que las jóvenes dominen la pureza y castidad en sus matrimonios.

Mar. 7.21.-“ Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios,”

“Ten cuidado con lo que miras (novelas, miniseries, películas, programas, documentales y entrevistas) que hagan desfilar y aplaudan estos actos y a las personas que los cometen”.

Col. 2.8.- Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.

ü Desarrolla un plan de batalla alimentando la pureza, buscar las cosas de arriba con la mente (Col. 3.1,2). Puedes escribir un voto para una vida santa para que te recuerde tu compromiso, acompañado de un anillo o collar lo simbolice.

ü Aliméntate de la Palabra de Dios (Sal. 119.11).

ü Compromiso radical alejándote de las personas que hablan en forma explícita de sexualidad.

¿Cómo somos puras en palabras?

Mt. 12.34b.- Porque de la abundancia del corazón habla la boca.

Los pensamientos que permitamos, se expresarán en el futuro en nuestro lenguaje.

ü Pregúntate si usas palabras con doble sentido o connotación sexual; si cuentas chistes subidos de tono o te ríes cuando los escuchas; si hablas de ti vida sexual o escuchas a los demás cuando hablan de la de ellos (fuera de consejería por supuesto), entre otras cosas.

ü No llamar a quien no es mi esposo con términos cariñosos, como “mi amor”, “querido”, “mi vida”, etc. Estos son solo para tu amado.

ü No elogiar a otro que no sea mi marido respecto a su apariencia, ropa, físico o masculinidad. ¡Tienes uno para llenarlo de admiración!

ü No discutir con otro hombre sobre asuntos sexuales.

¿Cómo somos puras en acciones?

ü  La elección de nuestra ropa es un desafío diario en cuanto a la pureza. Podemos hacer todo un estudio sobre esto, si te interesa, deja tu comentario para publicarlo.

1 Tim. 2.9-10.- Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos, sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad.

Evita la ropa ceñida, descubierta o corta. Cada que te vistas medita con qué intención quieres que te miren al verte con ese atuendo ¡sabemos cuando nos vemos provocativas o sexys!

ü  Cuidar nuestro lenguaje corporal. Los gestos y miradas dicen más que mil palabras.

Como puedes ver, son tips que pueden parecer triviales, pero fundamentales para no dar lugar al diablo.

Una dama, hija de Dios, no pasará desapercibida al honrar a Dios con su forma de vivir limpia ¡brillará por su pureza!

Puede ser que aun critiquen tu castidad, pero recuerda: “Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo (Jn 17.14).

Sal.19.8.- Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos.

Agradezcamos al Señor y gocémonos por haber recordado este desafío hoy, es un gran reto que Dios valora muchísimo en nosotras, y más en la actualidad. Sigamos honrando el vestido blanco con el que nos casamos ese hermoso día.

¡Vale la pena obedecer!


Por Jéssica Jiménez de Beltrán.
Basado en El llamado supremo de la mujer de Elizabeth George.
Caps. 15 y 16.

¿Quieres conocer a Jéssica? Visita la sección “Colaboradoras”.

 

 

 

 

 

3 comentarios:

  1. Muchas Gracias por este hermoso y desafiante resumen. Es un libro muy instructivo.

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  2. "La pureza es un asunto del corazón.- Cuando una mujer comete adulterio, es porque su corazón dejó de estar puesto en Dios y en Su Palabra (Pr. 2.17)."
    Gracias por escribir este blog. Creo que la pureza es algo tan maravilloso que el Padre nos ha dado. Me siento mas feliz, mas libre y mas bella cuando la pureza reina en mi corazon y el cuerpo esta puro. Aunque a veces es dificil, vale la pena porque la castidad, la inocencia es la perla de la mujer!:)

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  3. Me acabo de topar con esto.

    Gracias, por ser un instrumento de Dios para mi vida.

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