Espíritu Navideño










            Siempre me ha encantado la Navidad, desde niña ha sido mi fiesta favorita. Desde que llegué a Venezuela las cosas han sido un poco diferentes, me cuesta encontrar mi espíritu navideño. Eso sucede porque las costumbres aquí son muy diferentes a Europa (lógico) y, sobre todo y aunque no lo creas, por el calor. 

            Vivo en un país tropical en el que hace calor durante todo el año. Lo que aquí se llama “invierno” es la temporada de lluvias, que dura desde mayo hasta noviembre, en la que, si bien llueve mucho, no deja de hacer calor. De abril a diciembre tenemos el “verano” que es la temporada en la que no cae ni una gota y desde las 6:30am hasta las 6:30pm el sol te quema como si fuera fuego. 

            Así que cuando todo el mundo empieza a decorar sus casas, poner luces y arbolitos, guirnaldas, bambalinas y todo lo que se pueda usar para decorar bajo este sol abrasador, mi espíritu navideño sigue, digamos, en los pies. El mal humor lo rematan el montón de películas que pasan en las que, inevitablemente, la nieve, las canciones navideñas, los trineos, las bufandas ¡las chimeneas! me hacen añorar aún más mi Navidad perdida. Todos los años de repente llega 24, me agarra totalmente desprevenida y ando corriendo de un lado para otro. Y para cuando me quiero dar cuenta, llegó 31 y chao, adiós a otro año y a otra Navidad.


            Todos los años menos el año pasado. 

            ¿Qué cambió? Encontré un material espectacular para poder hacer con mis hijos durante todo diciembre para preparar “sus” corazones para Navidad. Hice con ellos nuestro primer calendario de Adviento (la próxima semana te voy a explicar en detalle esto del Adviento) con el libro que has estado viendo esta semana por la página Truth in the Tinsel o, en su versión en español, La verdad en el Oropel de www.ohamanda.com

            Lo que era un intento de que mis hijos comprendieran cuál es el verdadero sentido de la Navidad y pudieran centrarse en Jesús, impactó mi vida de forma asombrosa y llegué al 24 llena de verdadero espíritu navideño. Mis hijos, de 4 y 2 años en ese entonces conocían cada detalle del relato del nacimiento de Jesús y sabían por qué estábamos celebrando la Navidad. ¡Fue realmente hermoso! ¡No puedo esperar a que llegue el 1 de diciembre para comenzar a hacerlo de nuevo este año!


            Es por eso que quiero recomendarte La verdad en el Oropel. Este libro consta de 24 lecciones sencillas que incluyen:


            - un pasaje para leer
            -una manualidad
            - un tiempo de discusión y aplicación del pasaje con los niños
            - “algo más”, algo práctico para hacer todos juntos.

          Aquí tienes el ejemplo de la página de un día de actividades (la edición es diferente, hice la foto para que pudieran verla, pero el contenido es el mismo).
 










            Cada día de diciembre del año pasado mis hijos se levantaban preguntando “mami, ¿qué manualidad nos toca hoy?” o “¿Te acuerdas de esto que aprendimos ayer?”. Si estás pensando que lo de las manualidades no es lo tuyo y que no quieres hacer una al día, tengo buenas noticias también para ti: hay varios calendarios para hacer actividades y pasajes clave, de forma que puedes ver lo más importante de la historia de Navidad dos lecciones a la semana.


            ¿Cómo puedes conseguir el libro? Ve a este enlace: http://truthinthetinsel.com/feliz-navidad/ , pincha el libro en español y te dará la opción de compra. Recuerda que es un e-book digital, o sea un libro que vas a poder descargar en tu computadora en archivo PDF así que no importa en qué parte del mundo estés, igual lo puedes adquirir. El precio de venta es de US$ 7.99 y se hace vía PayPal, lo que es completamente seguro y privado.

            Te dejo algunas fotos de mis hijos realizando algunas de las manualidades del año pasado ¡Ojalá te animes! Si crees que este libro no es una opción para ti o si te parece demasiado costoso, no te preocupes, la próxima semana te daré otras opciones para centrar tu corazón y el de tu familia en Jesús durante la Navidad (¡Y una sorpresa!).
 

















            Oh, por cierto, si adquieres el libro verás que soy la traductora del material. Por favor, no pienses que mi motivación para recomendártelo es económica, yo no recibo nada por la venta de los libros... nada material, porque espiritualmente ¡sí recibo un montón!



Edurne



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