La oveja campanera

9/11/12




http://4.bp.blogspot.com/-MeuuE2_O_4c/TZiUAgpwaTI/AAAAAAAAEfQ/ymeRBieyXAQ/s1600/sheep.jpg



            Estoy leyendo en estos días un libro de Elizabeth George (¡oh sorpresa!) llamado Criando una hija conforme al corazón de Dios. Y, como todos los libros de esta autora, me encanta. Tengo tres hijos, dos varones y una niña, Nahiara, que sólo tiene tres años, ¡pero que vale como por cinco o seis muchachos!

            Nahiara se parece físicamente a su papá, pero de carácter es muy parecida a mí (¡ay!) y a su corta edad, es muy rápida de mente... y de lengua. Y a veces pienso “si esto es así ahora que sólo tienes tres años, ¿qué será cuando tengas 10 años más?”. Pensamiento que, estoy segura, pasó muchas veces por la mente de mi madre. 

            Así que, en cuanto vi este libro disponible en kindle no dudé en comprarlo y descargarlo porque, siendo sincera, necesito toda la ayuda posible para, en primer lugar, ser una madre conforme al corazón de Dios que pueda criar una hija conforme al corazón de Dios. 

            Este libro comienza... por el principio. El primer versículo que se lee en el primer capítulo es Deuteronomio 6:5-7:


Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.”


            La autora explica el concepto de “la oveja campanera”: Cuando un pastor nota que hay una oveja que lo sigue con disposición y que se queda a su lado todo el tiempo, le cuelga una campana alrededor del cuello para que todo el rebaño pueda seguir a esa oveja que, a su vez, sigue al pastor. Este concepto llevó a la autora automáticamente a pensar en el Buen Pastor y en cómo nosotras, como madres, debemos ser esa oveja campanera para nuestras hijas (para nuestros hijos en general, pero recuerda que el libro que estoy leyendo habla específicamente de la relación madre-hija. 

            Cuando nosotras, como madres, estamos tan cerca de Jesús como podemos estar y cuando le amamos con todo nuestro corazón y le seguimos voluntariamente a El y a Su Palabra nos convertimos en la “oveja campanera” para nuestras hijas. Ellas observan y copian nuestro comportamiento, siguen nuestro ejemplo. Somos la representación viviente, en carne y hueso, de lo que significa ser una niña, una chica, una adolescente, una joven y una mujer conforme al corazón de Dios. 

            ¿Cómo podemos ser esa “oveja campanera”? Enseñando por medio de nuestro ejemplo y nuestras palabras. Comprometiéndonos a...


            ...instruir a nuestras hijas en los caminos de Dios.
            ...planificar cómo vamos a alcanzar ese objetivo
            ...dejando un tiempo cada día para tener algún tipo de enseñanza bíblica.
            ...animarla a pasar tiempo a solas con Dios todos los días.
            ...ayudarla a tener su devocional diario.
            ...buscar materiales apropiados para su edad y hablar con otras mamás sobre cómo enseñan  a sus hijas las verdades bíblicas.
            ...orar diariamente por esta misión dada por Dios, por este papel de maestra que te ha dado a ti en forma personal.


            Repasando Deuteronomio 6:5-7, Dios nos da tres pasos para derramar la Palabra de Dios de nuestro corazón al de nuestras hijas:


            Paso 1 – Ama al Señor con todo tu corazón.
            Paso 2 – Ten la Palabra de Dios en tu corazón
            Paso 3 – Enseña Sus verdades con diligencia.


            ¿Tienes hijas? ¿Estás siendo su “oveja campanera”, acercándolas más a Dios por medio de tu ejemplo? ¿Estás dispuesta a hacerlo? Tu hija vale la pena el esfuerzo, ¿no crees? 


Edurne

No hay comentarios:

Publicar un comentario