Usurpadoras

18/2/13



Lc. 3.16.- respondió Juan, diciendo a todos: Yo a la verdad os bautizo en agua; pero viene uno más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.

Haciendo mi estudio de Lucas, este versículo me inspiró para hacer el presente artículo. Juan El Bautista es humilde  y ubicado al reconocer los límites de su ministerio encomendado, aun cuando se le había dado una función muy importante, como para que se hubiera envanecido, no pasó límites queriendo hacer más. Sabía el propósito para el cual fue llamado por el Señor y era suficiente como para entretenerse en él y fue sabio para no descuidarlo.

En las consejerías y discipulados es muy común que los problemas que les afligen a las personas sean causados por usurpar funciones que no les corresponden.

Según el Diccionario de la Real Academia Española, la definición de usurpar es apoderarse de una propiedad o de un derecho que legítimamente pertenece a otro, por lo general con violencia. / Arrogarse la dignidad, empleo u oficio de otro, y usarlos como si fueran propios.

Partimos que Dios tiene un propósito para cada uno de nosotros.

Ef. 2.10.- Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras,
las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

En segundo lugar, Dios es un Dios de orden

1 Co. 14.40.- pero hágase todo decentemente y con orden.
En el original, la palabra orden viene de: establecer, asignar, sucesión de rango o carácter.

Así que por esto, nos asignó roles para cada posición que ocupamos en la vida, como puede ser en el hogar (esposo, esposa, hijo, hermano, suegros, abuelos), la iglesia (pastor, esposa de pastor, diácono, congregación), en el trabajo (jefe, empleado), en la escuela (director, maestro, alumno), entre otros, esto es solo un ejemplo.

La Biblia nos marca nuestras funciones según como nos desempeñemos, aquí van algunos:

Esposo
Ef 5.23.- porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.

Ef. 5.28, 29.- Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama.
Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida,
como también Cristo a la iglesia,

Esposa

Ef. 5.24.- Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las
casadas lo estén a sus maridos en todo.
Ef. 5.33b.- y la mujer respete a su marido.

Hijo

Ef 6.1, 2.- Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo.
            Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa;

Pastor   
1 Tim. 3.2-7.- Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar; no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro; que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestida (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?); no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo.

Diácono  
1Tim. 3.8-13.- Los diáconos asimismo deben ser honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no codiciosos de ganancias deshonestas; que guarden el misterio de la fe con limpia conciencia.
Y éstos también sean sometidos a prueba primero, y entonces ejerzan el diaconado,
si son irreprensibles. Las mujeres asimismo sean honestas, no calumniadoras, sino sobrias, fieles en todo.Los diáconos sean maridos de una sola mujer, y que gobiernen bien sus hijos y sus casas.

Esposa de pastor 
Tito 2.3-5.- Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras,
no esclavas del vino, maestras del bien, que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos,
para que la palabra de Dios no sea blasfemada.

Jefe
Col. 4.1.- Amos, haced lo que es justo y recto con vuestros siervos, sabiendo que también vosotros tenéis un Amo en los cielos.

Empleado
Col. 3.22-24.- Siervos, obedeced en todo a vuestros amos terrenales, no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino con corazón sincero, temiendo a Dios.
Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para
los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia,
porque a Cristo el Señor servís.
Tito 2.9-10.- Exhorta a los siervos a que se sujeten a sus amos, que agraden en todo,
que no sean respondones;
no defraudando, sino mostrándose fieles en todo, para que en todo adornen
la doctrina de Dios nuestro Salvador.

Faltan muchos más, pero te repito, son solo algunos, tanto ejemplos como porciones bíblicas.

Por eso es importante conocer quién soy y qué debo hacer para no desperdiciar tiempo y energías en hacer actividades para las cuales no soy asignada.

Ahora vamos con ejemplos prácticos en que es común usurpar funciones:

En la relación esposo-esposa, el que es responsable de la casa es el marido, es la cabeza y sustentador. Cuántas veces no se usa ahora cambiar de rol, la esposa mantiene el hogar y el esposo es el “amo de casa”, si es que les va bien, o simplemente se justifica diciendo que está desempleado, sin ganas de buscar trabajo porque ya sabe que la mujer, por naturaleza “le pedalea” (como decimos coloquialmente en México), para sacar adelante a los hijos y las necesidades que surjan.

Y como consecuencia de esto, bien dice el dicho “el que paga, manda”, y la que asume la cabeza es la mujer, siendo que Dios no lo dispuso así.

Y enredando más el asunto ¿qué pasa cuando les “ayudan” los suegros económicamente y también se sienten con el derecho de intervenir en el matrimonio y la vida de la familia?

¿Qué sucede si hay un caso de padre o madre ausente por viudez o divorcio? Suele suceder que el que se queda, se apoya en un hijo (a) con el que siente le puede ser útil para asumir el rol del padre que no está y le da autoridad sobre los hermanos delegando además la responsabilidad de parte del sustento para la casa.

Este hijo designado es el que regaña a los hermanos, al que le piden permiso, en lugar de al papá o la mamá, que aunque sí están, desaparecen del mapa porque el hermano se adueña del cargo inconscientemente por amor, siente la carga tan pesada de ayudar a la familia, y hay veces que ni se casan por sacar adelante a los hijos que no son suyos, sino son sus hermanos.

Puede sonar cruel esto que te voy a decir ¿pero acaso Dios no tiene el control de que falte un cónyuge y tenga un plan para esa familia sin desbaratar el orden que Él dispuso en Su Palabra?

Conozco casos de varios jóvenes mayores enfermos, fatigados, auto-obligados que frustran sus vidas personales por no respetar el rol, que en su caso,  lo mejor sería entrarle todos juntos pero siempre con la autoridad y cabeza del padre que quedó en el barco.

Qué disturbios familiares que por consejería o por casos judiciales he conocido, y claro, la consecuencia: los hijos repiten lo que vieron en casa, desarrollando sociedades enfermas.

En la Iglesia también hay autoridades con tareas muy definidas “para que sepas cómo conducirte en la casa de Dios”.
Muy importante esto para que no haya divisiones en las Iglesias, no todos deciden, ni todos opinan. Hay que mirar la membresía y darle una repasada.
Cabe mencionar que las esposas no somos pastoras, la porción alude a un varón “marido de una sola mujer”. Así que nosotras sobrias y fieles en lo que nos corresponde.

Cambiemos de ambiente, imagínate una oficina donde todos manden, o en su caso, que cada quien hiciera lo que quisiera sin determinar qué le toca a cada uno ¡qué caos y energías gastadas doblemente! ¿verdad?

Así que te invito a enseñarte a poner límites con amor, respetando a los demás y a considerándote a ti misma.
¿Te sientes fatigada, turbada? Medita qué estás haciendo y si hay algo que no está dentro de tus roles. Recordemos “en lo que dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres”.

Si deseas tener relaciones interpersonales adecuadas y madurez en esta área, te sugiero que revises el libro “Cambios que Sanan” de Henry Cloud. Edit. Vida.
¡Hasta la próxima! 
P.D. Espero que te guste la nueva versión de la Mona Lisa :)


Por Jéssica Jiménez de Beltrán.
¿Quieres conocer a Jéssica? Visita la sección “Colaboradoras”.






3 comentarios:

  1. Considero vital este estudio muyespecifico frente alas excusas que se presentan para respaldar las usurpaciones tan notorias que se suceden en este siglo.Lo lei detenidamente y saco enseñanzas para mi vid.
    Muchas gracias por escribirlo y que Dios te bendiga querida Jessica!

    ResponderEliminar
  2. Gracias por escribir Vero!! Gloria a Dios que te habló a tu vida por el estudio.

    ResponderEliminar
  3. Hola..una pregunta.. y si las esposas de pastores no son pastoras, por qué las llaman así en algunas iglesias? ..
    Por otro lado.. me gustó el artículo porque me ayuda a autoanalizarme.. una vez me pasó que estaba como encargada de la Escuela Bíblica y de pronto el pastor puso como encargada a otra hna que apenas estaba llegando a la iglesia.. me sentí mal y ya no quise volver porque al final no sabes cual es tu rol.. por eso a veces me confundo y no tengo ganas de hacer nada.. pienso que Dios es orden también y qué cada cosa debe estar en su lugar y que cada persona debe hacer una tarea sin interferir con otros...

    ResponderEliminar