4/3/13

En el mundo tendréis aflicción



Jn 16.33.-Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.

 

En la versión DHH, este mismo verso dice:

Les digo todo esto para que encuentren paz en su unión conmigo. En el mundo, ustedes habrán de sufrir; pero tengan valor: yo he vencido al mundo.

 

La semana antepasada tuvimos una crisis de salud con nuestro Santi, la tercera de este padecimiento en los últimos siete meses, tuvimos que llevarlo a urgencias del Hospital de Especialidades y fue especialmente traumático para él. Eso es lo que viví en aquellos días… Así que dejé un recado en el correo de Edurne, diciendo que no tenía más que escribir sobre las aflicciones, que ya había agotado todo estos meses sobre la paz, las pruebas, la confianza en Dios, que me disculpara pero no tenía cabeza para escribir ese lunes.

Pero nuestro Señor siempre tiene lecciones, yo lo sabía, aunque reaccioné con dominio propio y fortaleza, estaba un poco “choqueada”, necesitaba tiempo para asimilar todo lo sucedido, y el domingo por la mañana mi esposo sí tuvo más para escribir sobre el tema y enseñó en la iglesia sobre esta porción, y cómo Dios le habló con esta vivencia como papá.

Así que les comparto lo que Dios me mostró a través de Edgar.

Me encantó la foto que encontré para esta entrada, justo una rosa, frágil y delicada, “maltratada” por la tormenta. Así como mi Santi, tierno, pequeño, viviendo tribulaciones que no entiende. Pero aprendí este versículo que “nunca había visto”:

Job 5:7.- Pero como las chispas se levantan para volar por el aire,
Así el hombre nace para la aflicción.

           

Aunque el diseño original de Dios fue que no tuviéramos dolor, por el pecado lo sufrimos. Es algo por lo que todos los humanos de todas las edades vamos pasar, Santi no es la excepción, es parte de lo que Dios tiene para trabajar en su corazón.

Rom. 8:19-22.- Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. Porque la creación fue sujetada a vanidad,

no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza;  porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción,

 a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.  Porque sabemos que toda la creación gime a una,

 y a una está con dolores de parto hasta ahora;

 

Además en este mundo tendremos aflicción porque no somos de aquí, somos extranjeros y peregrinos:

Fil. 3:20-21.- Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya,

por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas.

Rom. 8.18.- Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.

 

Rick Warren señala que Dios “depende más de las circunstancias para hacernos más como Jesús que de nuestra lectura de la Biblia. La razón es obvia: Enfrentas circunstancias 24 horas al día.”

Y es verdad, cada circunstancia requiere una decisión ¡cuántas al día debemos tomar y traerán consecuencias!

Aun cuando tengamos comunión con el Creador, Su Palabra dice que las aflicciones son parte de nuestra vida, pero sin embargo nos da una esperanza:

Sal. 34.19.- Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará Jehová.

 

Y además, no nos deja sin armas, sino que nos dará consuelo en estas tormentas de la vida.

2 Co. 1.5.- Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación.

 

Cuando mi pequeño está en momentos de angustia, algo que le repito y quiero que siempre tenga presente, es que mamá siempre estará con él. Quiero que sienta mi amor, mi protección, mi entrega, mi compañía, mi consuelo aunque no puedo evitarle el dolor de las agujas.

Después de estos episodios, Santi ha estado más amoroso, sensible, cercano y con una comunión íntima con mamá, nuestra relación se ha afianzado más a raíz de estas vivencias.

Lo mismo sucede del Señor para con nosotros, quiere hacernos saber Su amor, Su cuidado, Su fidelidad, que Él está en control, que tiene un propósito, que nos quiere consolar, que sintamos Su abrazo y presencia en todo momento.

En estas tormentas es cuando experimentamos los momentos más cercanos con nuestro Padre, las oraciones son más genuinas y sinceras, es cuando estamos más sensibles a los detalles con que Dios adereza nuestro andar y que comúnmente a lo mejor no nos percatamos de ello.

Él quisiera que esa comunión la tuviéramos todos los días, pero  la angustia  es un recurso con el que crecemos y maduramos en la relación con Dios.

Warren escribe que “para evitar que nos aferremos demasiado a esta tierra, Dios permite que experimentemos algún grado de incomodidad y tristeza en nuestras vidas, o sea, anhelos que nunca serán satisfechos de este lado de la eternidad. ¡No somos completamente felices aquí, porque no se supone que lo seamos! La tierra no es nuestro hogar final: hemos sido creados para algo mucho mejor.”

Nos recuerda “tengan valor: yo he vencido al mundo”, están del lado de la victoria, estoy con ustedes todos los días de su vida, soy la luz en esos momentos de oscuridad.

Solo Dios conoce el propósito en el corazón de mi hijo, y es palpable que trabaja en el corazón de todos los que le amamos. Me quedó claro que la felicidad solo será cuando estemos con Él.

Así que te comparto esta reflexión que fue un bálsamo a mi corazón y me ayudará a fortalecerme más cada que venga una de las tantas aflicciones que seguiremos teniendo mientras estemos vivos y serán para darle gloria a Dios por lo que hará por medio de ellas.

Y termino con el versículo que empecé: “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz”.

Amén.

Por Jéssica Jiménez de Beltrán.
¿Quieres conocer a Jéssica? Visita la sección “Colaboradoras”.

 

 

 

 



2 comentarios:

  1. muchisimas gracias.... era la palabra que necesitaba hoy!!
    Bendicion
    Isa

    ResponderEliminar
  2. QUÉ LINDO ISABEL, QUÉ BUENO QUE DIOS TE HABLÓ POR ESTE MENSAJE. GRACIAS POR ESCRIBIR.

    ResponderEliminar