A veces, tan solo hay que seguir adelante








Desde el viernes he dormido unas 10 horas a ratitos cortos. Cuando mi hija Nahiara agarra un resfriado, se le cierran los bronquios y tiene dificultades para respirar. Ella no duerme porque se le tranca el pecho y, por supuesto, tampoco duermo yo. Me paso la noche orando y consolándola, levantándole el tronco con las almohadas y nebulizándola para abrir sus vías respiratorias y que pueda descansar. 

Hace unos minutos, hemos terminado una sesión de vahos de eucalipto que le ayudan a respirar, mientras sus hermanos brincaban gritando en el cuarto, los platos del desayuno y del almuerzo me llamaban a voces desde el fregador, intentaba recordar dónde puse la camisa por la que mi esposo estaba preguntando para empezar a prepararse para ir a la iglesia y trataba de no quedarme dormida encima del perol de agua caliente.

Retiro el agua, acuesto a la niña, preparo algo rápido para comer, acumulando más corotos sucios, plancho la camisa de mi esposo, le doy un beso de despedida y, con los gritos de fondo de mi hijo Markel, que llora cada vez que su papá sale de casa y él no va con él, cierro la puerta de mi habitación, me acuesto al lado de mi hija y pienso “que se caiga el mundo, yo me quedo aquí”.

Y de repente recuerdo el versículo con el que comencé el año, el versículo que tomé como lema para mi familia, para mi hogar este año:
Gálatas 6:9

“No nos cansemos,  pues,  de hacer bien;  porque a su tiempo segaremos,  si no desmayamos.”

¡Aaaaaaaaaaaaaahhhhhhhh! ¡pero estoy tan cansada!

Y de nuevo escucho en mi interior “no te canses de hacer el bien a tu familia. No desmayes y, con el tiempo,  segarás”.

Así que, me seco las lágrimas, aparto el cabello dorado de la carita de mi hija para que duerma tranquila, me levanto, abrazo a mi bebé que todavía llora desconsolado, le pido a mi hijo mayor que busque un libro y les leo una historia. Les dejo jugando mientras recojo la cocina y  doblo la ropa, los baño, les pongo el pijama y dejo que escojan una película para que vean tranquilos comiendo palomitas de maíz.

Ya no estoy cansada, estoy agotada.

Pero ahora sí, puedo cerrar la puerta de mi cuarto sin ese peso en el corazón que me inquietaba una hora antes. Agarro mi Biblia, agarro la laptop y comienzo a descargar mi corazón contigo. Perdóname, pero hoy no tengo palabras de “sabiduría”, ni de ánimo, ni verdades transcendentales, ni teología pesada. Hoy tan solo soy una mamá cansada que intenta seguir adelante con la tarea que el Señor le ha encomendado: cuidar de su familia de la mejor manera posible, mostrarles a Jesús en medio del desánimo, seguir adelante sin desmayar…confiando en la promesa de que algún día segaré.

¿Segaré qué? Lo único que deseo sembrar, lo único que mi corazón anhela, lo único por lo que sigo y no desmayo y continúo más allá del cansancio, es que mis hijos tengan una relación personal con Cristo, que amen al Señor con todo su corazón, que sean personas fieles y que crezcan en la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.

No sé en qué momento de tu vida estás, no sé si estarás cansada de alguna situación en particular, no lo sé. No conozco tu vida, no conozco tu historia. Pero si es algo que merece la pena, sigue y no desmayes. No te canses de hacer el bien, no te canses de hacer lo que tienes que hacer, aunque tu cuerpo ya no dé más de sí, aunque tu cerebro esté al borde de apagarse. Haz lo que tienes que hacer, hazlo bien y entonces, sí, descansa con la conciencia tranquila por saber que has realizado tu trabajo.


Contenta en Su servicio,


Edurne





Comentarios

  1. Waooo!! Dios te bendiga, no hizo falta sabiduría, ni teología. ni nada profundo para demostrar un verdad bíblica tan grande, como vivirla en medio de la situación, con el ejemplo!! Estando al borde del caos, haz usado la Palabra de Dios para animarte, levantarte y continuar... que mayor demostración que esa, es fácil escribir o compartir cuando nos sentimos bien, en paz y con todo relativamente bien, pero estando en medio de los momentos difíciles es que sacamos a relucir realmente nuestra fe, nuestra dependencia de Dios y si realmente la tenemos!. No tengo hijos, ni esposo, ni familia formada por mi para pasar lo que vives, pero si hay situaciones que se tornan difíciles y me retas a que a pesar de lo que pasó ayer hay que seguir haciendo el bien... a tus amigos, a tu familia y en todas las situaciones que se te presentan. Me gustaría un día de llegar a formar una familia tener la misma fortaleza y ese anhelo que tu tienes para tus hijos y por tu familia. Dios te bendiga y gracias!

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    1. Muchas gracias Jenny! Gracias de verdad por tu mensaje =) bendiciones para ti!

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  2. Leía con lágrimas, sintiéndome reconfortada al ver que Dios nos da fuerzas como al águila, justo en momentos así que bueno que el Espíritu Santo te refresque con palabras así. En el tiempo de Dios segaremos. Que Jesús sea siempre el centro de nuestras familias. Un abrazo, y que bendición leer un corazón sincero de una madre amorosa y una sierva fiel. Bendiciones.

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    1. Gracias Carolina! Un abrazo a la distancia =)

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  3. Hola!! Me bendijo tanto,.. te cuento que hace 2 semanas yo compartia este versiculo a un grupo que estoy discipulando.. pero la verdad hoy Dios me abrio mis ojos... a pesar de las luchas que tengo en casa (soy soltera) por restaurar a mi familia en su relación con Dios, me canso y a parte del desgaste fisico hay tambien un desgaste espiritual pero la palabra de Dios nos vivifica en El, nos renueva aunque no veamos nada, hay algo en nosotros que nos lleva a dar aun mucho mas,. eres una mujer esforzada y valiente.. te comparto tambien esta cita que me ha sustentado en tiempos dificiles Romanos 12:12
    La Biblia de las Américas (LBLA)
    12 gozándoos en la esperanza, perseverando en el sufrimiento, dedicados a la oración,
    >>
    Romanos 12:12
    Traducción en lenguaje actual (TLA)
    12 Mientras esperan al Señor, muéstrense alegres; cuando sufran por el Señor, muéstrense pacientes; cuando oren al Señor, muéstrense constantes.

    Dios te bendiga y renueve tus fuerzas.. bueno las fuerzas de todas jajaja bendiciones y un fuerte abrazo desde Guatemala!!

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    1. Gracias Jema por los versículos y el ánimo! Bendiciones =)

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  4. Anónimo6/3/14 11:10

    hola Edurne! q maravilloso escrito! aprendo de ti, q no soy la única cuando esta agotada, fastidiada, malhumorada, y por delante todos los quehaceres del dia! y solo con un niño q termina con mis energías y a veces me pregunto q hice q estoy agotadísima? Dios esta contigo preciosa! el te fortalece! te renueva cada dia, y que mejor, lo que haces buscarle aun en medio de tu cansancio, te da como un bálsamo a tu cuerpo cansado! oro por ti! tu familia tu princesa espero este mejor hoy! Bendiciones. Jess Morgan :)

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    1. Gracias Jess querida!!! Sí, mucho mejor =) Mi esposo ha estado sacando a los niños ahora que Nahiara ya está recuperada, así que al fin estoy descansando. Un beso!!!

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    2. Anónimo7/3/14 13:22

      saludos hermosa! me da gusto!

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  5. me hiciste llorar amada Edurne! Como mi SENOR te usa para hablarnos , me emocione, me senti relacionada, esta semana ha sido muy pesada , estoy ayudando a una amiga que esta atravezando una prueba dificil, su esposo esta detenido, en otro pais, no sabemos que pasara, hemos orado, ayunado y esperamosuna respuesta del SENOR. necesityo oracion, para no desmayar y no agotarnos y sobre todo esperar en EL.

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    1. Ah qué situación más difícil Lidia! que el Señor les dé la salida. Un abrazo a la distancia

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    2. Ah qué situación más difícil Lidia! que el Señor les dé la salida. Un abrazo a la distancia

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