Por la fe…Noé

19/9/14







Hebreos 11:7

Por la fe Noé,  cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían,  con temor preparó el arca en que su casa se salvase;  y por esa fe condenó al mundo,  y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe.


Noé es la imagen de alguien que ha dado testimonio del Señor durante tiempos difíciles; alguien que ha vivido a través de esos tiempos fielmente, resistiendo hasta el final. 

Dice Génesis 6:5 que “la maldad de los hombres era mucha en la tierra y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal”. Y Dios se cansó de ver la maldad de los hombres, de ver cómo el pecado los consumía y dijo: “raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado” (Génesis 6:7).

Pero…

…pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová (Génesis 6:8)

De entre todos los hombres que habitaban la tierra en ese momento, tan solo había uno que se destacaba y que no participaba del pecado generalizado de su generación. Génesis 6:9 describe a Noé como un varón justo, perfecto en sus generaciones y dice que Dios caminó con Noé.


Noé creyó en Dios en su vida ordinaria. Es fantástico tener fe cuando nos enfrentamos a las pruebas, pero es esencial tener fe para nuestra vida diaria. ¿Tienes fe en Dios en tu vida diaria? ¿Tienes fe en lo que Dios va a hacer contigo y con tu familia, con tu vida? ¿Tienes fe en la providencia, en el cuidado, en la provisión de Dios? ¿Tienes fe en el Dios que cumple Sus promesas, en el que contesta tus oraciones? La fe debe ser un continuo en nuestras vidas, no algo ocasional.


En este capítulo 6 de Génesis Dios comienza un diálogo con Noé en el que le dice, básicamente, que ya no soporta seguir viendo la corrupción de la tierra, que ha decido destruirlo todo yo comenzar de nuevo y que quiere que Noé haga un arca de madera para que se salven él, su familia y una pareja de cada animal. Dios da órdenes precisas a Noé sobre cómo debe ser construido ese arca.

Leyendo de nuevo la historia de Noé pienso qué pasaría por mi cabeza si Dios llega mañana y me dice: “voy a destruirlo todo, vas a hacer un arca así y así”. No sé tú, pero ¡yo creo que me desmayaría ahí mismo!

Y algo que me llama la atención es que Noé hizo todo, tal y como Dios le había dicho que lo hiciera (Génesis 6:22; 7:5; 7:9; 7:4). Sin preguntar, sin cuestionar, sin pedir explicaciones, obedeció a Dios al pie de la letra y con prontitud.

Dios habló con Noé de algo que no había pasado nunca. Su fe se mostró no solo en aceptar que el diluvio vendría y que la tierra iba a ser destruida, sino en hacer todo lo que Dios le dijo le había dicho que hiciera. Y Noé lo hizo movido por su temor de Dios y por su confianza en Él.


Noé creyó lo que parecía improbable, si no completamente imposible. No hay mar en el lugar en el que vivía Noé. Él tenía que construir un arca que flotaría en el mar o en una gran masa de agua, algo que no había en ningún lugar cercano a donde vivía. ¿Cómo lo llevaría al agua? ¿Cómo haría que flotara? ¿Imaginas las burlas de la gente al ver que estaba construyendo un arca que, aparentemente, no servía para nada?


Pero Noé sabía que eso había sido lo que Dios le había encomendado y que Dios no se equivoca. ¿Alguna vez  has sentido que Dios te ha llamado a hacer algo pero lo has desechado porque “no es tu estilo” o porque “no sirves para eso” o porque “no va con tu estilo de vida”? Noé tuvo fe en lo que Dios dijo, creyó en algo que parecía imposible. 

“La fe que cree lo probable, es la fe de todo el mundo. La fe que cree lo probable confía parcialmente en el Señor y parcialmente en sí misma. Pero la fe que no se preocupa por lo posible ni lo probable y que descansa únicamente en la Palabra de Dios, es la fe que actúa cuando Dios habla.” – Spurgeon


La fe de Noé es una fe práctica, una fe que se pone manos a la obra, una fe que nos empuja a la acción. La fe verdadera siempre va a buscar hacer algo, tal y como vemos continuamente el libro de Santiago:


Santiago 2:17

“Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma”

No somos salvas por las obras, sino por la fe. Pero esa fe debe motivarnos a hacer. Podemos decir que una fe viva se acompaña por obras. No podemos ver la fe de alguien, pero sí podemos ver el resultado de esa fe a través de sus obras.


¿Tus obras están mostrando tu fe en Cristo? ¿Qué puedes hacer? ¿Cómo puedes vivir tu fe, en qué cosas puedes involucrarte para servir a Dios? Poner nuestra fe en práctica no siempre es fácil, pero sin duda, como creyentes, tenemos que mostrar nuestra fe a través de nuestras obras de la misma manera que hizo Noé.



Contenta en Su servicio,

Edurne





1 comentario:

  1. Anónimo6/10/14 6:05

    Hermoso devocional ! Gracias querida Edurne. El Señor te bendiga.
    Evelyn

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