Safira – Mujeres del Nuevo Testamento

20/11/15





Hechos 5:7-10

Pasado un lapso como de tres horas, sucedió que entró su mujer, no sabiendo lo que había acontecido. Entonces Pedro le dijo: Dime, ¿vendisteis en tanto la heredad? Y ella dijo: Sí, en tanto. Y Pedro le dijo: ¿Por qué convinisteis en tentar al Espíritu del Señor? He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado a tu marido, y te sacarán a ti. Al instante ella cayó a los pies de él, y expiró; y cuando entraron los jóvenes, la hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron junto a su marido.


Ananías y su esposa Safira eran miembros de la primera congregación de cristianos de Jerusalén.

En el siglo primero, los cristianos compartían con gusto sus recursos, animados por creyentes como Bernabé, quien vendió una heredad que tenía y la ganancia a los pies de los apóstoles (Hechos 4:37) como expresión pública de su devoción por Dios.

Safira y su esposo habían visto cómo la comunidad cristiana respetaba a Bernabé después de su gesto y ellos querían la misma consideración, pero sin el sacrificio que eso representaba. Así que decidieron también vender una heredad y compartir la ganancia con los apóstoles… pero Ananías decidió guardarse parte del dinero con el conocimiento de Safira.  

Ellos no tenían obligación de vender su propiedad ni de dar el dinero a los apóstoles. El problema (y el pecado) fue el engaño, la hipocresía, la mentira, el hecho de ignorar al Espíritu Santo. Ellos dieron una parte de la ganancia, pero le dijeron a todo el mundo que ese era todo el dinero y, probablemente, se encargaron de mostrarles a todos cuán grande estaba siendo su sacrificio por amor al Señor a los santos.

Jesús había advertido a Sus seguidores sobre el pecado de blasfemar contra el Espíritu Santo (Mateo 12:31).

Cuando Safira tuvo la oportunidad de confesar su pecado y decir la verdad, decidió seguir con la mentira y apoyar la versión de Ananías, con el mismo resultado.

No sabemos si el matrimonio de Safira era bueno, pero sí sabemos que, en lugar de ponerse de acuerdo para hacer algo por el Señor, conspiraron para hacer algo en contra de Dios, lo que dice mucho del estado espiritual de ambos.

Los matrimonios cristianos tienen la responsabilidad de ayudarse el uno al otro a permanecer firmes en el Señor y a rehusarse a participar en el pecado del otro. La sumisión que una esposa debe a su esposo no tiene nada que ver con esto. No podemos someternos a aquello que va contra Dios.

Dios ama al dador alegre (2 Corintios 9:6-7) y espera que nosotras contribuyamos con nuestros diezmos y ofrendas a Su obra, pero no va a poner una pistola en la cabeza de nadie para obligarnos. Nosotras debemos aprender a manejar nuestras finanzas y tener la disciplina de dar de nuestros recursos al Señor.

El pecado de este matrimonio fue abundante y variado: pecaron al mentir, pecaron al amar el dinero más que a Dios y pecaron de orgullo, al querer que todos los consideraran tan espirituales que habían dado todo lo que tenían por amor al Señor.

Lo que más me molesta de Ananías y Safira es que su pecado era absolutamente innecesario. Ellos eran libres para usar su dinero en lo que quisieran. El problema, aquí, una vez más, fue que Satanás llenó su corazón… y que ellos no se resistieron a ello.

Aprendamos hoy de esta mujer a no dejarnos usarnos por Satanás, a no mentir ni engañar, a no dejar que el orgullo y el amor al dinero llenen nuestro corazón nublando nuestro buen juicio y haciendo tambalear nuestros principios. Aprendamos también a ser esposas piadosas y temerosas de Dios, esposas que no participan en el pecado dentro del matrimonio, sino que ayudan a su esposo a mantenerse en el camino correcto.

Contenta en Su servicio,

Edurne


2 comentarios:

  1. preciosa ensenanza, he conocido matrimonos cristianos que los dos no han caminado en la misma pagina. Que el SENOR nos ayude a ser obedientes siempre al SENOR. gracias Edurne !!QUE EL SENOR TE SIGA USANDO PARA NUESTRO CRECIMIENTO EN EL SENOR !

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amén! De nuevo gracias por tu comentario, es de mucho ánimo :)

      Eliminar