Resistiendo al diablo - Santiago 8

15/4/16





Antes de comenzar…

     -       Puedes descargar estas hojas con los versículos de hoy, las preguntas de reflexión y espacio para tus notas.  
     -       Ora para que el Espíritu Santo hable verdad y sabiduría a tu corazón a través de los versículos que vamos a estar estudiando
     -       Lee Santiago 4:1-12 varias veces. Anota aquellas palabras, ideas o versículos que más llamen tu atención y escoge al menos un versículo para memorizar durante la semana.
    -       Repasa los estudios anteriores y asegúrate de que has comprendido e interiorizado todos los versículos antes de seguir adelante.

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¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros? Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites. ¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.

¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente? Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.

Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones. Afligíos, y lamentad, y llorad. Vuestra risa se convierta en lloro, y vuestro gozo en tristeza. Humillaos delante del Señor, y él os exaltará. Hermanos, no murmuréis los unos de los otros.

El que murmura del hermano y juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez. Uno solo es el dador de la ley, que puede salvar y perder; pero tú, ¿quién eres para que juzgues a otro?

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Salmo 133:1

“¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía!”

Los hermanos, los creyentes, deberían vivir en amor y armonía… pero creo que todas hemos visto o sufrido que esto no siempre es así, ni mucho menos. También en la Escritura podemos ver peleas sonadas entre personas: Abraham y Lot (Gen 13), Absalom y David (2 Samuel 13-18) o los discípulos (Lucas 9:46-48).

Si vemos las iglesias primitivas, también en ellas encontramos disensiones y peleas entre hermanos: Los miembros de la iglesia de Corinto competían unos con otros e incluso se demandaban judicialmente (1 Corintios 6:1-8; 14; 23-40). Los creyentes de Galacia se “mordían y comían unos a otros” (Gálatas 5:15). Pablo tuvo que amonestar a los Efesios para que cultivaran la unidad espiritual (Efesios 4:1-16). La Biblia está llena de situaciones que nada tienen que ver con el amor y la armonía fraternal entre cristianos.

Y estoy segura de que si miramos nuestras propias congregaciones… no vayamos más allá, si miramos nuestros propios corazones encontraremos, en ocasiones, enojo, resentimiento, amargura o incluso problemas manifiestos con otro hermano.

Es muy triste esta guerra entre creyentes. Muy triste y demasiado habitual. No podemos olvidar que una iglesia es una congregación de pecadores, cada uno con sus faltas y errores, cada uno con su humanidad aflorando, a veces, sin control.

Jesús oraba:

para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste” – Juan 17:21

Es decir que cuando hay peleas o discusiones entre hermanos, eso no solamente afecta a la iglesia en sí misma, sino también a los creyentes que puedan estar viéndonos y pensando “¿Esto es ser cristiano?”. Las disensiones entre creyentes alejan de Cristo a aquellos que tenemos el deber de acercar.

Estas peleas entre creyentes vienen, en el fondo, de nosotras mismas:

¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros?

Nuestras pasiones, nuestra antigua naturaleza pecaminosa pugna continuamente por tomar control de nuestro corazón y de nuestra mente.

Para evitar eso, nuestro tiempo diario con Dios y en Su Palabra es imprescindible. Cuanto más nos acercamos a Dios, cuanto más tiempo pasamos en oración y meditación de Su Palabra, mayor control puede ejercer sobre nosotras el Espíritu Santo.

Démonos cuenta también de una vez de que el sistema de este mundo en el que vivimos es enemigo de Dios y contrario a Dios. Cuando nuestras actitudes, palabras y pensamientos se parecen más a las de una persona inconversa que a las de un creyente… tenemos un problema.

¿Quién es el que trabaja en nuestra mente para que nuestra naturaleza pecaminosa salga a la luz? ¿Quién es el que nos hace desear lo que hay en el mundo en lugar de en el Señor? ¿Quién está detrás, en última instancia, de esa guerra entre hermanos?

Satanás. El enemigo de tu alma. Recuerda que cuando tienes un problema con otro creyente, con quien lo tienes realmente es con Satanás.

La mayoría del tiempo no somos conscientes de la guerra espiritual en la que estamos envueltas. Pero debes tener claro esto: cuanto más quieras orar y estudiar la Palabra, cuanto más quieras obedecer, cuanto más quieras servir, cuanto más quieras trabajar en la obra de Dios, cuanto más quieras involucrarte en la iglesia… más ataques vas a recibir, más intensa va a ser la guerra espiritual.

¿Y cuál es el gran pecado de Satanás? ¿El pecado por el que vienen todos los demás? El orgullo. El creernos más que los demás, el creer que tenemos más derechos que otros, que somos mejores que otros, que merecemos más que otros. Santiago es muy claro en ese aspecto:
Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.

Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes. El Señor quiere que seamos personas humildes. Dios quiere que dependamos de Él. El diablo quiere que dependamos de nosotras mismas.

“Uno de los grandes problemas de nuestras iglesias hoy en día es que hay demasiadas celebridades y no suficientes siervos. Los creyentes son exaltados de tal manera por su servicio que se deja muy poco espacio para la gloria de Dios". – Warren Wiersbe

¿Cómo podemos resistir al diablo de manera práctica? ¿Cómo nos armamos para pelear la batalla?

Sometiéndonos a Dios y a Su voluntad
Acercándonos a Dios, confesando nuestro pecado y estrechando nuestra relación con Él.
Humillándonos ante Dios, sometiendo también nuestro corazón, nuestros deseos y anhelos.

Tengamos claro de una vez por todas de que nuestra amistad con el mundo es enemistad contra Dios, que no podemos seguir dando rienda suelta a nuestras pasiones, a nuestra naturaleza pecaminosa, y tampoco podemos dejar que el Diablo tome control sobre nuestra mente y nuestro corazón.



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Preguntas de Reflexión:

1. ¿Qué tipo de peleas hemos visto en los capítulos anteriores de Santiago que tenían los creyentes a los que escribe?
2. ¿Por qué los creyentes luchan unos contra otros?
3. ¿Por qué la “guerra” entre creyentes es particularmente triste? (Juan 13:34-35).
4. ¿Cuál es la diferencia entre la forma de juzgar que encontramos en Mateo 7:15-20 y la forma de juzgar descrita en Santiago 4.11-12?
5. ¿Consideras que el orgullo es un pecado peligroso? ¿Por qué?
6. ¿Qué tres fuerzas que influyen sobre nosotras son enemigas de Dios?
7. ¿Por qué crees que a veces es fácil para el creyente tener amistar con Dios?
8. ¿Cómo podemos resistir al diablo?

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Al terminar el estudio:

- Revisa tus notas sobre lo que has aprendido en el estudio de hoy. ¿De qué manera puedes aplicarlas a tu vida?
- ¿Tienes algún problema con algún hermano? ¿Hay algo en tu corazón contra otro creyente? Haz un análisis profundo de tu corazón y desecha cualquier cosa que tengas contra alguien más. Ora para que el Señor te ayude a estar cada día más cerca de Él y ponte manos a la obra: da prioridad a tu tiempo devocional de oración y de meditación en la Palabra de Dios.   



Contenta en Su servicio,


Edurne



 La próxima semana - Planes – Santiago 4:13-17
*****Los estudios que quedan para terminar el estudio de Santiago saldrá el MARTES y el MIERCOLES en las próximas dos semanas. Estoy preparando un proyecto especial para el próximo mes ;)
Anteriormente en la serie -  



2 comentarios:

  1. muchas gracias por estos estudios en estos momentos me encuentro tan alejada de Dios que me han servido mucho y los compartire con alguien que se tambien le ayudaran gracias Edurme Dios te siga bendiciendo

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    1. Qué bueno que sean de ayuda! Animo y adelante!! un abrazo :)

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