Rut – capítulo 1

9/8/16





El libro de Rut comienza con una historia familiar. Una de esas que comienza mal y termina peor.

Elimelec, su esposa Noemí y sus dos hijos procedían de la ciudad de Belén (1:1). Llegó un momento en el que hubo una gran hambruna en Judá…algo paradójico, porque Belén significa “casa de pan”. Pero debemos recordar el momento en el que sucede la acción, el tiempo de los Jueces (1:1). Dios prometió específicamente que siempre habría plenitud en la tierra si Israel era obediente. Por tanto, una hambruna implicaba que Israel, como nación, no era obediente al Señor (Deuteronomio 11:13-17).

Durante la época de los jueces, la Biblia dice que “cada uno hacía lo que bien le parecía” (Jueces 21:25).  No había rey en Israel. El caos moral, político, social y espiritual en el que el pueblo estaba sumido era consecuencia directa de que no hubiera un rey reconocido sobre Israel. Y, sobre todo, de que el pueblo se hubiera olvidado de que Dios era su Rey.

Eso es, precisamente, lo que le había sucedido a Elimelec, cuyo nombre significa “Dios es Rey”…pero lo había olvidado.

Elimelec llevó a su familia a Moab huyendo del hambre, huyendo de sus problemas, y sin tener en cuenta a Dios. Es la suya una historia de malas decisiones y de desobediencia. De querer huir hacia adelante sin darse cuenta de que el problema nunca suele ser el lugar, ni las personas, sino el corazón.

Los esfuerzos que hacemos por escapar de nuestro destino solo sirven para llevarnos de cabeza a él.” – Ralph Waldo Emerson

Moab era, probablemente, el peor sitio para llevarse a su familia. Para llegar a Moab tenía que atravesar Jericó a través del desierto de Judea y cruzar el mar Negro. ¿Sabes lo que significa eso? Elimelec y su familia estaban saliendo de la tierra prometida y regresando al desierto del que Dios les había sacado cientos de años atrás. Estos eran, claramente, pasos en la dirección equivocada.

Y es que, al final de cuentas, no hay lugar más peligroso para estar que fuera de la voluntad de Dios.

Esta semana, mientras leía con tranquilidad este capítulo 1 de Rut, sentía al Señor hablando directamente a mi vida. No te puedo decir cuántas veces ha pasado por mi mente la idea de salir de Venezuela. Han sido muchas. Comprendo perfectamente a Elimelec y Noemí. Vivir tiempos de hambruna, de escasez, de dificultad, no es fácil. Nuestra mente humana a veces se desespera y busca la salida más fácil: huir.

Ahora bien, una cosa es salir de un lugar, dejar un trabajo, tomar una decisión porque Dios te guía a ello y otra cosa muy distinta es tomar decisiones porque sentimos que es lo correcto. 

Si Dios hubiera estado guiando a Elimelec para salir de Belén, no le hubiera llevado a Moab. Esta familia abandonó la tierra de Dios por la tierra del enemigo. Los moabitas eran descendientes de la relación incestuosa entre Lot y su hija (Génesis 19:30-38) y eran enemigos de los judíos por la forma en la que habían tratado a Israel durante su peregrinaje de Egipto a Canaán (Deuteronomio 23:3-6). Durante el tiempo de los jueces, Moab había invadido Israel y gobernado durante dieciocho largos años (Jueces 3:12-14). Eran un pueblo sin estima para Dios (Salmo 60:8).

Y, sin embargo, allí se fueron. Mi esposo y yo hemos hablado sobre esto muchas veces. Desde el día en el que decidimos servir al Señor, Él es el que dirige nuestros pasos. Él es el que dice “sal” o “quédate”. En este tiempo la tentación de salir es grande…pero no viene de Dios. Y nuestra oración cada día es siempre la misma que la de Moisés en Éxodo 33:15

Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí.”

Por muy difíciles que se pongan las cosas, el Señor siempre te va a sostener allí donde Él te tiene.

Warren Wiersbe dice en su libro Be Committed sobre Rut y Ester que “Elimelec y su familia salieron de Judá para escapar la muerte, pero la encontraron de todas maneras. No podemos escapar de nuestros problemas.”

Por si eso fuera poco, después de la muerte de Elimelec, sus hijos, Mahlón y Quelión, también desobedecieron a Dios al tomar como esposas a mujeres moabitas: Rut y Orfa (1:4), algo que también iba en contra de las leyes de Dios. Los judíos tenían prohibido casarse con mujeres gentiles, especialmente aquellas de Amón y Moab (Deuteronomio 7:1-11; 23:3-6).

Pero Dios todavía tenía reservado un giro más para esta familia...

Rut 1:5

Y murieron también los dos, Mahlón y Quelión, quedando así la mujer desamparada de sus dos hijos y de su marido.”

Este es el punto de quiebre de la historia. Elimelec había muerto, convirtiendo a Noemí en viuda. Y ahora, también los dos hijos morían dejando viudas a Rut y a Orfa. Pecado sobre pecado. Desastre sobre desastre. ¿Estoy diciendo con esto que la muerte de estos tres hombres sucedió como consecuencia de su pecado? No, ¡no lo sé! Lo que digo es que la voluntad de Dios te alcanzará en Belén, en Moab o en cualquier lugar recóndito en el que quieras esconderte.

Estas tres mujeres quedaron viudas y sin hijos. Ser una viuda sin hijos en el mundo antiguo era pertenecer a la clase más baja de la sociedad. No había nadie para sostenerlas y debían vivir de la generosidad de extraños. Estas eran las viudas de las que Pablo hablaba en 1 Timoteo 5:3-10, las viudas “que en verdad lo son” a las que la comunidad cristiana debía sostener y apoyar por no contar con nadie que proveyera para ellas.

Llegó el momento en el que Noemí escuchó que Dios había vuelto a bendecir a Judá y decidió regresar a Belén (1:6). De nuevo, no era una decisión promovida por obediencia a Dios, sino por el estómago. Sin embargo, aún por las razones equivocadas, este era el primer paso para su recuperación. No para su recuperación económica, sino espiritual.

Noemí quería volver a Belén, pero, cuando comenzó su camino de vuelta, decidió que era mejor que regresara sola. De manera que les dijo a sus nueras que se regresaran a Moab con sus familias.

Orfa decidió seguir el consejo de su suegra y regresar a Moab (1:14-15). Pero Rut no. A pesar de los problemas espirituales de su familia política, Rut había conocido al Dios verdadero. Y de ese corazón amante de Dios salen de boca de Rut algunas de las más bellas palabras que podemos encontrar en la Escritura:

Rut 1:16-17

Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios.
Donde tú murieres, moriré yo, y allí seré sepultada; así me haga Jehová, y aun me añada, que sólo la muerte hará separación entre nosotras dos.”

Tu Dios será mi Dios.

Esto era más que un cambio de dirección. Rut estaba dispuesta a dejar los dioses moabitas con los que había crecido y seguir al Dios de Israel. A pesar de las malas decisiones de Noemí y Elimelec, sin duda la fe de Noemí hizo algún tipo de impacto en Rut como para que esta decidiera seguir al Señor. De alguna manera, aun en medio de su sufrimiento, Noemí todavía amaba y honraba a Dios. Y Rut lo había visto.

Y es que nunca sabemos hasta qué punto nuestro testimonio impacta en la vida de otras personas. Cuando somos mujeres comprometidas con vivir la Palabra de Dios, las personas alrededor de nosotras lo notan. Con nuestros altibajos, con nuestras malas decisiones, con nuestras rebeliones… con todas nuestras fallas, a pesar de todo eso, si nuestro compromiso está con Dios y con realmente vivir de acuerdo a Su Palabra, nuestra vida sí o sí va a hacer un impacto en otros.

Y si nuestro corazón está lejos de Dios y solo nos dedicamos a repetir versículo tras versículo en lugar de vivirlos… también tendremos un impacto en otros. Un impacto negativo que alejará de Dios a las personas a nuestro alrededor.

¿Estás viviendo una vida que hace decir a otros “tu Dios será mi Dios”?

Noemí no pudo resistirse a la determinación de su nuera y dejó que Rut la acompañara a Belén. Y, al llegar, las mujeres se asombraban al verlas “¿no es esa Noemí?” (1:19). Y de nuevo la amargura salió del corazón de Noemí al responder:

Rut 1:20-21
Y ella les respondía: No me llaméis Noemí, sino llamadme Mara; porque en grande amargura me ha puesto el Todopoderoso.
Yo me fui llena, pero Jehová me ha vuelto con las manos vacías. ¿Por qué me llamaréis Noemí, ya que Jehová ha dado testimonio contra mí, y el Todopoderoso me ha afligido?”

Ah Dios tenía una gran obra que hacer aún en el corazón endurecido de esta mujer. Noemí rebosa amargura y dolor por todas partes. Ya no me llamen Noemí, que significa “placentera”, sino llámenme Mara, que significa “amarga” (Éxodo 15:23).

Noemí expresaba su dolor de la manera equivocada. En lugar de aceptar la voluntad de Dios y de tener la certeza de que todo lo que sucede tiene un propósito en nuestra vida, gritaba a los cuatro vientos cuánto mal Dios le había hecho.

¡Si solo supiera cómo Dios la iba a bendecir después!

Pero, en favor de Noemí, debo decir que la decisión de regresar la pone en el lugar correcto. No solo regresó a Belén. Regresó a Dios. Y es que no importa cuánto caigamos, cuánto nos alejemos de Dios o cuánto tardemos en darnos cuenta de que le necesitamos. Siempre podemos volver. Dios nunca nos va a rechazar. 

¿Te encuentras hoy en Moab y no encuentras el camino de vuelta a Belén? Lo único que necesitas para regresar es que quieras hacerlo. Es que tomes la decisión. Un paso tras otro. Un día tras otro. Dios te está esperando con los brazos abiertos. 

 

¿Quieres profundizar aun más en el estudio del capítulo 1 de Rut? Descarga este PDF -  

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Edurne

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25 comentarios:

  1. Muy interesante tu reflexión tengo que añadir que a pesar de las aparentes malas decisiones Dios tenía un plan con los moabitas de salvación y de incluir a Rut en la genealogía del Salvador; fue un propósito no un error, fue un plan soberano.
    También comentar que las expresiones de dolor de Noemí al desear que la llamarán amarga o amargura son procesos genuinos de los duelos y son etapas que se atraviesan las cuales comprende Dios y no nos recrimina pq aún Jesús lloró ante la pérdida de un gran amigo; Lázaro. El dolor del suelo debe salir para sanar y eventualmente se verán las cosas desde otra perspectiva pero debemos aprender a dejar expresar el dolor siendo empáticos, poniéndonos en el lugar de otros.

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    1. Hola Annie, estamos en el capítulo 1, lo de la geneología lo tocaremos en el 4 ;) Si de mi escrito de hoy se deduce en alguna manera que Dios cometió un error... entonces escribí bien mal, no creo que en ningún momento haya dicho algo así!
      Gracias por el aporte del duelo.
      Bendiciones!

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  2. Muy bueno, igual no puedo descarfar el pdf, pero lo voy a seguir x facebook. Gracias x compartirlo.soy de Argentina!!!

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    1. Hola Carla! Mandame un email a edurnecia@hotmail.com para adjuntarte el PDF :)

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  3. GRACIAS POR HACER ESTA MARAVILLOSA OBRA... TUS REFLECCIONES ME HAN SERVIDO MUCHO, YA QUE VIVO TODOS LOS DIAS PREOCUPADA POR LA SITUACION... LA PARTE Q MAS ME GUSTO FUE LA FINAL... PORQUE QUIERO REGRESAR A LA CASA DE JEHOVA... GRACIAS POR COLOCAR ESTAS PALABRAS Q LLEGARON A MI CORAZON:Dios te está esperando con los brazos abiertos...

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    1. Y es que así es! Dios te está esperando con los brazos abiertos porque te ama más de lo que puedes imaginar :) Bendiciones!!!

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  4. hola saludos.. me encanta esta historia y aun mas de la manera en la que la explicas.. ojala puedas hacerlo con otras historias mas..Dios te esta usando de gran manera.. muchas bendicones para ti..

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    1. Hola Ivana! Gracias!! :) Bendiciones para ti también!!

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  5. Nosotros nos equivocamos muchas veces en el camino, aun conociendo la Palabra del Señor, pero le amamos y anhelamos hacer Su voluntad y honrarle y glorificarle siempre en lo que hacemos. Dios conoce nuestros corazones y nos enseña a aprender de nuestros errores. Tambien vemos el cumplimiento de sus promesas de ayudarnos para bien a traves de todas las cosas (sean buenas o malas) por el hecho de amarle:Todas las cosas ayudan a bien para los que aman a Dios (Rom.8:28) y esto es claramente visto en este 1er. capitulo de Ruth. Gracias Edurme por este estudio.

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    1. Muchas gracias a ti por tu aporte Marta!! Bendiciones :)

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    2. Es posible tener en pdf la primera parte que sale en el post de los capitulos, me encantaria tener el estudio completo. Gracias!

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    3. Pues de momento Marta, voy a ir publicando parte en el blog y parte en PDF. Quizás al final del estudio lo arme todo junto en un solo PDF, no estoy segura :)

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  6. Me encanta Edurne! Gracias por compartir este estudio con nosotras... No puedo descargar los Pdf, podrías ayudarme?

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    1. Hola! envíame un email a edurnecia@hotmail.com para ue te los pueda enviar =)

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  7. me ha quebrantado y también impactado la vida de noemi, creo que yo he estado como noemi,pero es hora de volver, gracias hermana Edurne por compartir este estudio , Dios la bendiga grandemente.!!

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    1. Qué bueno saber que te ha servido! El Señor te está esperando con los brazos abiertos. Bendiciones!!

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    2. gracias hna. me siento alentada

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    1. Bendiciones para ti también Mery :)

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  9. muy lindo y edificante, lo que mas me toco es que uno no puede escapar de los problemas, debemos confrontarlos de la mano de Dios y saldremos victoriosas !! bendiciones

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  10. me encanto todo lo lei y me vi reflejada en rut bendiciones cada dia mas me ha llenado

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  11. Anónimo24/8/16 7:59

    Muchas Gracias me encantò Dios le bendiga

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  12. Excelente. bendiciones

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  13. Me encantó esta reflexión, quiero felicitarte y decirte que sigas adelante, me parece que cuando los mensajes vienen de personas que están trabajando en la voluntad de Dios, es él quien da la sabiduría e inteligencia para escribir. Muchas gracias por dejar que sea Dios que guíe tu vida y compartas de lo que él te da. Bendiciones!!

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  14. Gracias a todos por los comentarios!

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