Amnesia espiritual







Llevo una semana en España. Los días pasan rápido entre risas, buenos momentos, recuerdos y conversaciones con personas queridas.

Y hoy me di cuenta de que aún no le había dado gracias a Dios por traernos esta Navidad y regalarnos este tiempo con mi familia.

Hubo muchas oraciones, muchas peticiones, muchos “por favor” a la hora de pedir por el viaje y por estar aquí en este tiempo… pero he tardado una semana en dar gracias por el cumplimiento de mis peticiones, en parar, tomar un tiempo y, simplemente, decir “Señor, una vez más, lo hiciste. Gracias.”

En mi vida espiritual lucho con lo que Beth Moore llama “amnesia espiritual”. Soy una experta a la hora de pedirle a Dios todo aquello que necesito o quiero, pero más veces de las que quisiera admitir olvido, como en esta ocasión, agradecer a Dios por Sus muchas bendiciones sobre mi vida.

Muchas veces no somos conscientes de lo que Dios hace.


No somos conscientes de lo que significa que Él responde nuestras oraciones.

No somos conscientes de lo que significa que Él tenga siempre nuestro mejor interés en mente.

No somos conscientes de lo que significa que Dios tenga cuidado de nosotras.

No somos conscientes de lo que significa que todo lo que sucede Dios lo va a usar para nuestro bien y Su gloria.


Por eso solemos olvidarnos de dar gracias, de alabar y adorar a Dios por las bendiciones, por todo aquello que Él hace en nuestras vidas.

Damos por sentado que Dios nos ama tanto que va a hacer aquello que le pidamos y, una vez que concede nuestra petición, pasamos al siguiente elemento de la lista.

Mateo 7:9-11

“¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?”

A nuestro Padre Espiritual le encanta darnos cosas bellas, bendiciones, regalos de amor. Y Él se deleita al escucharnos pedir esas cosas. Pero no podemos quedarnos ahí y dejar de agradecerle por tanto que Él nos da.

Santiago 1:17

“Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.”

¿Te sucede también esto de la amnesia espiritual? ¿Por qué cosas le das gracias a Dios hoy?

Contenta en Su servicio,

Edurne



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