Vagancia espiritual






Estoy segura de que todas hemos leído muchas veces versículos como este:


Proverbios 13:4

“El alma del perezoso desea, y nada alcanza; Mas el alma de los diligentes será prosperada.”


Y lo hemos aplicado muchas veces, lógicamente, al trabajo físico, contraponiendo la pereza a la diligencia, la vagancia al esfuerzo.

Pero creo que también lo podemos aplicar a nuestra vida espiritual.

¿Te has dado cuenta de lo extremadamente fácil que es convertirnos en vagas espirituales? En el momento en el que nuestras agendas se aprietan, dejamos de leer la Biblia, de orar, de servir en ministerio, de asistir a la iglesia. Dejamos que se enfríe nuestra relación con Dios. Comenzamos a retroceder en nuestro caminar espiritual y a vivir la vida a nuestra manera.

El problema es que nos acostumbramos a esto y, por eso, podemos aplicar a nuestra vida espiritual todos los versículos sobre la pereza que encontramos en la Escritura (te animo a buscarlos y a leerlos en clave espiritual).

Nos volvemos vagas espirituales cuando nos enfocamos más en lo que podemos “sacar” de nuestra relación con Dios más que en lo que podemos “dar” a Dios. Por eso cuando las cosas nos van bien y la vida nos sonríe nos es fácil dejarnos ir y hacernos más vagas espiritualmente hablando.

Cuando queremos tener resultados físicos, perder peso, ponernos en forma o entrenar para una maratón, sabemos que tenemos que esforzarnos y trabajar duro.

Cuando queremos tener resultados intelectuales, sacar una carrera, aprender un idioma, obtener una titulación en un área que desconocemos o adquirir conocimiento, sabemos que tenemos que hincar codos y dedicarnos al estudio.

Sin embargo, cuando queremos tener resultados espirituales, tener una relación vibrante con Dios, conocer Su voluntad, vivir en obediencia a la Palabra de Dios, tener valores, disfrutar de una comunidad de creyentes, servir en un ministerio efectivo… el esfuerzo desaparece y pensamos que solo con las intenciones tenemos suficiente, porque Dios hará el resto.

Y no es así. Dios hará Su parte cuando tú hagas la tuya, no antes.


Filipenses 2:12

Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor”


De la misma manera que entrenamos nuestros cuerpos y nuestras mentes y nos esforzamos para conseguir las metas y los objetivos que nos fijamos, tenemos que entrenar también y bregar para que nuestra vida espiritual sea plena, vibrante y significativa.


1 Timoteo 4:7-8

Ejercítate para la piedad; porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.”


¿Sientes que estás un poco vaga en tu relación con Dios? ¿Tu vida se está complicando con nuevas responsabilidades, horarios más apretados y distracciones? Esfuérzate, no te dejes ir. Pon el despertador 15 minutos antes cada mañana para tener un tiempo a solas con Dios, anota durante el día cosas por las que puedes dar gracias o por las que necesitas orar y ten un tiempo de oración antes de acostarte. Lee un libro de la Biblia o profundiza en uno que no conoces mucho. Anota un versículo y llévalo contigo durante una semana para que lo memorices.

Y no tengas temor ni vergüenza en pedir ayuda. Únete a un grupo de estudio en tu iglesia o en línea, pide a otras personas que oren por ti para que puedas enfocarte en tu crecimiento espiritual, busca una mentora espiritual o, al contrario, una discípula. De cualquier manera, no te detengas.

Contenta en Su servicio,

Edurne



Comentarios

  1. GRACIAS AMADA EDURNE POR TUS ESCRITOS, ES DE SABIAS ENTENDER QUE LA BAGUENCIA ESPIRITUAL NOS PUEDE LLEVAR A UN ESTADO DE ESPIRITU DE ESTUPOR, APATIA POR LAS COSAS DE NUESTRO DIOS, CUIDATE DE NO APARTARTE DE DIOS, BENDICIONES AMADAS AMIGAS Y HERMANAS EN CRISTO.

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  2. Edurne muchas gracias por este artículo, realmente me cayó como anillo al dedo. agradezco tus artículos y análisis. Nos ayudas mucho a tantas mujeres que deseamos agradar al Señor. Bendiciones para ti y los tuyos. un abrazo a la distancia y gracias infinitas por tu labor.

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  3. Mmmm...no me resulta eso de intentar levantarme antes...estoy en conflicto entre no ser moralista o libertina...lo único que me queda es pedirle a Dios que me ayude a amarlo porque a mi no me sale :P

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  4. Dios le continue bendiciendo, me ayudado mucho su pagina, tengo dos niños pequeños y todos sus estudios me han sido de edificacion, soy pastora en el venado edo zulia, puedo predicar estos estudios a las mujeres de la iglesia, esta direccion esta con el nombre de mi esposo, pero mi nombre es pebbles.

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  5. Edurne we miss you!! Blessings!! Espero estés bien.

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  6. Hola amiga Edurne. Echo de menos tus reflexiones ¿Estás bien?, perdona si parece que solo queremos lo que escribes, me importas como persona, como hija de Dios, me gustaría conocerte, escucharte, abrazarte y contarte cosas, eres muy especial. oramos por ti y por tu preciosa familia.

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