Amar bien (3)

7/9/17






Durante esta semana voy a estar hablándote sobre el amor y animándote a amar bien a las personas a tu alrededor. Es un tema muy amplio para un solo artículo, así que lo dividiré en varias partes. ¡Espero que lo disfrutes!
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En los dos primeros días de esta mini serie hemos visto los cuatro tipos de amor que aparecen en la Biblia y, en especial, el amor agape. Y hemos visto también la importancia del amor y su supremacía sobre todo lo demás.

Hoy vamos a prestar atención a la descripción detallada que el apóstol Pablo hace sobre el amor en 1 Corintios 13:4-7.

El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

Pablo describe el amor por medio de acciones, no por medio de conceptos vacíos. El apóstol no escribe sobre cómo el amor “se siente” sino cómo debemos ponerlo en acción.

El amor agape es…

Sufrido – “largo de ánimo”. Esta palabra se utiliza para describir a alguien a quien se le ha hecho algo malo y que, teniendo el poder de vengarse, no lo hace por misericordia y paciencia hacia la otra persona.

2 Pedro 3:9 - El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.

Ese “es paciente” en el versículo de 2 Pedro es el mismo concepto de “sufrido”. Tiene paciencia con respecto a los demás.

Benigno – busca el bien de los demás por medio de pequeños actos de bondad. La palabra significa literalmente que “está lleno de servicio a otros”.

No tiene envidia – La envida es una de las cosas menos productivas y un pecado dañino. La envidia mató a Abel, la envidia puso a José como esclavo. El amor no se resiente cuando alguien es promovido o bendecido, sino que se alegra por la otra persona.

Romanos 12:15 “Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran.”

No es jactancioso – En el original significa que “no se hace un desfile”. El amor en acción trabaja en el anonimato. No necesita tener un foco o una cámara ni publicar todo lo bueno que hace en redes sociales. Sabe que el verdadero reconocimiento viene de Dios.

No se envanece – No es arrogante ni se centra en sí mismo, sino que se centra en las necesidades de los demás. No se vanagloria, no tiene orgullo de su propio valer.

No hace nada indebido – No actúa de manera impropia o poco honrosa. Un cristiano debe saber cómo comportarse en cualquier situación y hacerlo siempre de manera que honre a Dios.

No busca lo suyo – Sabe que el bien común repercute en nuestra propia vida. Pone a los demás por encima de sí mismo.

Filipenses 2:3-4 “Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.”

No se irrita – “No es provocado con facilidad”. Es muy fácil provocarnos a ira o irritarnos. Eso fue lo que le pasó a Moisés: su irritación con el pueblo de Israel provocó que no entrara en la tierra prometida (Números 20:2-11)

No guarda rencor – No guarda en la memoria el mal que ha recibido no guarda un registro de las faltas cometidas contra él. Pone a un lado el daño el daño en lugar de aferrarse a él.

No se goza de la injusticia mas se goza de la verdad – No acepta la violación de los estándares de Dios ni de Su justicia. Dice la verdad aunque duela y no permite actos injustos hacia otras personas.

Todo – cada cosa por completo.

Lo sufre – lo cubre, en el mismo sentido de 1 Pedro 4:8 “el amor cubrirá multitud de pecados”. Cuando el amor abunda en la comunión de cristianos muchas ofensas pequeñas e incluso las grandes se perdonarán y se olvidarán. Pero cuando el amor falta, cada palabra es vista como una sospecha, cada acción está sujeta a un malentendido y hay conflicto.

Lo cree – Escoge no pensar lo malo sobre los demás, no cae en chismes ni calumnias.

Lo espera – Tiene confianza en el futuro. Espera lo mejor porque espera en Dios.

Lo soporta – aguanta el peso de la prueba, las malas épocas y los malentendidos. No se rinde nunca. Destruye a los enemigos convirtiéndolos en amigos.

La manera en la que amamos a otros y ponemos en práctica nuestro amor agape es una muestra de nuestra madurez espiritual. ¿Es así como estamos amando? ¿Es esa la clase de amor que los demás están viendo en nosotras y que les hace acercarse más a Cristo?

Examinemos nuestro corazón y seamos mujeres que practican esta clase de amor.

Contenta en Su servicio,

Edurne


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Lee las demás entradas de la serie aquí -  
Amar bien (1)
Amar bien (2)  







  

1 comentario:

  1. muy linda enseñanza,el amor cubrirá multitud de pecados.

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