5 preguntas para analizar tu crecimiento espiritual






 ...arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias. 
Colosenses 2:7

Arraigados.

La Biblia compara en muchas ocasiones el crecimiento espiritual con el crecimiento de las plantas. Si una planta no está bien arraigada, con sus raíces bien profundas en la tierra, deja de crecer y, eventualmente, muere. A un cristiano le sucede lo mismo cuando no está bien arraigado en Cristo.

A medida que avanzamos en nuestra vida, nuestras raíces deben ir profundizándose cada vez más...

...dejando que Cristo sea nuestro nutriente principal.
...dejando que la Palabra de Dios fluya a través de nosotras.
...dejando que nuestra obediencia a Dios sea lo más importante en nuestra vida.

Pero es fácil para nosotras crecer con raíces poco profundas cuando comenzamos a nutrirnos de personas, cosas o circunstancias en lugar de en Dios y Su Palabra.

Todo aquello de lo que nos llenamos día a día puede tener el efecto de hacernos crecer espiritualmente o de frenar nuestro crecimiento.

Responde con toda sinceridad estas 5 preguntas para que puedas analizar de qué te estás llenando en este momento y veas si estás creciendo espiritualmente o no: 

1. Si ves tu vida en el último año ¿Considerarías que has avanzado espiritualmente o que has retrocedido? 

Recuerda que, en la vida cristiana, si no avanzamos, retrocedemos. Nunca nos quedamos estáticas. Todo lo que no implique ir hacia adelante, nos lleva, irremisiblemente, a ir hacia atrás. 

Si echas la vista hacia atrás en lo que va de año, ¿cómo describirías tu caminar espiritual? ¿Qué momentos clave de avance o retroceso has vivido?




2. ¿En qué pasas tu tiempo día a día? ¿Pasas tiempo con Dios... todos los días, una vez a la semana, de vez en cuando? 

Es imprescindible que hagamos tiempo para Dios todos los días. Que oremos y que meditemos en Su Palabra. A menudo, cuando nuestra agenda se ve apretada, lo primero que dejamos a un lado es ese tiempo con Dios, que es lo que más necesitamos. 

Una señal de que estás creciendo espiritualmente es no dejar a un lado estos tiempos con Dios aunque las cosas se compliquen y nuestros días estén llenos de responsabilidades y ocupaciones. 


3. Cuando la vida se pone difícil, ¿a qué o a quién recurres en primer lugar?

¿Es Dios tu primera opción o es tu último recurso desesperado? Cuando intentamos arreglar las cosas por nosotras mismas, buscar y rebuscar planes y estrategias dejando a Dios de lado o cuando confiamos en personas que nos saquen del atolladero, tenemos ahí un indicador claro de nuestro estado espiritual. 

Cuanto más conocemos a Dios, más confiamos en Él y en Sus recursos, en Sus planes y en Sus tiempos. 


4. ¿Con qué frecuencia vas a la iglesia?  ¿De qué forma estás usando tus dones y talentos en el servicio a Dios? ¿Qué estás haciendo para el Señor?

Una relación vibrante con Dios implica servicio. Implica amar a otros de manera práctica. No depende del tiempo que tengamos o de los recursos de los que dispongamos. Depende de un corazón entregado a Dios que busca todas las maneras posibles en las que ser útil para Él y Su pueblo. 

Congregarse no es una opción, es un mandato (Hebreos 10:25) y servir al Señor nace del amor que tenemos por Él y de nuestras ganas de agradarle con aquello que Él nos ha dado. 


5. ¿Estás influenciando a las personas a tu alrededor (familia, amigos, compañeros de trabajo, de estudios...) de manera que los estés acercando a Cristo? 

Somos influencia a las personas que nos rodean. Siempre. Ahora bien, podemos influenciar de manera positiva o de manera negativa. Podemos acercar a las personas que nos rodean a Cristo o alejarlas de Él por medio de nuestra influencia, de nuestra forma de hablar, de comportarnos, de vivir. 

Yo llegué a los pies de Cristo por medio de una persona, de un compañero de trabajo que era distinto a todas las personas que yo conocía y cuya influencia positiva me llevó a conocer la verdad del perdón que hay en Jesús. Si estás creciendo espiritualmente las personas que están a tu alrededor lo van a notar y van a ser influenciadas conforme a eso... y si no lo estás haciendo también.

2 Pedro 3:18

“Antes bien,  creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.  A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad.  Amén.”


Crezcamos. Avancemos. Siempre. No sabemos cuánto tiempo tenemos en esta tierra. Sea mucho o poco, aprovechémoslo. Vivamos, sí, pero vivamos bien. Analicemos con frecuencia dónde estamos en nuestro caminar espiritual y animémonos a seguir siempre adelante.

Contenta en Su servicio,

Edurne




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